¿Qué fue de la vida de... Marcelo Ríos?

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Marcelo Ríos marcó un antes y un después en el tenis latinoamericano. Es que fue, de manera oficial, el primero en treparse a la cima del ranking mundial de la ATP. Es menester recordar que, si bien Vilas fue merecedor de ese logro, "la computadora" lo ubicó en la segunda posición del escalafón. “No conozco mucho a Vilas, sólo sé que él fue número 2, y yo soy el número 1”, dijo en reiteradas ocasiones Ríos, habitué de la polémica.

El "Chino" como se lo conoce, fue número 1 a nivel Junior gracias a sus títulos en la Copa Milo, el US Open, el abierto de Japón, el Eddie Herr y el subcampeonato en la Sunshine Cup y los cuartos de final del Orange Bowl. Además, duró seis semanas (cuatro de ellas seguidas) en la cima como profesional en el año 1998. Es que el 29 de marzo le ganó la final de Key Biscayne a Andre Agassi por 7-5, 6-3 y 6-4 y, de esa manera, cumplió el sueño que tenía desde chico: ser el mejor tenista del planeta.

"Me siento igual que como si fuera 100", contó. Ese año, justamente, fue el más prolífico de su carrera pero no pudo lograr algo que le fue esquivo hasta los días de su retiro: ganar un Grand Slam. Quizás el encuentro de mayor polémica fue el de la final del Australian Open, que el chileno pierde contra Peter Korda, quien posteriormente sería sancionado por doping. Ríos se quedó en esta temporada con siete títulos más, entre los que se destacan tres Masters.

“La ATP se maneja mal en ese ámbito. Te pasan una lista donde hay millones de cosas que nunca viste en tu vida. Es súper difícil. Se pusieron demasiado drásticos. Una cosa es la vida personal y otra cosa es doparte para sacar ventaja. Lo que pasó con Korda es para sacar ventaja. Justo en un Grand Slam, que yo podría haber ganado. No es como en el atletismo, donde al segundo le dan el título en esos casos. Ganó siete partidos, llegó a la final como avión. Al mes, jugué con él y le gané. Se dio una controversia. Ahora uno se ríe, pero en sus récords quedó que ganó un Grand Slam”, expresó.

Años más tarde, las lesiones en su cadera no le permitieron rendir al nivel que deseaba y se retiraría de manera oficial en el año 2004 con sólo 28 años de edad. Sin embargo, tuvo un regreso al deporte en 2006 a través del Champions Tour de veteranos. Ríos se quedaría con 8 torneos consecutivos, y terminaría la temporada como número uno....pero esta vez en seniors. De esta forma el chileno se convirtió en el único jugador en la historia del tenis profesional en ser N°1 del mundo como juvenil, profesional y seniors. "

Creo que en mi vida aprendí a no mirar al pasado, siempre traté de mirar al presente", dijo Ríos en una entrevista con la BBC. "No me arrepiento de nada de lo que hice en mi carrera. Di siempre lo mejor y es todo lo que pude dar".

En mayo de 2014, Marcelo Ríos declaró en una entrevista a El Mercurio que podía sufrir el síndrome de Asperger. En noviembre de 2016, confirmó le dieron dicho diagnóstico cuando era tan sólo un chico. "Una vez busqué mi nombre en Google y vi que estaba asociado a un término conocido como la enfermedad de Asperger. Después de leer el artículo, creo que soy Asperger, porque de 70 síntomas que salen mencionados, me siento identificado con 69. No soy antipático, pero mi personalidad es diferente al común de los chilenos. Ellos son habitualmente callados y quedados. El problema es que la gente no acepta que uno sea distinto".

Roger Federer fue uno de los que alabó el nivel del chileno en el circuito: “Me encantaba verlo jugar. Fui muy feliz cuando jugué contra él”, escribió Federer en sus redes sociales hace no tanto tiempo. Los dos tenistas se enfrentaron el 2002, cuando Ríos aún estaba activo y Federer daba grandes pasos hacia los éxitos que más tarde consiguió. Fue en el Masters de Madrid y en el ATP de Sidney. El suizo triunfó en ambas ocasiones. En tanto, Ríos le devolvió los elogios: "Roger Federer es lejos el mejor tenista de toda la historia. Me llama la atención su motivación de seguir jugando tras haber ganado tanto".

A fines de 2018 intentó meter un 'comeback' profesional a nivel Challenger. Pidió un Wilcard para el certamen de Columbus porque quería ser "el jugador más viejo en ganar un torneo oficial" con 43 años: "Es una locura que se me ocurrió. Obviamente lo pensé bien y con moderación. Por eso un challenger. Tampoco me voy a meter a jugar un ATP, porque sé que no estoy para eso. Es solo para sentirme vivo. A los 43 años, yo sé que no es lo mismo. Con pendejos de 20 se nota la diferencia". Tres días después de la negativa del torneo decidió no disputarlo.

Ríos estuvo vinculado al tenis chileno prácticamente al segundo de haberse confirmado su retiro, así como su alejamiento del circuito de Seniors. Se desempeñó como asesor del equipo de Copa Davis en el que Nicolás Massú es capitán hace años y sólo renunció por tener diferencias con el ente madre del tenis chileno. En 2019 fue confirmado como capitán de la ATP Cup y, un mes después renunció por cuestiones personales.

“Me rompí el labrum y aparte tuve una descompresión del ciático. Me siento mejor, aunque me cuesta dormir. El dolor en las noches es fuerte; en el día me duele menos, porque me gusta moverme, pero rengueo. Todos los tenistas se han cagado (sic) la cadera. Es lo que te deja el tenis. A mí me dejó bien económicamente, gracias a Dios, pero hecho mierda (sic) por dentro”, sentenció Ríos.