Una situación preocupante ocurrió durante la primera jornada de acción en la qualy del WTA 1000 de Indian Wells. Es que una tenista, específicamente la italiana Lucrezia Stefanini, denunció haber recibido amenazas por parte de apostadores antes de su debut en la etapa clasificatoria.
A través de un video en sus redes sociales, la jugadora italiana contó: "Recibí un mensaje de WhatsApp en el que me amenazaron por ganar el partido de ayer. Me amenazaron a mí y a mi familia, mencionando a mis padres, mi lugar de nacimiento y me enviaron la foto de una pistola".
Esta situación fue apenas iba a saltar a la cancha frente a la andorreña Victoria Jiménez Kasintseva, encuentro en el que finalmente terminaría perdiendo por 4-6, 6-4 y 6-4. "Inmediatamente alerté a la WTA, lo que me brindó mayor seguridad. Todo el torneo se movilizó para que me sintiera segura. A pesar de todo, luché hasta el final para intentar ganar mi partido, porque no puedo permitir que esta gente me intimide" dijo la actual N°138 del ranking WTA.
Todo esto no solo generó repercusión en California y sus alrededores, sino que desde Italia el presidente de la FITP (Federación Italiana de Tenis y Pádel), Ángelo Binaghi, calificó de "intolerable" esta situación y se manifestó al respecto. "El envío de imágenes de armas, el conocimiento de información personal y la intimidación hacia un deportista marca un aumento de calidad perturbadora que no tiene nada que ver con el deporte. Quien crea que puede condicionar un partido mediante el miedo... debe saber que ha incurrido en un delito. Este tipo de comportamiento merece una respuesta legal inmediata" expresó el mandamás.
Varios tenistas han recibido amenazas y lo han hecho público en los últimos meses, como el caso del también italiano Mattia Bellucci, el español Nicolás Sánchez Izquierdo o el argentino Román Burruchaga. Estos últimos dos, en el marco del Challenger de Rosario.
