La propuesta limita la duración de los acuerdos y modifica las reglas para reconocer campeonatos y rankings.
Las principales reformas al boxeo regresaron este jueves a la agenda del Congreso con la presentación en el Senado de una versión de la Ley Muhammad Ali para la Reactivación del Boxeo Estadounidense, cuya copia ESPN obtuvo por adelantado.
Sus promotores aseguran que el objetivo es mejorar las protecciones de salud y la remuneración de los boxeadores, con la esperanza de revertir la caída en la popularidad del deporte. Sin embargo, persisten las preocupaciones sobre la posibilidad de que el proyecto otorgue mayor poder a grandes promotores como Dana White, de UFC.
El respaldo bipartidista al proyecto del Senado aumenta sus posibilidades de ser aprobado en esa cámara, pero una de las principales dificultades será conciliarlo con la versión existente en la Cámara de Representantes, aprobada en marzo. Ambas cámaras tienen hasta comienzos de enero para unificar los proyectos antes de que asuma un nuevo Congreso y el proceso tenga que comenzar nuevamente desde cero.
El proyecto del Senado, copatrocinado por Ted Cruz, republicano por Texas, y Jacky Rosen, demócrata por Nevada, mantiene la estructura de la propuesta de la Cámara de Representantes.
“Los peleadores tendrán más opciones, los aficionados podrán ver más de los combates que desean y las organizaciones tendrán que ganarse el éxito ofreciendo resultados tanto para los boxeadores como para el público”, dijo Cruz en un comunicado enviado a ESPN. “La legislación también fortalece las protecciones para los boxeadores, moderniza las normas de seguridad y crea un marco más competitivo para el deporte, al mismo tiempo que ayuda a preservar una de las tradiciones más apreciadas de Estados Unidos para las futuras generaciones”.
Las organizaciones unificadas de boxeo
La regulación federal del boxeo se rige actualmente por la Ley Muhammad Ali de Reforma del Boxeo de 2000 y la Ley de Seguridad del Boxeo Profesional de 1996. Las versiones de la Ley de Reactivación Ali que se encuentran ante la Cámara de Representantes y el Senado ofrecen la posibilidad de crear “organizaciones unificadas de boxeo”, conocidas como UBO, para complementar las protecciones y la representación promocional disponibles actualmente para los peleadores.
Aunque existen muchas similitudes entre las versiones de la Cámara y el Senado, también hay diferencias importantes en cuanto a los requisitos de divulgación, las regulaciones relacionadas con las UBO y los títulos.
Cambios en la duración de los contratos
El proyecto del Senado limitaría el primer contrato de un peleador con una UBO a un máximo de tres años, siempre que el boxeador no haya firmado previamente un acuerdo promocional. Después del primer contrato, los peleadores podrían firmar acuerdos de hasta seis años. También podrían negociar nuevos contratos desde 90 días antes del vencimiento de cualquier acuerdo. La propuesta de la Cámara de Representantes les concedería solamente 30 días.
Rosen explicó que esos dos meses adicionales de negociación podrían evitar que los boxeadores tomen decisiones apresuradas sobre sus contratos.
“¿Por qué es importante? Supongamos que firmas cuando tienes 17 o 18 años y quedas atrapado en un contrato de 10 años. Eso podría representar prácticamente toda tu carrera como boxeador”, dijo Rosen a ESPN. “Eso realmente no es justo para una persona joven, para un atleta joven que está intentando abrirse camino y progresar en su deporte”.
Reconocimiento de títulos y clasificaciones
La versión del Senado permitiría que las UBO reconozcan títulos y clasificaciones de otras organizaciones, ya sea de otra UBO o de alguno de los cuatro principales organismos sancionadores actuales. Esta disposición no existe en el proyecto de la Cámara. La medida podría permitir enfrentamientos entre organizaciones y abrir la posibilidad de coronar campeones indiscutidos.
El proyecto del Senado elimina una disposición incluida en la versión de la Cámara que busca simplificar los títulos del boxeo. La propuesta de la Cámara establece que cada organismo sancionador o UBO tenga un solo campeonato por categoría de peso, con una excepción para los títulos interinos. El Senado eliminó la exigencia de un único título por división.
Instalaciones, seguros y servicios médicos
En el proyecto del Senado, los peleadores de las UBO tendrían “acceso a equipos e instalaciones para entrenamiento y rehabilitación, a costos razonables y cerca del lugar donde reside el boxeador”. Esto difiere del proyecto de la Cámara, que establece que los peleadores tendrían acceso a equipos e instalaciones de rehabilitación “operados por la UBO”. Otros servicios de apoyo, como seguros durante los entrenamientos y las peleas, además de coordinadores médicos, son iguales en ambas propuestas.
El proyecto del Senado mantuvo la separación entre las UBO y los representantes de boxeadores, similar a las disposiciones de la actual Ley Ali, con el objetivo de evitar conflictos de intereses financieros. Las UBO también tendrían prohibido cobrarles tarifas a los peleadores por participar en combates por títulos.
A diferencia de la versión de la Cámara, el proyecto del Senado exigiría revisiones de divulgación y cumplimiento por parte de la Comisión Federal de Comercio y de la Asociación de Comisiones de Boxeo, específicamente en relación con el proceso de clasificación de los boxeadores. También abriría una vía para presentar apelaciones.
Ambas versiones garantizarían a los boxeadores un pago mínimo de 200 dólares por asalto y al menos una pelea cubierta cada seis meses.
Las preocupaciones sobre las protecciones a los boxeadores
Rosen dijo a ESPN que su equipo se reunió con Nico Ali Walsh, nieto de Muhammad Ali, para conversar sobre la versión del Senado. Ali Walsh testificó durante una audiencia celebrada el 22 de abril ante el Comité de Comercio del Senado, presidido por Cruz, y expresó inquietudes sobre el proyecto de la Cámara, especialmente en relación con las protecciones para los peleadores.
Los críticos de la Ley de Reactivación aseguran que podría eliminar protecciones de la Ley Ali original, que prohíben los contratos coercitivos y establecen determinadas reglas de divulgación. Durante la audiencia de abril también surgieron preocupaciones sobre la posibilidad de que las UBO restrinjan las opciones de los boxeadores, limiten su libertad de elección y obtengan mayores ganancias que los propios peleadores.
El respaldo de TKO y Dana White
TKO Group Holdings, propietario de WWE, UFC y de una parte de Zuffa Boxing junto con la empresa saudí de entretenimiento Sela, ha sido uno de los principales defensores de la Ley de Reactivación. El director ejecutivo de UFC, Dana White, fundó Zuffa Boxing junto con Turki Alalshikh, presidente de la Autoridad General de Entretenimiento de Arabia Saudita. Se espera ampliamente que Zuffa se convierta en una UBO si la Ley de Reactivación entra en vigor. Nick Khan, miembro de la junta directiva de TKO y presidente de WWE, testificó durante la audiencia de abril en respaldo del proyecto.
Tanto White como Khan enviaron declaraciones a ESPN durante las primeras horas del jueves para expresar su respaldo a la versión del Senado.
Los próximos pasos en el Senado
El siguiente paso sería recibir posibles enmiendas al proyecto del Senado, probablemente después del receso de agosto de esa cámara. Si la versión de Cruz obtiene la aprobación del Comité de Comercio y pasa al pleno del Senado, ambas cámaras tendrán que conciliar sus propuestas para evitar nuevas rondas de presentación y debate.
Si la versión del Senado se convierte en ley, entraría en vigor 180 días después. Esto representa un cambio respecto al proyecto de la Cámara de Representantes, que habría comenzado a aplicarse 30 días después de ser firmado.
