N°1 del mundo o un Grand Slam: Andy Murray responde qué es más difícil de lograr

Andy Murray no duda a la hora de elegir. El escocés fue el 26° jugador de la historia en convertirse en N°1 del mundo, una hazaña que logró en noviembre de 2016 y reflexionó sobre ese momento.

En la serie documental de la ATP "Aces: The N°1 Club", el británico, retirado en los Juegos Olímpicos de París 2024, habló primero sobre la búsqueda inicial de su carrera: un título de Wimbledon, que los británicos llevaban esperando desde 1936.

Fue en 2013, al vencer a Novak Djokovic en la final, cuando Murray puso fin a esa larga sequía: "Sinceramente creo que, sin ese título de Wimbledon, los británicos habrían considerado mi carrera incompleta. Cuando gané, sentí un enorme alivio. Me liberó de una carga: nunca más tendría que preguntarme "¿Qué hubiera pasado si...?" durante el resto de mi carrera".

Tres años después, al final de una temporada excepcional, Murray finalmente se convirtió en el N°1 del mundo tras su victoria en las Finales ATP contra el propio serbio.

"Convertirse en el número uno del mundo, rodeado de los mejores jugadores de la historia, requiere 52 semanas de duro trabajo y actuaciones de alto nivel. Y diría que es mucho más difícil de lograr que ganar un Grand Slam", firmó.