Claves del Super Bowl LV: La fortaleza de Buccaneers enfrenta un área debilitada de Chiefs

A días del Super Bowl LV, es difícil encontrar muchos huecos en los campeones defensores, los Kansas City Chiefs, sin embargo, hay una deficiencia que resalta por sobre las demás: la línea ofensiva.

El futbol americano es un deporte de contacto y como tal, las lesiones son parte intrínseca del mismo, por eso, una fortaleza puede transformarse en debilidad en un abrir y cerrar de ojos.

Mitchell Schwartz es uno de los mejores tackles ofensivos y los Chiefs lo perdieron por el resto de la temporada desde temprano. Luego, en el Juego de Campeonato de la AFC, le llovió sobre mojado a Kansas City, cuando Eric Fisher, encargado de proteger el lado ciego de Patrick Mahomes, sufrió la rotura del tendón de Aquiles.

Se suponía que la línea ofensiva de los Chiefs, a principios de año, iba a estar confeccionada por el siguiente quinteto: Schwartz, Kelechi Osemele, Laurent Duvernay-Tardif, Austin Reiter y Eric Fisher con Lucas Niang como primer reserva, pero esa idea original tiene un look muy distinto de cara a este Super Bowl.

Duvernay-Tardif, médico de profesión, decidió no jugar la temporada y quedarse en su país natal, Canadá, para ayudar en los hospitales locales durante la pandemia y Niang decidió no jugar por el COVID-19. Por si fuera poco, perdieron a Schwartz y a Osemele por lesión y lo mismo ocurrió con Fisher.

En conclusión, los Chiefs tendrán a Mike Remmers, quien ha jugado para siete equipos, como tackle izquierdo, a una selección de séptima ronda como Nick Allegretti como guardia izquierdo, Austin Reiter como centro, Stefan Wisniewski, quien jugó la mayoría de la temporada con Pittsburgh como guardia derecho, y Andrew Wylie pasará de guardia a tackle derecho. Es decir, Kansas City tendrá sólo a un jugador en su posición natural y la línea es un verdadero rompecabezas.

Esto significa que los ojos de Shaquil Barrett y Jason Pierre-Paul se están abriendo como una piñata.

Ambos se combinaron para cinco capturas en el Juego de Campeonato de la NFC ante los Green Bay Packers y tener a Ndamukong Suh y Vita Vea en el centro, ciertamente ayuda a tenerlos en una “isla” uno contra uno.

Allí estará la clave del partido si Tampa Bay quiere terminar como campeón. Es necesario que tanto Barrett como Pierre-Paul ganen sus duelos personales, aunque los Chiefs seguramente modificarán su esquema, pero las meras ausencias de titulares ya afectan a Kansas City, que tendrá que colocar a Travis Kelce a ayudar con los bloqueos más de lo que les gustaría.

Patrick Mahomes suele ser un experto a la hora de comprar tiempo y las dos semanas de preparación ciertamente lo ayudarán a mejorar de la dolencia en el pie, pero esa molestia podría ser una limitación para su movilidad.

Los Buccaneers terminaron como el cuarto mejor equipo de la liga a la hora de generar presión sobre el mariscal rival.

“Tienen una gran defensiva”, admitió Mahomes. “Voy a tener que desprenderme del ovoide rápido y asegurarme de que no nos arruinen nuestro plan de juego”.

Pierre-Paul está en su undécima temporada y Tom Brady está contento de tenerlo de su lado esta vez. Hace nueve años, el linebacker registró 16.5 capturas en la campaña y luego, ayudó a los New York Giants a vencer a los New England Patriots de Brady en el Super Bowl.

Tristemente, luego llegó el accidente con los fuegos artificiales que le hicieron perder parte de su mano derecha, pero volvió a jugar, firmó una extensión de contrato y fue cambiado a los Buccaneers.

Antes del inicio de la temporada 2019, Pierre-Paul sufrió una fractura en el cuello en un accidente automovilístico. Su carrera quedó en jaque y una vez más regresó, jugó todos los partidos este año para Tampa Bay y registró 11.5 capturas.

Barrett, por su lado, está jugando con la etiqueta de jugador franquicia luego de terminar como líder de la liga el año pasado con 19.5 capturas y terminar con 11 esta temporada.

Esta es una de las principales fortalezas de Tampa Bay y en el que quizá es el partido más importante de sus carreras, tienen enfrente a un rival con una deficiencia.

Es imperativo que los Buccaneers ganen su duelo en las trincheras si pretenden sorprender al mundo y coronarse campeones.