Medvedev y su catarata de escándalos durante el Abierto de Australia.

Sin lugar a dudas, Daniil Medvedev fue uno de los grandes protagonistas del Abierto de Australia 2022. No sólo por su magnífico rendimiento dentro de la cancha -cayó ante Rafael Nadal en la final- sino por sus constantes altercados en cada uno de sus partido. El repaso de cada una de las polémicas; abucheos, peleas, insultos y fantasías.

Debido a la fácil victoria en la primera ronda ante el suizo Henri Laaksonen, el comienzo en Melbourne Park fue tranquilo para el ruso. No tuvo problemas con nadie. Sin embargo, en la siguiente instancia comenzó el show: le tocó nada más y nada menos que el favorito local, Nick Kyrgios, y el público comenzó a ser protagonista en el andar de Medvedev.

Durante todo el encuentro cruzó miradas y gestos con el público, que alentaba a su jugador de manera efusiva. Caras de enojo, miradas contundentes entre primer y segundo saque y más. Sin embargo, todo explotó al final y en la nota post partido.

De cualquier manera, Medvedev se mantuvo tranquilo pero, a la hora de hablar tras el triunfo en cuatro sets, comenzaron los silbidos. El ruso le puso los puntos al público y pidió respeto.

Paradójicamente, luego otro partido tranquilo ante Botic Van de Zandschulp en la tercera ronda, habló en conferencia de prensa y admitió que igualmente se siente cómodo con los espectadores de la Rod Laver Arena. A su vez, recordó sus conflictos con los del US Open.

En los octavos de final volvió a tomar protagonismo lo que decía durante los partidos. En este caso, el que la "ligó" fue su rival Maxime Cressy, a quien derrotó en cuatro sets, por su estilo de saque y volea. El número dos del mundo lo calificó como aburrido.

Felix Auger-Aliassime fue uno de los rivales que más puso en aprietos al gigante ruso. Le ganó los dos primeros sets pero, tras una terrible remontada, Medvedev se lo llevó en cinco. Incluso salvó un match point en el cuarto parcial. En medio del partido, luego de un gran punto, levantó los brazos y miró a las cuatro tribunas.

En la entrevista instantánea en cancha, Medvedev contó cómo hizo para darlo vuelta. Admitió haber pensar en "qué haría Djokovic" en esa situación. Cuando nombró al serbio, el público lo abucheó por completo. En consiguiente, agregó los nombres de Rafael Nadal y Roger Federer para el conformismo de los fanáticos. Otro momento tenso.

Con Stefanos y Apostolos Tsitsipas, más el umpire Jaume Campistol, en semifinales, llegó la eclosión de los problemas. Por primera vez, el ruso corrió riesgo de descalificación. Se quejó de manera excesiva por el coaching que le realizaba el mayor de los Tsitsipas a su hija, algo que indudablemente es una típica en el circuito. De cualquier forma, Medvedev trató de "estúpido" al juez de silla y le levantó el tono efusivamente. Por este motivo, también, le sacaron una parte del prize money.

Un rato después del altercado Tsitsipas recibió un warning y, tras la victoria del N°2 en cuatro sets, el saludo fue realmente seco e incómodo. Se revivieron las viejas diferencias entre el griego y el pupilo de Gilles Cervara. Ya eliminado el N°4 del mundo, en rueda de prensa, manifestó que Medvedev no es uno de los "más maduros" del tour.

Llegó el partido final y, claro, no podían faltar los inconvenientes. En la definición prevaleció el tenis, pues se trató de una batalla histórica, pero Medvedev hizo lo suyo. Los espectadores se manifestaron entre primero y segundo saque; llegó la doble falta y los gestos de indignación en el duelo ante Nadal.

Continuando con la furia, sentenció: "Son idiotas sin cerebro".

El ruso peleó durante más de cinco horas para quedarse con el Abierto de Australia. En cinco parciales, Nadal remontó una de las finales que quedarán en la historia. Por el lado del ruso, más allá de la caída, el cierre fue feliz. En la ceremonia de premiación todo fue chistes y risas, para cerrar dos semanas tremendas. El público y Medvedev, una relación de amor-odio. Pero con amor en el final.