Man in the Arena - Resumen Episodio 4: 'Goliaths', Tom Brady, Patriots invictos y la frustrante derrota en el Super Bowl XLII ante Giants

Man in the Arena: Tom Brady: Stream el episodio 4 por ESPN+

“Cuando veo mi carrera profesional, ese era el año en el que considero que estábamos en nuestro punto más alto. En mi opinión, éramos el mejor equipo en la historia. Hacíamos algo que sería imposible de igualar nunca. Si debía haber un equipo recordado por siempre, debió ser ese”.

Es la afirmación que hace Tom Brady en el Episodio 4 de “Man In The Arena” en ESPN+ al referirse a los New England Patriots de la temporada 2007, que se quedaron a unos segundos de ganar el Super Bowl LII de manera perfecta.

El episodio es un relato del camino que recorrieron los Patriots y los New York Giants para chocar en el juego por el título de la NFL el 3 de febrero en Glendale, Arizona y que culmina con la derrota que aún genera evidente frustración en Brady y su ex compañero Randy Moss y que también aún disfruta Michael Strahan, ex ala defensivo del equipo neoyorquino.

Strahan participa como coprotagonista del episodio para hablar de su experiencia durante esa campaña, en la cual estuvo cerca de no jugar tras considerar el retiro, pero el ex ala defensivo de los Giants señala que, luego de sufrir una lesión en el pie derecho el año anterior, quiso terminar su carrera de forma positiva.

“Teníamos un quarterback joven (Eli Mnning), teníamos algunos jugadores aquí y allá y no sabía si teníamos al coach correcto, así que llegué (a la temporada 2007) esperando divertirme”, señala Strahan. “Quería que todo terminara de forma positiva y no me refería a ganar el Super Bowl. Eso era lo más alejado de mi mente. Pensaba que si teníamos suerte, llegaríamos a Playoffs… si teníamos suerte”.

Por su lado, los Patriots enfrentaron en las primeras semanas de aquella campaña el “Spygate”, escándalo en el que fueron acusados de grabar a la banca de los New York Jets en la Semana 1 para robar sus señales.

Brady señala en su relato que, aunque el cach Bill Belichick les dijo a sus jugadores que no eran responsables de la situación y que sería él quien lidiara con el problema, los Patriots sintieron que la acusación era un intento de destruir al equipo desde fuera y una muestra más del poco respeto que les daban alrededor de la NFL.

“Una vez más, sentimos que nos atacaban desde afuera y me pregunté, ¿Dónde estña el respeto?’”, cuestiona Brady, quien ya había ganado tres Super Bowls con New England para ese entonces.

Brady y Moss señalan que usaron el escándalo y los intentos de minimizar su desempeño en 2007 como motivación para ganar semana a semana.

A su vez, Moss habla de su deseo de jugar al lado de Brady y cómo le hizo saber al quarterback de su interés cuando, en 2006, como miembro de los entonces Oakland Raiders, viajó a Minneapolis, Minnesota, donde los Patriots jugaríanm, para platicar con Brady.

En la pretemporada de 2007, los Patriots negociaron un cambio por los Raiders para adquirir a Moss por una selección colegial de cuarta ronda y tras firmar a otros receptores como Donte’ Stallworth y Wes Welker, dieron forma a la ofensiva más productiva de la historia de la NFL, que esa campaña fijó una marca de la NFL con 589 puntos anotados, mientras Brady impuso una marca de la liga con 50 pases de touchdown y Moss otra con 23 recepciones de anotación.

En el último partido de aquella temporada, los Patriots buscaban ser el primer equipo en terminar invictos la etapa regular desde los Miami Dolphins de 1972 y para lograrlo, debían enfrentar a unos Giants que ya habían conseguido su pase a Playoffs como equipo comodín en la NFC.

“Para ellos (los Pats), ese juego significó algo”, recalca Strahan. “Tuvieron a sus titulares de principio a fin y para nosotros fue sorprendente, porque, atléticamente, sin correr por todos lados y sin coberturas exóticas, atléticamente, les exigimos al máximo. Sentimos que debimos vencerlos.

“Y pensé, ‘Si los vemos de nuevo, los derrotamos’”, agrega.

Brady reconoce en su relato que, tras ganar el Juego de Campeonato de la AFC, los Patriots creían que enfrentarían a los Green Bay Packers en el Super Bowl LII, pero al ver que serían los Giants, lo vio como un duelo positivo.

“Nadie esperaba a los Giants (…). Estaba contento de jugar ante los Giants; los conocíamos, sabíamos que podemos ganarles y eso nos dio algo de confianza”, recuerda Brady. “Tienen buenos jugadores, pero debemos ganar este partido. Hemos jugado ante mejores equipos”.

Ese exceso de confianza que, sin decirlo, Brady reconoce en “Man In The Arena”, fue la que, en opinión de Strahan, encendió a los Giants días previos al Super Bowl, luego de que el entonces quarterback de New England volvió a mostrarse soberbio días antes del juego.

Un reportero le preguntó a Plaxico Burress, entonces receptor de los Giants, cuál era su predicción para el duelo ante los Patrots y sin dudar, respondió que New York ganaría 23-17.

Horas más tarde, le preguntaron a Brady qué pensaba de la predicción de Burress.

“¿Que vamos a anotar sólo 17 puntos? Ojalá hubiera dicho que 42 o 45 puntos. Al menos que nos dé algo de crédito por anotar algunos puntos”, dijo Brady en aquél momento.

“La audacia, la arrogancia de pensar que vas a anotar 35, 40 puntos como si nada y la risa condescendiente. Defensivamente, (Tom) prendió la mecha”, recuerda Strahan.

Al final, los Giants mejoraron la predicción de Burress al permitir sólo 14 a una ofensiva de los Patriots que había fijado la marca de más puntos anotados en una temporada y en el proceso, ganaron un Super Bowl para el que nadie les daba oportunidad meses y semanas antes.

“La mayor decepción en la que piensas es que ese partido hubiera definido lo que ese equipo significaba para la historia de la liga y definiría lo que era la grandeza. Aún creo que es el mejor equipo en el que he jugado, aunque no ganamos el Super Bowl. Fue el mejor y probablemente el mejor en la historia de la NFL”, afirma Brady sobre los Patriots de 2007.

El ahora quarterback de los Tampa Bay Buccaneers indica que, quizá de haber ganado el Super Bow LII, se hubiera sentido satisfecho y probablemente hubiera jugado por siete u ocho años más. Han pasado 14 años y Brady sigue activo.

“Quizá la lección (de la derrota ante los Giants) es que se debe lidiar con lo que suceda, positivo o negativo, no puedes cambiarlo, pero puedes aprender de eso y quizá te haga mejor persona y lidiar con la vida de forma positiva y si las cosas no salen bien, aprecia a la gente a la que le va bien e intenta al máximo volver a ese punto”, destaca Brady.

No te pierdas el Episodio 4 de “Man in the Arena” el próximo martes 14 de diciembre en ESPN+.