Los Steelers encaran la campaña del 2019 desprovistos de drama

Los Pittsburgh Steelers aplicaron, para este 2019, la máxima de adición por sustracción.

El equipo se deshizo de un par de distracciones serias que jugaron un factor en descarrilar su temporada del 2018, cuando terminaron con marca de 9-6-1, y apuestan a que, pese a la pérdida obvia de talento, la química y el espíritu de equipo en el vestidor será suficiente para compensarlo.

Luego de 12 años de Mike Tomlin al frente de la franquicia, los Steelers solamente han quedado fuera de postemporada en temporadas consecutivas una vez, en el 2012 y 2013, cuando el equipo registro 8-8 en ambas campañas.

Tomlin nunca ha tenido una temporada perdedora como head coach en Pittsburgh, pero hay quienes creen que uno de los mejores en la liga necesita ser reemplazado.

En el 2019, tendrá una gran oportunidad para demostrar sus habilidades, liderando a un equipo en el que, una vez más, el liderazgo ha quedado --sin lugar a discusión-- en la persona del quarterback Ben Roethlisberger.

Sin el escrutinio de saberse favoritos en la NFC Norte, como casi todos los años, Pittsburgh deberá poder operar relativamente bajo el radar, lo que le sacará presión a los nuevos líderes ofensivos y defensivos.

LÍDER INDISCUTIBLE

Las palabras del gerente general Kevin Colbert en torno a Roethlisberger dejaron pocas dudas sobre quién tiene la manija del vestidor.

Colbert calificó en febrero a Roethlisberger como "el líder indiscutible" en el vestidor, y alguien con la libertad de criticar públicamente a sus compañeros si lo considera necesario.

"Es el personaje más veterano y el único ganador del Super Bowl", dijo Colbert a un grupo de reporteros el miércoles. "Si nuestros jugadores fueran inteligentes, lo escucharían, porque ha estado ahí. Lo ha hecho. Puede decirles, 'No, muchachos. Lo que están haciendo es o no es lo suficientemente bueno para hacer esto otro'".

"Honestamente, creo que eso puede ser una carga para él y que él no lo admitirá, porque tiene que llevarla. Honestamente, tiene a 52 niños bajo su tutela".

Aunque esos comentarios llegaron con motivo de una disputa muy pública de uno de esos "52 niños", Antonio Brown, el firme apoyo y la fe ciega de la organización en el quarterback existe y es más fuerte que nunca, incluso después de la salida del receptor abierto.

Roethlisberger acordó recientemente una extensión de contrato que lo vincula con el club hasta, inclusive, la temporada del 2021, cuando tenga 39 años de edad. por si fuera poco, ninguno de los actuales suplentes de Pittsburgh, Josh Dobbs y Mason Rudolph, parecen estar cerca de llevar su juego a un nivel tal que amenacen la titularidad de 'Big Ben'.

Parece que los quarterbacks de 40 años de edad se pueden convertir en una moda en la NFL y, al menos ahora, los Steelers podrían tener al suyo en Roethlisberger.

NACE UNA ESTRELLA

Para convertirse en uno de los rostros nuevos de la liga, es indispensable tener carisma. JuJu Smith-Schuster lo tiene.

Desde el episodio de su bicicleta robada, hasta sus bailes de celebración de touchdown y sus interacciones en redes sociales, no hay lugar a dudas de que el receptor abierto se ha convertido en un favorito de la afición en Pittsburgh, y va en camino a convertirse en uno de los jugadores más seguidos alrededor de la liga.

Sin embargo, es apenas parte de la ecuación. También hay que tener calidad, y Smith-Schuster la tiene. En dos cortos años de NFL, Smith-Schuster ya tiene una invitación al Pro Bowl y ya fue votado por sus compañeros como el Jugador Más Valioso de la temporada.

No hay que minimizar el impacto que tuvo el éxito de Smith-Schuster, sin que haya sido su culpa, en la salida de Brown, quien no soportó pasar a un segundo plano mediático en Pittsburgh.

La realidad es que el producto de USC ha congeniado de gran manera con la organización y con la afición de los Steelers, y el equipo debe sentirse afortunado de poder realizar una transición desde un receptor abierto primario con la calidad de Brown, a alguien como Smith-Schuster suplantándolo en como el objetivo principal de los pases de Roethlisberger.

Ahora, el siguiente paso que debe dar Smith-Schuster es ayudar al resto de los receptores abiertos de Pittsburgh elevar su nivel a través de un rol de liderazgo que le llega pronto en su carrera.

DE REGRESO A LAS BASES

Hablando de transiciones desde un estelar establecido a un talento joven, James Conner cubrió notablemente la ausencia de Le'Veon Bell en el 2018, mientras se mantuvo sano.

Hay que aclarar aquí que, aunque se les suele ubicar dentro del mismo paquete, el caso de Bell dista mucho del caso de Brown. En el caso del corredor, en ningún momento hizo un circo mediático para hablar mal de alguno de sus compañeros, de la afición o, en términos generales, ridiculizarse a sí mismo.

Bell es uno de los tres mejores corredores de la NFL, y simplemente demandó al equipo una compensación que lo reflejara. El jugador empleó la única arma que tiene en este caso, que es mantenerse alejado del equipo, y al final consiguió su objetivo: si los Steelers no estaban dispuestos a pagar, otro equipo sí. En el caso de Bell, como corredor, todavía es más justificable esta postura, por el alto desgaste y la reducida vida útil que existe típicamente en la posición. Bell, como Ezekiel Elliott y Melvin Gordon, tienen todo el derecho de intentar maximizar financieramente sus habilidades únicas.

Volviendo a Conner, sin duda fue una grata revelación su campaña de Pro Bowl del 2018. No obstante, Pittsburgh necesitará brindarle ciertas ayudas que en el caso de Bell no eran necesarias. Esperen ver una buena dosis de Jaylen Samuels a lo largo de la campaña, para ayudar a aliviar un poco la carga del juego terrestre de los hombros de Conner.

Pittsburgh seguirá siendo un equipo con una fuerte identidad en el juego terrestre, puesto que cuenta con el backfield y la línea ofensiva para serlo. En ese sentido, la salida definitiva de Bell del club no cambiará mucho. Lo que sí cambiará, es que los aficionados notarán la diferencia entre tener a un jugador de élite en la posición, y uno de primera línea.

NUEVA SANGRE DEFENSIVA

¿Cuándo fue la última ocasión en que la defensiva de los Steelers era considerada algo más que simplemente "buena"?

Para un club en cuya historia sobran las leyendas a este lado del ovoide, era necesario encontrar al siguiente gran jugador defensivo en el linaje de Pittsburgh, una figura que ha faltado desde el retiro de Troy Polamalu.

La apuesta más reciente se llama Devin Bush, recluta de primera ronda procedente de Michigan, por quien los Steelers realizaron el poco común movimiento --para ellos-- de ascender en el orden de draft para elegirlo dentro del Top-10.

Por lo pronto, y con las reservas que amerita el comentario, Bush brilló en acción limitada durante la pretemporada, exhibiendo un gran rango e instintos afinados para llegar a la proximidad del balón.

Como es usual en Pittsburgh, el equipo no acelerará su inserción en la alineación titular, y es probable que inicie la campaña en un puesto reserva detrás de Mark Barron, y junto al titular indiscutible Vince Williams, uno de los jugadores más subvalorados en la posición dentro de la liga.

No obstante, sí espero ver que, en algún punto del primer tercio de temporada, a más tardar, Bush se haga con el puesto titular. Hay, simplemente, demasiada calidad para tenerla mirando desde la banca.

Otro nombre a no olvidar es el del esquinero Justin Layne, seleccionado en la tercera ronda, procedente de Michigan State. En una de las posiciones más vulnerables de plantilla, Layne quedó lastimado en el partido final de pretemporada ante los Carolina Panthers. Intentó regresar al partido, pero después se dirigió al vestidor y no se reportó que hubiera vuelto a salir al campo.

Aunque no se le proyectaba como titular, todavía, el equipo sigue en busca de una opción confiable para colocar al lado opuesto de Joe Haden a largo plazo, y este contratiempo sin lugar a dudas frenará el desarrollo del ex Spartan.

PREDICCIÓN

Por primera vez en muchos, muchos años, los Steelers, Baltimore Ravens y Cincinnati Bengals miran a los Cleveland Browns como los "favoritos", y eso solamente alivia presión al resto de la AFC Norte.

Ganar es un hábito, y uno que Tomlin y sus pupilos conocen bien. Los Steelers volverán a estar en la pelea por el título de la división, con una marca que ronde el 10-6.