CINCINNATI -- No toquen la Terrible Toalla Amarilla.
Ese fue el mensaje en el vestidor de los Pittsburgh Steelers luego de que Jeremy Hill, corredor de los Cincinnati Bengals, pretendió destrozar la afamada toalla negra y dorada tras anotar un touchdown en acarreo de cuatro yardas.
Esa anotación le dio a Cincinnati ventaja de 17-3 con 9:02 por jugar en el segundo cuarto, pero los Steelers se enfilaron a su quinta victoria consecutiva tras anotar 21 puntos y recibir sólo tres de los Bengals.
“A quien sea que la agarre (la Terrible Toalla Amarilla), le pasa algo desafortunado”, dijo Ramon Foster, liniero ofensivo de los Steelers. “No quiero decir que la toalla está maldita si le faltas al respeto, pero no puedes hacerlo. “Era demasiado temprano en el juego para hacer algo así. (Hill) es profesional. Estoy seguro que sus coaches lo regañarán por eso”, agregó Foster.
Los Steelers parecían orgullosos de haber limitado a Hill, quien corrió para 44 yardas en sus primeros 14 acarreos, pero registró una yarda negativa las seis veces que tocó el ovoide luego de haber encontrado la toalla en el piso y provocar a los aficionados de los Steelers con ella.
El linebacker Ryan Shazier dijo que Hill puede tener sus “desplantes”, pero que los Steelers no caerán en los juegos “tontos” de los Bengals, que incluyen las provocaciones del linebacker Vozante Burfict con los jugadores de Pittsburgh todo el juego.
“(Hill) no habló mucho en el segundo medio. Pensó que iba a correr como lo hizo en el primer medio y nosotros entendimos que teníamos que mejorar”, dijo Shazier. “Y en los momentos en que intentó correr, sabíamos que teníamos que cerrarle el camino”.
