Cowboys deben dar oportunidad a Dez Bryant de demostrar su madurez y que aún tiene nivel para jugar en la NFL

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Dez Bryant volvió a entrenar junto a Dak Prescott (0:15)

El veterano receptor apareció junto al quaarterback titular de los Cowboys, con quien compartiera vestuario en 2016. (0:15)

DALLAS -- Dicen que, "donde hubo fuego, cenizas quedan".

Llegó el momento de que los Dallas Cowboys le brinden a su ex receptor Dez Bryant una oportunidad de demostrar que aún tiene la habilidad suficiente para volver a la NFL con el casco de la estrella solitaria.

Aún más importante, la oportunidad es para que Bryant enseñe que está sano, que aún tiene suficiente intelecto y madurez para aceptar un rol menor en el grupo de receptores, al menos de inicio o hasta que alguno de los dos principales, Amari Cooper o Michael Gallup, pierde su propio lugar.

Es cierto que Bryant, de 31 años, no ha jugado las últimas dos campañas, incluida la de 2018, cuando sufrió la rotura del tendón de Aquiles en un intento por volver a la NFL con los New Orleans Saints.

Los Cowboys carecen de la mínima profundidad en la posición de receptor, en especial, tras la salida vía la agencia libre de Randall Cobb. Atrás de Cooper y Gallup hay poco o nada: Ventell Bryant, Cedrick Wilson, Devin Smith, Lance Lenoir y hasta ahí.

Stephen Jones, vicepresidente de los Cowboys, reconoció hace unas semanas que Bryant se había acercado a la organización que considera de sus amores para ofrecer sus servicios y les aseguró que aceptaría, sin problema, un rol mucho menor al que tuvo entre 2010 y 2017, cuando era el incuestionable receptor estrella en Dallas.

Bryant ha entrenado al menos dos veces en los últimos días, al lado del quarterback titular de los Cowboys, Dak Prescott, y por momentos, con algunos otros de sus ex compañeros como el corredor Ezekiel Elliott. También ha entrenado con Patrick Mahomes, quarterback de los Kansas City Chiefs, y otros jugadores más de la NFL.

De acuerdo al reporte de Bryan Broaddus, ex buscador de talento en la NFL y actual analista en 105.3 FM The Ticket en Dallas, el propio Prescott ha mencionado a algunos en la organización de los Cowboys que Bryant luce bien y que debería tener la oportunidad de volver a la NFL.

Elliott también comentó que Bryant se veía bien.

Los entrenamientos y comentarios también indican algo importante: no hay resentimientos entre Prescott, Elliott y Bryant, quien después de ser cortado por los Cowboys antes de la temporada 2018, dijo que se había ido del equipo porque no se llevaba bien con “los hijos de Jason Garrett”, en referencia a algunos de los que, en su opinión, eran consentidos del ahora ex entrenador en jefe de Dallas.

En un receso de temporada tan diferente como el que se vive actualmente en la NFL, los Cowboys tendrían poco que perder si ofrecen un contrato sin mayores garantías a Bryant, con clausulas de productividad, posición en el equipo y disciplina con “cero tolerancia“ en todos aspectos. Incluso, algo similar a lo que en Grandes Ligas llaman “invitado a prácticas primaverales fuera de roster”.

Cierto que en la NFL, Bryant tendría que contar en el límite máximo de jugadores en el roster de pretemporada, desde las Actividades Organizadas por Equipo (OTA) y los minicampamentos, pero es imposible pensar que no pudieran tenerlo entre casi 100 jugadores.

Salvo que tenga un problema personal con los altos mandos, es decir, con la familia Jones, es momento de que los Cowboys den una última oportunidad a Bryant de probarle al receptor. Al final de cuentas, tambiñen dicen por allí que, “más vale malo por conocido, que bueno por conocer”.

“No tenemos nada salvo gran respeto por Dez y todo lo que hizo aquí. Ciertamente, mientras vemos hacia el futuro, observamos todas las oportunidades y todos los jugadores potenciales que podrían ayudarnos”, dijo Stephen Jones en marzo al diario Fort Worth Star-Telegram.