'Big Baby' Miller supera a Lenier Peró en intenso combate

Jarrell "Big Baby" Miller dio otro paso en su intención de ganar un título de peso pesado al derrotar unánime a Lenier Peró en un combate eliminatorio de la AMB.


Jarrell "Big Baby" Miller ganó un intenso y frenético combate por decisión unánime sobre Lenier Peró, en una pelea eliminatoria por el título de peso pesado de la AMB, celebrada este sábado en el Fontainebleau de Las Vegas.

Miller (28-1-2, 22 KOs), de 37 años, acaparó titulares en enero cuando su peluquín salió despedido durante su pelea contra Kingsley Ibeh. Miller ganó aquel combate, pero obtuvo notoriedad debido al incidente con el postizo, y buscó aprovechar ese impulso de cara a su enfrentamiento con Peró. Y eso fue precisamente lo que hizo, protagonizando una pelea repleta de acción contra un Peró -hasta entonces invicto- en la que ambos pesos pesados lanzaron, en conjunto, la inexplicable cifra de 1.652 golpes.

Peleando desde Las Vegas, pero oriundo de Camagüey, Cuba, Peró (13-1, 8 KOs) castigó el cuerpo de Miller en el primer asalto y conectó un potente gancho de izquierda que captó la atención de "Big Baby".

Peró continuó conectando golpes de poder en el segundo asalto, impactando repetidamente a Miller con ganchos amplios y uppercuts. Miller optó por cambiar su estrategia; en el tercer asalto se abrió paso con fuerza hacia la distancia corta y acorraló a Peró contra las cuerdas, castigándolo sin piedad. Este cambio en el plan de juego dio sus frutos para Miller, ya que la batalla en la corta distancia comenzó a desgastar a Peró y neutralizó su jab.

A partir de ese momento, Miller y Peró pelearon "en una cabina telefónica", con Miller desatando la asombrosa cifra de 1.003 golpes, de los cuales conectó 290, logrando una efectividad del 29%. Peró se mantuvo activo, pero no pudo seguir el ritmo de ese volumen de golpes, conectando 253 de 648 (39%) en lo que pareció ser más un intento por no verse totalmente eclipsado por la imponente y voluminosa figura de Miller.

"Sabía que Peró iba a ser un rival duro, pero esperaba que se moviera mucho más", comentó Miller. "No buscaba el nocaut; quería comprobar cuál era mi estado físico y volver a lanzar una gran cantidad de golpes".

Miller, que entrena en Brooklyn, Nueva York, llegó al combate pesando 305 libras (aprox. 138 kg), su peso más bajo desde su pelea de 2018 contra Johann Duhaupas. Su condición física había sido objeto de dudas en peleas recientes, habiendo mostrado signos de fatiga en la recta final de su combate contra Daniel Dubois. Sin embargo, se encontraba claramente en mucha mejor forma física y exhibió un volumen de golpeo asombroso que terminó desgastando a su oponente.

Miller comenzó a hablarle a Peró y elevó la presión en el sexto asalto, asfixiándolo con una ofensiva incesante y abrumadora. La guerra de desgaste continuó durante la segunda mitad del combate, con la embestida de Miller minando la resistencia y el espíritu de lucha de Peró.

El ritmo fue frenético y ambos púgiles intercambiaron golpes sin tregua hasta el final; no obstante, Miller se ganó el favor de los jueces con puntuaciones de 117-111, 117-111 y 115-113.

Tras alzarse con la victoria, Miller desafió al excampeón de peso pesado del CMB, Deontay Wilder ; un combate que su promotor, Eddie Hearn, tenía un gran interés en ver materializarse.

"La pelea que debe hacerse es la de Deontay Wilder contra Jarrell Miller en Nueva York", declaró Hearn. "Sería un combate de enorme magnitud para el boxeo estadounidense en la categoría de peso pesado".

Wilder viene de obtener una victoria por decisión dividida sobre Derek Chisora el pasado mes de abril.