Tres derrotas consecutivas ante Estados Unidos, dos de ellas en finales de torneos oficiales, y la restante en juego de eliminatoria mundialista, es un hecho sin precedentes para la Selección Mexicana de Futbol que desde hace algunos años fue despojada del mote de ‘gigante’ de la Concacaf.
El inicio de la rivalidad se remonta a la década de los 90’ en la que el Tricolor dominaba; sin embargo, el conjunto de ‘las barras y las estrellas’ ya empezaba a dar algunos avisos de que su interés por el balompié era serio.
“Sí había una rivalidad muy importante, se empezó a gestar a principios de los 90 e incluso después ellos nos eliminan en la Copa América de 1995 (Uruguay) en penaltis. “Nosotros no veníamos tan bien, era la generación de Copa América 93 (Ecuador), Copa del Mundo 94 (Estados Unidos), ya veníamos de bajada, sufriendo un declive, y ahí Estados Unidos nos compitió y nos ganó”, recuerda Luis García, exmundialista mexicano, en entrevista con ESPN Digital.
“Por supuesto que había rivalidad y era fantástica. A mí me tocó (Alexi) Lalas, (Erik) Wynalda, John Harkes que era bravísimo, Thomas Dooley que era un segundo contención; había esta generación de futbolistas con gran personalidad, (Marcelo) Balboa, (Tony) Meola, técnicamente algunos no muy dotados, pero con gran jerarquía y por supuesto se empezó a dar una rivalidad importante.
“En eliminatoria nosotros siempre resolvíamos, pero empezamos a cruzarnos mucho más en Copas USA y Copas de Oro y ahí los partidos eran mucho más apretados e incluso algunos nos ganaron.
“Tal vez no representaban en Concacaf un rival que en ese entonces fuera muy incómodo, pero en el cara a cara eran muy bravos, gente echada para adelante que nos decíamos de todo, tipos sumamente dotados que rondaban los dos metros, con gran fortaleza física, con mucha personalidad”, añadió el ahora comentarista de televisión.
ESTADOS UNIDOS PLANEA
Luis García considera que la principal diferencia entre las selecciones estadounidense y mexicana radica en que la primera establece y pone en práctica proyectos de trabajo, mientras que en el Tri se sigue apostando por futbolistas que ya cumplieron un ciclo y no se apuesta por la renovación.
“Estados Unidos es un país que deportivamente planea, planea sus generaciones, no podría decir que son robots pero planea con mucho tiempo de antelación, no improvisan, más allá de que el resultado pueda ser bueno o malo.
“Ellos montaron una buena generación para el Mundial de 2002 (Corea-Japón) y más allá del partido ante México, que a México no le marcan una mano a favor en el área, le dan un paseo a México, con todo y esa modificación de quitar a Ramón Morales tan rápido cuando la cosa estaba apenas 1-0 y meter a Luis Hernández, lo que descompuso el equipo.
“Pero la siguiente fase (Cuartos de Final) Estados Unidos juega contra Alemania, la Alemania que después llegó a la Final y perdió contra Brasil, y Estados Unidos le tuvo que haber ganado a Alemania. La figura fue Oliver Kahn que sacó por lo menos cinco oportunidades de gol, un par de ellas a (Landon) Donovan mano a mano, le dio un repaso a Alemania; la pelota es cruel y a veces bota para lugares insospechados, pero Estados Unidos planeó montar una gran generación para esa Copa del Mundo.
“A partir de ahí le dio secuencia a las generaciones, hoy estamos en presencia de otra nueva totalmente, es un cambio generacional que ya está en marcha a diferencia de México que se atascó entre las vacas sagradas que ya están añejas y los jóvenes que no les han dado minutos, mientras Estados Unidos ya tiene una maquinaria perfectamente bien planeada para 2026”.
HEGEMONÍA GRINGA
La ‘paternidad’ de Estados Unidos sobre el Tricolor encuentra explicación en el número y calidad de futbolistas que hoy en día tiene la escuadra de ‘las barras y las estrellas’, pues además de que su baraja es superior a la azteca, sus jugadores importantes son titulares en los equipos en el Viejo Continente.
“El tema de que Estados Unidos domine a México es una realidad, ellos tienen a 300 futbolistas que juegan fuera, algunos en equipos increíbles de primera línea europea y otros en segunda línea, pero todos juegan, o la mayoría de los 300 y pico que tiene fuera juegan, entonces el técnico tiene un roster para escoger realmente maravilloso.
“Estados Unidos tiene una riqueza que México no tiene y es el de la fusión genética, ellos son una nación que tiene a gente de todas partes del mundo, africanos, asiáticos, entonces hay una mezcla de genética, de DNA, totalmente potenciada.
“La tienen también algunos equipos europeos como Alemania o de este lado Brasil por un tema natural, y ahí tienen una ventaja sobre México, en esta fusión de genética en donde hay futbolistas fortísimos, altos, ágiles, rápidos, dinámicos, entonces eso te empieza a complicar, es el futbol actual y como México se quedó a la mitad porque si analizas la alineación es un híbrido, una mezcla entre un equipo grande (de edad) pero no tan dinámico y pocos jóvenes que están ahí para ver cómo carajos les va, o sea la mezcla entre veteranos y jóvenes que siempre es un tema natural y necesario México no la tiene.
“Se apoya mucho en vacas sagradas que no tienen la dinámica para contender con futbolistas de la manufactura de los estadounidenses en el tema de la dinámica, porque ellos juegan a una velocidad mucho mayor técnica y físicamente, y el equipo mexicano se ha vuelto un poco más cansino, entonces ahí me parece que descansa un poco o un mucho este dominio reciente de Estados Unidos sobre México”, puntualizó García en la charla con ESPN Digital.
