Cuando Pete Gogolak llegó a los Estados Unidos proveniente de Hungría en la década de 1980, se sintió entristecido al enterarse de que nadie jugaba soccer en la escuela secundaria en el norte del estado de Nueva York.
En su lugar, los jóvenes practicaban un deporte puramente estadounidense que no conocía. Cuando decidió probarlo, se sintió incómodo usando las hombreras y el casco. Las primeras veces que pateó el ovoide, apenas si lo pudo elevar.
"No tenía ni idea de lo que estaba pasando", cuenta riéndose.
Mientras Gogolak, de 74 años, rememora su carrera como pateador profesional, se le vienen a la mente otros recuerdos. Hubo una vez en la que golpeó la parte superior de una botella de Coca-Cola que sobresalía de la tierra mientras intentaba hacer un gol de campo en el War Memorial Stadium de Buffalo. También está la patada de 57 yardas en su primer juego como profesional, un amistoso contra los New York Jets en 1964 en un estadio casi vacío en Tampa, Florida. También recordó la primera vez que su hermano más joven y él patearon en equipos contrarios en un juego profesional en 1966, un par de simples inmigrantes de Europa Oriental representando a los New York Giants (Pete) y Washington Redskins (Charlie) enfrente de sus padres que los habían traído a la tierra de las oportunidades.
"Fue estupendo", dice Pete.
También recuerda claramente la prueba que hizo con un scout de los Buffalo Bills en la primavera de 1964 en Cornell, donde pateó un gol de campo de 50 yardas como estudiante de último año. Gogolak montó un espectáculo, mandando el ovoide una y otra vez entre los postes desde diferentes distancias. El scout estaba a la vez impresionado y sorprendido.
"Dijo, 'Vaya, nunca había visto a nadie patear de esa forma'", dice Gogolak. "De esa forma" significaba estilo soccer. Gogolak se acercaba al balón con un movimiento angular, plantaba la pierna izquierda y después rotaba el cuerpo completo para balancear la pierna y golpear con seguridad la pelota. En aquella época, era revolucionario.
Los Bills eligieron a Gogolak en el decimosegundo round del draft de la AFL en 1964. En 1966, después de dos temporadas en Buffalo, dio el gran salto a los Giants de la NFL, el mismo año en que Charlie fue elegido en la primera ronda por los Redskins. El 11 de septiembre se cumplieron cincuenta años de la patada de 26 yardas de Pete contra los Pittsburgh Steelers, el primer gol de campo estilo soccer en la historia de la NFL.
Muy pronto surgieron otros pateadores estilo soccer, la mayoría de ellos europeos. Garo Yepremian (Chipre) comenzó a patear para los Detroit Lions a mediados de la temporada de 1966. Después llegó Jan Stenerud (Noruega) a los Kansas City Chiefs en 1967, Bobby Howfield (Inglaterra) a los Denver Broncos en 1968, Horst Muhlmann (Alemania) a los Cincinnati Bengals en 1969 y Toni Fritsch (Austria) a los Dallas Cowboys en 1971. De pronto, este deporte puramente estadounidense estaba atrayendo a jugadores de impacto de todo el mundo.
Pateadores no nacidos en Estados Unidos con más puntos en la NFL

En 1977, la mitad de los equipos de la NFL incluía pateadores estilo soccer de otras nacionalidades. En 1987, todos los equipos tenían un pateador estilo soccer, aunque la mayoría era de cosecha nacional. La era del pateador en posición recta, con zapato de punta chata, había terminado.
El impacto de Gogolak fue inmediato, aunque él no se percató.
Su gol de campo de 57 yardas con los Bills en su debut en el amistoso contra los Jets superó el récord con la patada más larga en la NFL de 56 yardas. Para el entrenador de los Jets, Weeb Ewbank, Gogolak fue el catalizador del cambio. "Después de que lo vi patear aquella vez, pensé, 'O intento que los prohiban o me consigo uno'", dijo Ewbank.
'Una nueva y fascinante dimensión'
Jim Bakken fue un excelente pateador de la vieja escuela de los St. Louis Cardinals desde 1962 hasta 1978. Encabezó la NFL dos veces en goles de campo y porcentaje de goles de campo y fue convocado cuatro veces al Pro Bowl. Se encuentra entre los 30 primeros lugares de la lista histórica de máximos anotadores de la liga, con 1,380 puntos en una trayectoria que abarcó las eras pre y post Gogolak.
No le llevó mucho tiempo ver que los pateadores modernos tenían una ventaja.
"Cuanto más observaba el estilo soccer, más me daba cuenta de la ventaja que tenían", dice. "La ventaja era el giro del cuerpo, similar a un swing de golf, donde se usa más que solo la pierna para patear rápidamente [la pelota]".
Bakken, de 75 años, lo explica con una pregunta no futbolística: Si quisieras patear a alguien en el trasero, "¿Lo haces de forma recta, como los placekickers de nuestra época, o te aproximas por un costado y giras rápidamente la pierna para dar la patada?”.
Se ríe y responde a su propia pregunta: La mayoría de la gente lo haría desde un costado.
"De cierta manera, es un movimiento natural", dice.
Las estadísticas de patadas mejoraron rápidamente en la era del estilo soccer. En 1965, los pateadores de la NFL tenían una tasa de efectividad en goles de campo del 53.8%. Ese año, solo un pateador, Fred Cox de los Minnesota Vikings, hizo un gol de campo de 50 o más yardas. El porcentaje total de goles de campo ascendió a 59.4% en 1970, 64.2% en 1975 y 72.2% en 1985. La tasa de efectividad de las patadas de 50 o más yardas mejoró de 13.1% en la década de 1960 a 21.6% en los 70, 35.6% en los 80 y 47.8% en los 90.
En el 2015, los pateadores de la NFL convirtieron el 84.5% de los intentos de gol de campo y 65% de los intentos de 50 o más yardas. El movimiento lateral del nuevo estilo ha sido un factor determinante de la mejora.
Porcentaje de patadas de goles de campo en la NFL desde 1950

"Esto proporciona una superficie de contacto mayor con el balón", dice Gogolak, refiriéndose a la parte interna del pie.
Gil Brandt, quien fue vicepresidente de personal de los jugadores de los Cowboys durante tres décadas, a partir de 1960, dice que el margen de error de los pateadores rectos era menor.
"Debes dar varios pasos de impulso y tu pie debe bajar de forma recta hacia adelante", dice.
Cuando observaba a los pateadores rectilíneos en las décadas de 1960 y 1970, Brandt se colocaba justo detrás de ellos para ver si podían repetir sistemáticamente la trayectoria recta del swing. Cualquier desviación significaba un gancho o corte.
Además, dice Brandt, la zona óptima de la punta cuadrada para los pateadores rectilíneos es más pequeña que el empeine del zapato. Viendo el éxito inicial de los pateadores que hacían el swing lateral, Brandt dice que los equipos de la NFL no tuvieron otra opción más que buscarlos.
Stenerud, en especial, era la antigua norma de oro. En 1968, el entrenador principal de los Chiefs, Hank Stram, explicó cómo Stenerud, el primero (y hasta la fecha el único) pateador puro en el Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional, añadió "una nueva y fascinante dimensión" a su ofensiva: "Cada vez que llegamos al medio campo, tenemos la posibilidad de anotar tres puntos. ... No tengo la menor duda de que él es el pateador de goles de campo de larga distancia más grande de la historia de este deporte".
Europa o nada
En 1971, Brandt y otros representantes de los Cowboys participaron en lo que él llama "una gira de pateo por Europa" por ciudades como Oslo, Copenhague, Viena y Frankfurt en busca del próximo Gogolak o Stenerud.
En Austria, encontraron a Fritsch, un héroe nacional de soccer que se había hecho famoso en 1965, cuando anotó dos goles en una victoria sobre Inglaterra. También contrataron a un jugador sueco. Ambos viajaron a los Estados Unidos, pero únicamente Fritsch permaneció. El sueco regresó a casa para convertirse en panadero.
Brandt dice que Fritsch no sabía nada acerca de futbol americano, pero no había problema. En uno de sus primeros juegos contra los Cardinals, Fritsch entró para hacer un gol de campo tardío que podía sellar el juego. Brandt recuerda a Larry Stallings de St. Louis tratando de poner nervioso al pateador.
"Comenzó a gritar, ''Hey Fritsch! Choke, choke, choke, Fritsch!' [¡Oye, Fritsch! ¡Falla, falla, falla, Fritsch!]" Dice Brandt. "Dave Edwards [de Dallas] le dijo, '¡No entiende inglés!' Fritsch simplemente dio un paso adelante y anotó el gol de campo".
Desde luego, no todas las mejoras en las patadas se deben a la técnica estilo soccer. Las superficies de juego han mejorado y algunos equipos juegan en domos que ofrecen un clima perfecto. Los entrenamientos con pesas y el estudio de videos pueden ayudar a los pateadores actuales (principalmente atletas de origen estadounidense con un pasado como jugadores de soccer) a ser más fuertes y constantes.
Stenerud, quien dice que los pateadores de hoy son mejores que nunca, también cree que los balones actuales viajan 8-10 yardas más lejos porque los pateadores pueden trabajar con ellos antes de los partidos. Brandt dice que no puede subestimarse el impacto de los snappers y sostenedores, que consistentemente le dan a los pateadores el balón en perfectas condiciones.
También ayuda la especialización. Los pateadores de la época anterior al estilo soccer, con frecuencia jugaban en otras posiciones. Lou "The Toe" Groza era tackle ofensivo titular. Paul Hornung era corredor. George Blanda jugaba como mariscal de campo. No podían dedicar toda su atención a las patadas.
"Hornung solía salir del terreno de juego en el tercer down para cambiarse los zapatos en caso de una situación de gol de campo", dice Brandt. Stenerud dice que Blanda le dijo en una ocasión: "Si me derribaban en el tercer down y me sacaban todo el aire, debía levantarme y patear un gol de campo".
'¡Oye, esquiador, ven acá! ¡Me dicen que sabes patear!'
Mientras Gogolak pateaba para los Bills en 1964, Stenerud estaba en Montana State con una beca de esquí.
Ese año, Stenerud estaba corriendo en la pista del estadio de Montana State, cuando vio a uno de los jugadores de futbol americano practicando patadas. Stenerud, quien jugaba soccer, preguntó si podía intentarlo. Al principio, hizo una patada recta, imitando el estilo que había visto. Incluso en zapatos tenis, Stenerud pateó más lejos que el jugador de futbol americano.
"Después de varios intentos dijo, '¿Está permitido patear con el costado del pie, como en un tiro de esquina de soccer?'" Cuenta Stenerud, de 73 años. "Dudo que supiera lo que era un tiro de esquina pero respondió, 'Sí, sí puedes. Porque hay un tipo de los Buffalo Bills, su nombre es Gogolak, y patea con el costado del pie'. Así que pateé algunas de esa forma".
Algunas semanas después, el entrenador de futbol americano, Jim Sweeney, vio a Stenerud corriendo en el estadio.
"Escuché una estruendosa voz gritar, "¡Oye, esquiador, ven acá! ¡Me dicen que sabes patear!'" Recuerda Stenerud.
Después Stenerud hizo una prueba en frente de todo el equipo. Sweeney colocó el balón en la yarda 40, como si fuera una patada inicial, y le pidió a Stenerud que pateara. Falló su primer intento, lo cual provocó risas. Después comenzó a mandar balones entre los postes hacia las gradas.
El siguiente año, lo invitaron a jugar con el equipo y pateó un gol de campo de 60 yardas en un juego de primavera. Más tarde, pateó un gol de campo de 59 yardas, distancia récord, contra Montana.
Stenerud hizo una patada de 54 yardas en su primer juego con los Chiefs en 1967 y, como novato, encabezó la AFL en goles de campo intentados y anotados. Hizo seis goles de campo de 50 o más yardas en las primeras tres temporadas y con frecuencia practicaba patadas de inicio más allá de la zona de salida y contra una pared a 74 yardas de distancia.
"George Toma marcaba con una X los lugares de la pared donde golpeaban mis patadas iniciales", dice Stenerud sobre el jefe de mantenimiento del Municipal Stadium, donde los Chiefs jugaron hasta 1972. "Había muchas X en esa pared".
Stenerud considera que su desempeño en la victoria en el Súper Tazón IV sobre los Vikings en enero de 1970, ayudó a inspirar a los niños estadounidenses a convertirse en pateadores estilo soccer. Consiguió 3 de 3 goles de campo en ese juego, incluyendo uno de 48 yardas, un récord en el Súper Tazón.
"Estoy seguro de que los padres pensaban, 'Bueno, el pequeño Johnny tal vez no sea corredor o mariscal de campo, pero puede patear", dice.
En diciembre de 1986, Mark Moseley, el último pateador rectilíneo de la NFL, hizo su último gol de campo como jugador de los Cleveland Browns. Nueve meses más tarde, en el partido inicial de la temporada 1987, el pateador de despejes de los Redskins, Steve Cox, ocupó el lugar del lesionado placekicker Jess Atkinson y consiguió una patada de 40 yardas, el último gol de campo de estilo rectilíneo en la historia de la NFL.
Al día de hoy, Gogolak se asombra de haber sido el primer pateador estilo soccer en sobrevivir y florecer a nivel profesional. Hubo otros antes que él en la universidad, pero no estuvieron mucho tiempo. El polaco Fred Bednarski de Texas, anotó un gol de campo de 38 yardas estilo soccer en 1957. El estadounidense Evan Paoletti, antiguo jugador de soccer, anotó puntos extras pateando por un costado con Huron College en Dakota del Sur en 1958. Walt Doleschal, de Checoeslovaquia, sumó puntos extras y goles de campo con Lafayette entre 1959-61.
"Creo que los que eran futbolistas aquí nunca se sintieron cómodos como para usar casco [para practicar futbol americano]", dice Gogolak. "Supongo que los niños se burlaban de ellos".
Sin embargo, una vez que esos mismo niños vieron el nuevo estilo en la televisión, las puertas quedaron abiertas. Gogolak se siente orgulloso de ser un pionero.
"Siempre digo que debí haber patentado la patada", dice. "Estaría en algún lugar de las Bahamas, con un avión privado estacionado junto a mi casa".
