Kikimita tiene todo lo necesario para triunfar: talento, determinación y perseverancia

Hansel Emmanuel se destaca en el baloncesto estadounidense. ESPN.

Hansel Emmanuel Donato relata a ESPN su hermosa historia de superación y como ha luchado para poder alcanzar su sueño

Poco a poco Kikimita va haciéndose de un nombre en el mundo del baloncesto, pero el camino ha sido nada fácil.

Nacido en Santo Domingo, Hansel Emmanuel Donato es hijo de la leyenda local del basket dominicano Hansel Salvador, mejor conocido como Kikima, quien relata como desde pequeño su hijo profesaba su amor por este deporte.

“A él yo nunca lo dejaba para ir a los juegos. Si se quedaba un día él iba a donde mi mamá a llorar a decirle que lo llevara”, le cuenta a ESPN, Kikima quien recuerda ese momento que les cambió la vida a todos.

Mientras su padre jugaba en un torneo local, Kikimita estaba con unos amigos en el barrio cuando una pared hizo que perdiera su brazo izquierdo.

“Subí a la pared (de bloques de cemento) y la pared me cayó encima”, cuenta Hansel Emmanuel. Katia Domínguez, madre de Hansel, también recuerda el momento cuando la pared le aplastó el brazo. Su madre llora al momento de recordar que no hubo manera de salvarle su extremidad superior.

Después de amputado el brazo, Kikimita necesitaba de ayuda para hacer cosas cotidianas, que ya su discapacidad no le permitía.

“No quería hacer nada. No podía amarrarme los cordones, no podía tomar un vaso de agua. Perdía el balance corriendo”.

Además Kikima recuerda esos difíciles momentos cuando de niño Hansel Emmanuel le preguntaba que por qué los otros niños tenían sus dos brazos o cuando le iba a crecer el suyo.

Una década después del accidente, los videos de Kikimita llegaron a las redes sociales y se convirtió en todo un fenómeno, lo que llamó la atención de Moisés Micael, entrenador en el Life Christian Academy de la Florida.

En enero de 2021 logró una beca que lo llevó a Estados Unidos para seguir cumpliendo su sueño: Jugar baloncesto.

Y de momento hay analistas que entienden que el dominicano puede jugar en universidades de la División 1 de Estados Unidos, ya que hay escuelas mostrando interés en él.

Yo quiero que la gente me vea como un gran jugador, talentoso como muchos. No por mi discapacidad”, finaliza Kikimita, quien le espera un gran futuro y tendremos que esperar solo un poco más para vivirlo junto a él.