Jamel Herring sabe lo que se avecina, pero no puede mirar más allá de Jonathan Oquendo

Por segunda semana consecutiva, el calendario de boxeo se destaca por una pelea que tomó tres intentos para lograrse. Esa pelea de campeonato largamente esperada finalmente se llevará a cabo, tocamos madera, este sábado por la noche dentro de la burbuja de Top Rank en el MGM Grand Conference Center en Las Vegas (ESPN+, 7:30 pm ET) cuando Jamel Herring defienda su título OMB de las 130 libras contra el boricua Jonathan Oquendo.

Al igual que la pelea de la semana pasada entre José Ramírez y Viktor Postol, esta es una pelea en la que un boxeador está en una posición para batallas más grandes y lucrativas en el futuro, pero primero debe cumplir. Ramírez superó al difícil Postol, dando un gran paso hacia una pelea de unificación completa en el peso junior wélter contra Josh Taylor. ¿Podrá Herring hacer su parte para alinear una pelea contra Carl Frampton?

Ofrecemos un vistazo más profundo a lo que está disponible este fin de semana:


La pelea antes de la pelea para Jamel Herring

A veces, las peleas más duras en las que participa un boxeador vienen antes que las grandes.

Esa es la dinámica a la que se enfrenta el campeón junior ligero de la OMB, Herring, el sábado. Herring finalmente se enfrenta a Oquendo después de que dos fechas anteriores fueran descartadas a principios de este verano debido a que dio positivo dos veces por COVID-19.

En caso de que Herring gane, el promotor de Top Rank, Bob Arum, declaró que se enfrentaría al ex dos veces campeón mundial Carl Frampton en el otoño. Esa sería la pelea de más alto perfil de Herring, y la razón por la cual hay más que un título en juego este sábado para él.

Con un oponente más prominente en el horizonte, Herring aún insiste en que no tiene nada más en mente que lo que está directamente frente a él.

"Es gracioso porque me he concentrado totalmente en esta pelea que se ha pospuesto tantas veces", dijo Herring a ESPN. "Es hasta el punto en que estoy cansado de escuchar sobre esta pelea. He estado tan concentrado solo en esta pelea con Oquendo, sacarlo del camino para poder tener ese suspiro de alivio de solo mirar a Frampton".

Frampton hizo su parte al detener a Darren Traynor en siete rounds el 15 de agosto. Herring, de 34 años, fue sin duda un espectador interesado.

"Me motivó a superarlo con mi propia actuación contra Oquendo", comentó. No es exagerado decir que estaba tan jubiloso como Frampton por esa victoria.

Hubo casos en el pasado cuando las megapeleas se vieron interrumpidas por lo que se suponía que eran peleas de afinamiento. Uno de los ejemplos más memorables tuvo lugar el 29 de octubre de 1993, cuando Tommy Morrison se enfrentó a Michael Bentt en lo que se esperaba que fuera el preludio de un enfrentamiento de Morrison con el entonces campeón de peso pesado Lennox Lewis. Peleando cerca de su casa en Tulsa, Oklahoma, Morrison fue noqueado sorprendentemente por Bentt en un asalto.

Tony Holden, quien era el promotor de Morrison, recuerda que para la pelea de Lewis, que ya estaba firmada, su peleador iba a recibir alrededor de $8 millones. Después de la derrota, la siguiente pelea de Morrison fue por $60,000.

A principios de 1997, Pernell Whitaker tenía una pelea de primavera preparada contra Oscar De La Hoya, y todo lo que tenía que hacer era superar al relativamente desconocido Diosbelys Hurtado. Durante gran parte de la noche, Whitaker luchó con el estilo incómodo de Hurtado, golpeando la lona dos veces, y tuvo que recuperarse tarde para detener al cubano en el undécimo asalto cuando se encontraba abajo en las tres tarjetas.

Se evitó un desastre.

Más tarde ese año, Terry Norris también estaba pautado para enfrentar al "The Golden Boy", pero entre él y esa gran pelea estaba el duro Keith Mullings, quien era considerado un desvalido considerable después de ganar solo una de sus seis peleas anteriores. Norris se desvaneció gravemente en la pelea de Mullings y fue detenido en nueve asaltos.

Así que ese es el desafío que Herring tiene frente a él: no permitir que lo que pueda ser en el futuro afecte la tarea en cuestión. Debe asegurarse de no irse a la segura demasiado sobre el ring mientras intenta llegar a su olla de oro.

"Los peleadores pueden adelantarse a sí mismos", dijo Brian "BoMac" McIntyre, entrenador de Herring. "Y Jamel puede ser uno de esos en adelantarse a sí mismos porque está emocionado de seguir hacia al frente en su carrera".

McIntryre, quien es mejor conocido por su trabajo con el campeón mundial de tres divisiones Terence Crawford, dice que cree que estas peleas trampa son a menudo las más difíciles de navegar para un boxeador.

"Debido a que el tipo que tiene la oportunidad de luchar por tu título, es el que tiene hambre, y quiere estropear todos tus planes", aseguró McIntyre. "Oquendo no es un paseo fácil por el parque, te lo prometo".

Oquendo (31-6, 19 KOs) es un veterano, habiendo enfrentado a boxeadores como Juan Manuel López (perdió por TKO3), Wilfredo Vázquez Jr (perdió por TKO7), Abner Mares (P10) y Jhonny Gonzalez (G10). El año pasado, Oquendo le dio a Lamont Roach todo lo que pudo aguantar en lo que McIntryre describió como una "pelea dura" en una derrota de 10 asaltos. En su última pelea, Oquendo derrotó a Charles Huerta en 10.

Puede que no sea de élite, pero Oquendo es sólido, y eso lo convierte en un obstáculo formidable para Herring superar en su camino hacia la pelea más significativa de su carrera.

Otro título de peso wélter de la AMB en juego

El domingo por la noche (Fox, 8 p.m. ET), PBC tendrá otra cartelera en el Microsoft Theatre de Los Ángeles. El evento principal es una batalla de peso wélter entre Yordenis Ugás (25-4, 12 KOs) y Abel Ramos (26-3-2, 20 KOs) por la correa "regular" vacante, uno de los muchos títulos de la AMB que están disponibles en cada categoría de peso.

Dejando a un lado la sobreabundancia de títulos de la AMB, Ugás (quien está clasificado como No. 7 en la división por ESPN) es un peso wélter legítimo de clase mundial. Desde que perdió peleas consecutivas ante Emmanuel Robles y Amir Imam en 2014, ha ganado 10 de sus últimas 11. Las victorias en su récord incluyen a Jamal James (quien es No. 9 en 147 por ESPN), Bryant Perrella, Thomas Dulorme, Ray Robinson y Omar Figueroa. No, no hay nombres de élite allí, pero ese es un conjunto sólido de victorias.

La única derrota de Ugas fue una decisión muy discutible la primavera pasada frente a Shawn Porter, quien en ese momento ostentaba el título del CMB.

De una carrera al borde del abismo, el cubano ha recuperado un poco de impulso en los últimos años y se ha transformado en un peleador formidable. En cualquier noche, puede hacer que la élite de la división pase un momento difícil con su cuerpo largo y sus habilidades de boxeo.

Entonces, si bien el cinturón de la AMB por el que está luchando podría no ser legítimo, Ugás como peleador, ciertamente lo es.