Carlos Berlocq, antes de jugar en Buenos Aires: "No puedo relajarme"

BUENOS AIRES -- Sin las luces que ofrece por estas horas Paris Bercy, en Sudamérica también hay tenis de nivel. Es época de Challengers en abundancia en la región y con una zanahoria bien importante: clasificar al Abierto de Australia.

En eso estarán los que jueguen el Challenger de Buenos Aires. En El Clú, desde el próximo fin de semana, estarán ante la anteúltima chance de meterse entre los 100 primeros. Luego quedará Montevideo como última escala del circuito.

Son cuatro, justamente, los Top 100 del cuadro porteño: los argentinos Federico Delbonis, Diego Schwartzman y Guido Pella y el bosnio Damir Dzumhur, que le pone color al cuadro, además de los británicos Kyle Edmund y James Ward, dispuestos a ensuciarse de naranja para estar disponibles para la final de Copa Davis que el equipo que lidera Andy Murray afrontará en Bruselas.

Ante la dureza del cuadro (la lista original cerró en ranking 182º, aunque por estas horas está en 194º), en el barrio de Saavedra, durante la presentación del torneo, fueron confirmadas las invitaciones especiales para los locales Guido Andreozzi, Marco Trungelliti, además de Tomás Lipovsek y Juan Ignacio Londero.

Otra de las figuras será Carlos Berlocq. La poca continuidad por lesiones y problemas familiares durante el año (uno de sus hijos sufrió convulsiones) hacen que se haya alejado del Top 100, pero a la vez sin el desgaste que implica afrontar noviembre sin energías, aun en un año con título ATP en dobles y tres series de Copa Davis a cuestas: “Más allá del físico, ahora los resultados no se fueron dando porque fueron cambiando las condiciones de los torneos”, le comentó a ESPNtenis.com, sobre un tema ya recurrente en la región.

“Tengo algunas molestias en el hombro, pero estos días estoy mejorando. Donde esté, siempre juego con presión para poder rendir. Por mi juego, nunca puedo estar relajado. Pero en lo último que pienso es que se trata del fin de mi año. No estoy fatigado. Ojalá se repita lo que pasó otros años cuando me fue muy bien en los últimos torneos”, afirmó el campeón del último Challenger de San Pablo.

“Quiero que me vaya bien esta semana, para eso tendré que jugar un gran tenis. Hay muchos buenos jugadores pero estando en casa siempre querés que te vaya bien”. Hoy 126º del mundo, pretende cerrar el año con dos finales para tener boleto directo a Melbourne. El máximo ganador de Challengers en la historia del tenis argentino (junto a Máximo González) buscará pesar su experiencia. Crédito no le falta.