Stephens gritó bien fuerte en su tierra natal

Sloane Stephens inscribió su nombre en la cancha que la vio crecer. La campeona vigente del Abierto de EEUU se consagró en el WTA Premier de Miami por primera vez en su carrera y obtuvo su sexto título.

Derrotó por 7-6 (5) y 6-1 a una Jelena Ostapenko que pagó caro sus numerosos errores no forzados. La norteamericana aprovechó los fallos de cálculo y sus pobres porcentajes de saque para ganar la última definición femenina del torneo en su histórica sede de Crandon Park.

La nacida en el Sur de la Florida, que después del título en el US Open perdió ¡ocho! partidos seguidos, se cargó en fila a Garbiñe Muguruza, Angelique Kerber y Victoria Azarenka, todas campeonas de Grand Slam.

Ahora, la campeona de Miami tiene asegurada la llegada al Top 10 por primera vez en su carrera. Más precisamente será N°9 desde el lunes.