Tigres del Licey: La pasarela de dirigentes y gerentes

José Offerman, nuevo dirigente de los Tigres del Licey. Tigres del Licey

El equipo ha sufrido una profunda inestabilidad para retener dirigentes en los últimos 13 años, la primera vez en que José Offerman fue designado como mánager de los azules

Otro año, otro dirigente para los Tigres del Licey, quienes, en medio de una crisis, producto de los malos resultados en el primer cuarto de la campaña 2021 de la pelota invernal, han decidido sustituir a Tony Díaz, mánager con el que iniciaron la temporada, por el veterano José Offerman.

Es la quinta ocasión en la que Offerman tomará las riendas del conjunto, luego de que en la campaña 2008-09, entrara en sustitución de Héctor “La Manta” de la Cruz. En dicho año llevó a los Tigres a ganar el campeonato, por lo que regresó para la temporada 2009-10, luego en la 2013-14, en sustitución de Mike Guerrero y también ganó la corona de campeón con el equipo. Regresó para 2014-15 y nueva vez para la actual campaña.

Sin embargo, algo particular ha ocurrido con los Tigres desde el 2008 a la fecha. Un total de 15 dirigentes, incluido Offerman, han guiado al equipo azul en solo 13 años.

Los mencionados Héctor de la Cruz, Mike Guerrero y Tony Díaz, junto a Dave Clark, Brian Harper, Nelson Norman, Dean Treanor, Lino Rivera, Pat Kelly, Luis Urueta, Robby Hammock, Pedro López, Luis Sojo y el nuevo gerente general del equipo, Audo Vicente, quien fuese el último dirigente ganador junto al equipo en la campaña 2016-17.

La misma inconsistencia se muestra dentro de los hombres que han ocupado el puesto como gerentes del equipo. En tan solo 15 años, es decir, desde la creación de la figura del gerente dentro del conjunto, siete personas se han ocupado dicha posición.

El primer gerente del equipo fue Eddy Toledo, quien fue sustituido por Rafael Landestoy. Le siguió Fernando Ravelo, uno de los gerentes más exitosos de los azules, luego vinieron Junior Noboa, Luis Urueta, Carlos José Lugo y finalmente, Audo Vicente.

Con una rotación elevada de personas en posiciones clave como son el dirigente y el gerente, demuestran la inestabilidad que ha existido en la última década y media dentro de la organización.