Lo que dejó el baloncesto Olímpico

BRISTOL, Conn. (ESPNdeportes.com) -- Luego de terminado el torneo de baloncesto de las Olimpiadas de Atenas 2004, hemos tenido la oportunidad de observar ciertos datos y tendencias, algunos de los cuales pueden ser considerados como enseñanzas para los que gustamos de analizar lo que ocurre con este deporte a nivel mundial. Lo que más me llamó la atención fue lo siguiente:

1. Argentina, con su medalla de oro, dejó demostrado que no sólo era el mejor equipo de esta competencia, sino también ratificó que debió haber sido el campeón mundial dos años atrás en Indianápolis. Su forma de jugar al baloncesto es, hoy por hoy, la más eficaz, porque consigue integrar el juego de conjunto, con todo el sacrificio y cooperación que el mismo exige, a las genialidades de algunos jugadores que logran lucir en el plano individual, pero siempre motivados por el objetivo común de llevar a su equipo a la victoria.

A los que gustan del llamado baloncesto espectáculo que promueve la NBA, que no es otra cosa que el juego de uno contra uno llevado a su máxima expresión, por el talento individual que poseen los jugadores estadounidenses, se les presenta una nueva alternativa; el verdadero espectáculo del juego elegante que surge cuando se realiza el genuino baloncesto de conjunto, el que da lugar a las mejores combinaciones y a jugadas aún más bonitas que logran arrancar aplausos del soberano y hacer vibrar el coliseo.

2. Italia demostró que no hace falta tener un equipo imponente físicamente, ni contar con grandes nombres para subir al podio en una competencia de tan alto nivel. Su baloncesto, basado en las destrezas básicas de manejar el balón, tirar con precisión y pasar adecuadamente, unidas al esfuerzo continuo de defender con agresividad y atacar con fuerza el rebote ofensivo fueron suficientes para llevarlos a superar a rivales que eran considerados superiores y llegar a disputar el partido por la medalla de oro.

Otros elementos de su juego que llamaron la atención fueron la versatilidad de sus hombres altos para jugar adentro o afuera, según fuera necesario, además de lo sencillo de sus esquemas ofensivos, siempre basados en la capacidad de penetración de sus bases para crear oportunidades para sus compañeros.

3. La NBA y la gente de "USA Basketball" hicieron el peor trabajo de seleccionar un equipo balanceado de entre todas las federaciones que participaron en esta competición. Entre los errores garrafales que cometieron los integrantes del comité seleccionador se incluye el haber elegido tantos jugadores que jugaban esencialmente la misma posición y que compartían las mismas características, gran capacidad atlética pero falta de fundamentos y de tiro consistente del perímetro. James, Marion, Jefferson, Odom, Anthony, Wade y Stoudemire parecían clones de un mismo jugador.

El equipo carecía de un centro adicional que ayudara a Duncan (quien se pasó prácticamente todo el torneo en problemas de faltas), dos tiradores de distancia que pudieran representar un peligro para las defensas zonales que tanto favorecieron los equipos contrarios y un verdadero armador que fuera capaz de dirigir el ataque eficazmente y fungiera como un líder en la cancha.

Aún así dejaron demostrado su poderío al lograr recuperarse de tres derrotas para ganar su último partido, vengarse de uno de los equipos que los habían vencido y quedarse con la medalla de bronce.

4. Lituania fue el mejor equipo ofensivo del torneo, pero fue el peor en puntos permitidos y eso terminó pasándoles factura. En sus últimos dos partidos que resultaron en derrotas y terminaron dejándola fuera de las medallas, sus rivales Italia y Estados Unidos, le anotaron 100 y 104 puntos respectivamente.

5. España, uno de los mejores dos equipos de la etapa preliminar, fue victima del absurdo sistema de competencia y terminó en la séptima posición a pesar de que tuvo marca de seis triunfos y una sola derrota. Como en otras ocasiones, el cruce de cuartos de final fue fatídico para este equipo que tuvo que enfrentar a Estados Unidos en un partido de vida o muerte que coincidió con la mejor actuación de los estadounidenses en todo el torneo.

Pero lo peor de todo es que desde las pasadas Olimpiadas en Sydney, la FIBA ha establecido un sistema que ya no pone a los cuatro perdedores de cuartos de final a cruzar entre si, para luego poner a los ganadores a jugar por quinto y sexto lugar y a los perdedores a luchar el séptimo y octavo. De forma caprichosa, los señores rectores del baloncesto mundial han decidido que los perdedores de los partidos entre segundos y terceros de los dos grupos pasen directo a disputar las posiciones quinta y sexta, mientras los perdedores de cruces entre primeros y cuartos se vean relegados a optar solamente por la séptima u octava ubicación.

En otras palabras, por ahorrarse dos partidos, la FIBA establece un sistema que a todas luces es injusto para el equipo que domina su grupo, como fue el caso de España quien mereció mejor ubicación por ser un equipo dominante y que al quedar eliminado en cuartos, debió haber tenido la oportunidad de luchar por esa quinta posición que hubiese estado más a tono con su actuación.

El tema llega a lo ridículo si se considera que Grecia y Puerto Rico terminaron ocupando las posiciones quinta y sexta con tres y cuatro derrotas respectivamente.

6. Grecia aprovechó la gran ventaja de localía y su gran juego defensivo para presionar a sus rivales y lograr una posición que, analizada más fríamente, debe ser vista como un gran logro para un equipo relativamente inexperto y plagado de deficiencias técnicas.

7. Puerto Rico fue el clásico ejemplo de un equipo que logra su mejor esfuerzo en el comienzo del campeonato y luego no puede igualar ese nivel de juego en el resto de sus partidos, por lo que termina yendo de más a menos. Luego de su arrollador y sorpresivo triunfo en el partido inaugural frente a Estados Unidos y de una buena demostración en su segundo encuentro frente a Lituania, el equipo boricua no pudo mantener ese nivel de excelencia logrado; sobrevivió con muchos contratiempos frente a Australia y Angola y se despidió del campeonato con tres derrotas en línea que los relegó a la sexta posición.

8. Australia no ha sido capaz de mantener su posición en el mundo luego del cambio generacional. El equipo de Gaze, Longley, Bradtke y Vlahov, que tantas veces estuvo entre los mejores 5 equipos del mundo, ha dado lugar a este equipo que a duras penas pudo obtener una novena ubicación.

Lo curioso es que en este relevo de generaciones se ha desperdiciado una camada de jugadores que fueron campeones mundiales de la categoría Sub22 en 1997, que deberían estar hoy entre los 26 y 29 años (etapa de madurez deportiva de un baloncestista) y de los cuales cuentan con un solo representante en esta versión del 2004, el ala-pivot Peter Nielsen, quien es uno de los mejores jugadores del equipo.

En contraste, los campeones olímpicos de la Argentina cuentan en su plantilla con 6 jugadores que participaron de ese torneo mundial Sub22 (que se celebró precisamente en Australia), que se han mantenido jugando juntos en la selección adulta desde entonces.

9. China se ha decidido a confiar en entrenadores extranjeros de gran nivel para preparar al equipo con miras a estar en su punto máximo de desarrollo dentro de cuatro años cuando los Juegos Olímpicos tengan lugar en su país. El trabajo del norteamericano Del Harris y de su asistente, el lituano Klauzas ya ha comenzado a rendir frutos al lograr una victoria en estos juegos sobre Serbia-Montenegro y una octava posición en la clasificación final.

10. Serbia-Montenegro participa en una competencia mundial por primera vez bajo ese nombre y parece que el cambio le ha traído mala suerte. El equipo que estaba acostumbrado a figurar constantemente entre los mejore tres del mundo bajo el antiguo nombre de Yugoslavia ha quedado en una undécima posición que de ninguna manera refleja el nivel de baloncesto que se juega en esa región.

Cabe señalar que los serbios pueden esgrimir la misma excusa que se ha convertido en la favorita del equipo de Estados Unidos; participaron en este certamen sin sus principales estrellas que pertenecen a la NBA, amén de que tuvieron verdadera mala suerte pues tres de sus cuatro reveses fueron por un total cumulativo de cinco puntos.