¿Qué harán los Dallas Cowboys con cada uno de sus receptores al inicio de la agencia libre?

La franquicia de Dallas enfrenta una serie de interrogantes cruciales entre receptores abiertos y alas cerradas, y algunas deberán ser resueltas antes del inicio del nuevo año de la liga

INDIANAPOLIS -- Entonces, ¿qué diablos hacen los Dallas Cowboys previo al inicio de la agencia libre el 16 de marzo? ¿Qué harán con varios de sus receptores clave, cuyos futuros están en el aire?

Luego de cuatro días en el Combinado de Talento de la NFL en Indianapolis la semana pasada, veamos si podemos explicar una confluencia de eventos en las posiciones de receptor abierto y ala cerrada, específicamente.

Se espera el corte de Amari Cooper

Adam Schefter de ESPN reportó el viernes que los Cowboys "probablemente" cortarán a Cooper. No debe ser una sorpresa, considerando todas las explicaciones que se han ofrecido a los lectores. Los Cowboys no reestructuraron el convenio de Cooper el año pasado, señal de que estarían dispuestos a seguir adelante del contrato de 20 millones de dólares anuales del receptor abierto después de la segunda temporada de un acuerdo por 100 millones firmado en el 2020.

"Muchas cosas afectan [el status de Cooper] en términos obviamente de que hemos sido tan afortunados de contar con esos tres grandes receptores [CeeDee Lamb, Cooper y Michael Gallup] en nuestra plantilla, y obviamente es difícil retenerlos bajo un tope salarial", admitió el vicepresidente ejecutivo Stephen Jones la semana pasada.

De haber reestructurado los Cowboys el convenio de Cooper para crear espacio bajo el tope salarial el año pasado, hubiera sido más complicado desprenderse de él en el 2021. En lugar de eso, eligieron reestructurar otros convenios, incluyendo el del corredor Ezekiel Elliott, para obtener más espacio.

El diseño del convenio de Cooper lo convirtió en esencia en un contrato por dos años. Al asegurarse de que el salario base de Cooper por 20 millones de dólares en el 2022 quedara garantizado al quinto año de la liga, básicamente los Cowboys se compraron una salida de 6 millones de dólares. Si optan por cortar a Cooper, abren 16 millones de dólares en espacio bajo el tope salarial. Los Cowboys están actualmente proyectados rebasando por 21 millones de dólares el tope salarial.

Un canje sigue siendo una opción, aunque los Cowboys no le han otorgado permiso para buscar un traspaso. Pero, ¿por qué cedería un equipo una selección de draft cuando sabe que puede obtener a Cooper en algunas semanas si es cortado, sin tener que pagar una recompensa? Una reducción salarial es una posibilidad, pero de nuevo, parece improbable. Cooper disfruta jugar en Dallas. Dijo en 105.3 The Fan que desea ser "un Dallas Cowboy de por vida". Sabe que está en una buena situación. ¿Cuánto podría estar dispuesto a ceder con tal de seguir como un Cowboy?

La apuesta: Cooper es cortado.

Michael Gallup está cerca de renovar

'Cerca' siempre depende del ojo del observador, pero los Cowboys sienten algo de optimismo de que pueden retener a Gallup con un acuerdo a largo plazo.

Gallup viene de una cirugía para reparar una rotura en el ligamento anterior cruzado, practicada en febrero, y la esperanza es que esté listo para acción de juego hasta septiembre, aunque eso podría ser algo optimista.

Lo que hay que saber: los Cowboys no pueden retener a Cooper en 20 millones, y retener a Gallup. Es uno o el otro.

¿Qué favorece a los Cowboys? El director de rehabilitación, Britt Brown, para empezar. Los jugadores tienen un tremendo respeto por el trabajo de Brown. Saben que él piensa en sus intereses, y tiene un historial de sanar a jugadores. ¿Querría ir Gallup a otro equipo con un preparador físico en jefe que no conozca para que se ocupe de su recuperación? Dudoso, a menos que el dinero ofrecido por un nuevo equipo sea tan increíble que no tenga opción más que emigrar. No obstante, ¿cuántos equipos presentarán una oferta increíble por un jugador que viene de lesión, y que lleva una temporada de 1,000 yardas?

El trabajo de Brown también brinda a los Cowboys confianza de que Gallup tendrá una recuperación total, incluso si se pierde uno o dos partidos en esta temporada.

La apuesta: Gallup renueva.

Dalton Schultz y la etiqueta de jugador franquicia

Esto debe suceder antes del martes y costará a los Cowboys unos 11 millones de dólares. Todo ese dinero está garantizado, e impacta de inmediato al tope salarial. También, podría afectar la decisión respecto a Cooper. Más de 20 millones de dólares por arriba del tope, los Cowboys necesitan cumplir con el máximo para el 16 de marzo. ¿Podrán aguantar la cifra contra el tope de Cooper, de 22 millones? Sí, pero probablemente se verían obligados a reestructurar algunos otros contratos que posiblemente no quieran reestructurar.

Los Cowboys podrían firmar a Schultz a un acuerdo a largo plazo, pero la etiqueta al menos compra tiempo, dado que entonces tendrían hasta el 15 de julio para acordar uno. Si Schultz llega al mercado abierto, es posible que comande un contrato superior a los 11 millones de dólares anuales. Al etiquetarlo, los Cowboys conservan uno de los objetivos de confianza para el quarterback Dak Prescott, y potencialmente lo pueden volver a etiquetar en el 2023, si lo consideran necesario.

"Se ha convertido en esa válvula de escape para Dak en situaciones críticas, similar a la confianza que tenía Tony Romo con Jason Witten", expresó el ex liniero defensivo de los Cowboys y actual analista de NFL para ESPN, Marcus Spears.

La apuesta: Schultz es etiquetado.

El futuro de Blake Jarwin

El ala cerrada se sometió el mes pasado a una cirugía en la cadera que probablemente lo mantenga fuera durante parte de la temporada regular. Es posible que nunca regrese.

Los Cowboys firmaron a Jarwin a un convenio de cuatro temporadas por hasta 22 millones de dólares en el 2020, pero ha estado lastimado en los dos últimos años, con una rotura de ligamento anterior cruzado sufrida en el 2020. Tiene programado cobrar 4.25 millones de dólares a próxima campaña, pero podría aceptar un salario reducido con la posibilidad de recuperar el dinero con base en incentivos.

Brown es factor aquí, también. Jarwin ha trabajado extensamente con él en el último par de años, y confía en que lo dejará bien. pero, si la cadera no responde a la cirugía, la carrera de Jarwin podría estar finiquitada. Incluso, si los Cowboys cortan a Jarwin, todavía le deberán dinero porque está lastimado. Ellos obtendrían algo de espacio bajo el tope salarial, pero no tanto como podrían si estuviera sano.

Cuando Mike McCarthy discutió alas cerradas la semana pasada en Indianapolis, no mencionó el nombre de Jarwin, lo que parece una señal.

La apuesta: Jarwin acepta una reducción salarial.

Cedrick Wilson está por cobrar en grande

Entre las charlas de Combinado durante la semana pasada, fue lo bien que le irá a Wilson en la agencia libre, algo que no es buena noticia para los Cowboys.

Múltiples fuentes consideran que Wilson estaría en espera de un acuerdo que promedie entre 6 millones y 8 millones de dólares anuales. Los Cowboys podrían hacer que funcione un convenio en la parte baja del espectro, pero no la parte alta, incluso si se desprenden de Cooper (y, asumiendo que se retiene a Gallup).

Wilson parece ser el Kendrick Bourne de este año. Firmó un acuerdo por tres temporadas y 15 millones de dólares con los New England Patriots la temporada pasada, a pesar de nunca haber atrapado más de 49 pases en una campaña. Wilson impuso marcas personales en recepciones (45), yardas (602) y touchdowns (seis) jugando en el sitio de Gallup, Cooper y Lamb por momentos de la temporada pasada.

La apuesta: Wilson encuentra un contrato mayor en otro lado.