El tenis argentino vivió una jornada inolvidable el 06 de junio de 2004, cuando Gastón Gaudio protagonizó una histórica remontada frente a Guillermo Coria al imponerse por 0-6, 3-6, 6-4, 6-1 y 8-6 en tres horas y 35 minutos de juego y consagrarse campeón de Roland Garros.
Gaudio recordó la histórica remontada ante Coria
En diálogo con el programa Clank!, el nacido en Temperley, provincia de Buenos Aires, de 47 años, rememoró aquella increíble batalla sobre el polvo de ladrillo francés, donde se recuperaría a tiempo, aprovechar los inconvenientes físicos del santafesino, de 44, y ganarse un lugar en los libros del deporte albiceleste: "Match point abajo. Estás tan cerca de ganar y tan cerca de perder. Siempre supe que no es tan fácil ganar. Es más difícil ganar que perder. Es mucho más difícil animarse a ganar".
"Yo sabía que él lo tenía. Si vos mirás los dos match points yo lo único que trataba es que me lo gane. Que realmente tenga la valentía de poder ganarlo. Y no es fácil ganar. El miedo a ganar es uno de los miedos más difíciles de superar. Y te dabas cuenta, yo lo sentía, lo vívi. Me daba cuenta que estaba ahí, que si yo llegaba a zafar de esa situación caía de un lado o de otro", aseveró el ex número 5 del ranking mundial ATP, el cual salvaría dos pelotas para partido en el 6-5 de la manga decisiva.
Posteriormente, el dueño de ocho títulos en el Tour, quien venía de eliminar al australiano Lleyton Hewitt y a su compatriota David Nalbandian en las últimas fases, hizo énfasis en el aspecto mental: "En mi cabeza obviamente tenía claro que estaba muy cerca de perder. Pero la gloria no estaba tan lejos tampoco. Ya estaba en una sensación de que ya estaba perdido. Si perdía no pasaba nada. Entonces se la tenía que hacer difícil, que realmente me lo ganara. Y no pudo".
Por último, aquel que recibiría el trofeo en manos del marplatense Guillermo Vilas, coronado en 1977, trazó diferencias entre la mayoría de los jugadores y el emblemático Big 3: "Miedo tenemos todos, el tema es cómo lo manejás. Por eso cuando hablamos de Federer, Nadal, Djokovic, son genios, son superdotados. Los tipos manejan ese nivel de presión y ese miedo de una manera que poca gente puede. No es tan fácil, eso es lo que los hace distintos".
