El actual formato de tiempo extra no es injusto; el problema es la incapacidad de ganar en tiempo regular: Repetición Instantánea

Josh Allen fue tajante: la actual regla del tiempo extra no son responsables de la derrota de los Buffalo Bills sino la incapacidad del equipo por no asegurar el triunfo cuando tuvo oportunidad de hacerlo en tiempo regular.

“Las reglas son así y no puedo quejarme de ellas, porque si hubiera sido al revés, nosotros estaríamos celebrando”, señaló Allen minutos después de una de las derrotas más dolorosas en la historia de los Bills. “La cosa es así en este punto. No hicimos suficientes jugadas”.

Si el quarterback del equipo que perdió uno de los juegos más espectaculares en la historia de la NFL tiene claro el contexto de la derrota de su equipo, ¿por qué quienes vemos o analizamos los partidos por televisión o en el palco de prensa exigimos cambiar una regla con la que los 32 equipos de la liga acordaron jugar y respetan?

Quizá debamos detenernos y preguntarnos a nosotros mismos si lo que realmente queremos en el fondo es seguir viendo un juego en tiempo extra en el que uno de los equipos tiene posibilidad de ganar pese a no merecerlo.

Es comprensible afirmar que los Bills o los Kansas City Chiefs merecían ganar luego del emocionante encuentro que ofrecieron en una Ronda Divisional que fue dramática y espectacular en sus cuatro partidos y que Allen merecía tener la oportunidad de tener el balón en sus manos en el tiempo extra para darle a Buffalo la oportunidad de empatar el marcador tras el pase de touchdown de Patrick Mahomes a Travis Kelce, sin embargo, ¿no hubiera sido mejor que Allen y los Bills aseguraran el triunfo sin necesidad del tiempo extra?

Los Chiefs vivieron, o sufrieron, una situación similar hace tres temporadas, en la Final de la AFC, cuando Tom Brady y los New England Patriots ganaron el volado del tiempo extra, no le prestaron el balón a Mahomes y se enfilaron a anotar un touchdown con el que compraron su boleto al Super Bowl LIII.

Pocos recuerdan que Kansas City tuvo oportunidad de asegurar el triunfo en aquél duelo, pero un castigo de Dee Ford por alinearse en zona neutral (offside) anuló la intercepción con la que los Chiefs habrían asegurado ser ellos quienes fueran al Supoer Bowl. Brady llevó a los Patriots a anotar para ponerse al frente en la pizarra por tres puntos y Mahomes preparó la escena para el gol de campo que forzó al tiempo extra.

Mahomes lo intentó, pero Brady ya no le prestó el balón en el tiempo extra.

Tras la amarga experiencia, los Chiefs propusieron modificar el formato del tiempo extra, pero el comité de competencia de la NFL ni siquiera sometió a voto la propuesta.

De regreso al duelo del pasado domingo, el análisis del encuentro arroja como resultado que Buffalo quizá no merecía ganar por lo que dejó de hacer, o por lo que hizo, en los segundos finales del tiempo regular.

Los Bills tuvieron, no una sino dos oportunidades para sentenciar el duelo luego de irse arriba 36-33 en la pizarra y dejar 13 segundos en el reloj, sin embargo, el staff del coach Sean McDermott arruinó la primera al decidir no patear a ras de suelo o en el campo de juego, lo que hubiera obligado a los Chiefs a consumar algunos de esos segundos. En lugar de eso, decidieron patear hasta la zona final, lo que mantuvo el reloj inmóvil.

Después de eso, la defensiva de los Bills, que terminó la campaña regular como la más dominante en promedios de puntos permitidos y yardas totales permitidas por juego, no fue capaz de evitar que en dos jugadas y en 10 segundos, los Chiefs se colocaran en posición de empatar el marcador y en el tiempo extra, tampoco pudo frenar a Mahomes y compañía para darle a Allen la oportunidad de ganar el encuentro.

Los Bills tuvieron dos oportunidades de ganar y su staff de coacheo y su defensiva las arruinaron.

Si las reglas del tiempo extra fueran distintas y todo se hubiera desarrollado como sucedió hasta el pase de touchdown de Mahomes a Kelce, Allen hubiera tenido la oportunidad de empatar el juego y forzar a la muerte súbita o, como sucede en el colegial, a decidir el duelo hasta que uno de los equipos no anotara, pero, ¿hubiera sido eso justo luego de no poder asegurar el triunfo en tiempo regular?

Probablemente, en el futuro a corto o mediano plazo, el formato de tiempo extra en la NFL sea modificado y permita que ambos equipos puedan atacar.

Mientras tanto, las reglas actuales son claras y las quejas sobre ellas no llegan precisamente de los protagonistas o principales afectados.

Como dice Allen, las reglas son así y si un equipo no desea caer víctima de una de ellas, tiene 60 minutos divididos en cuatro periodos, o 13 segundos, para asegurar la victoria de alguna forma.

Ahora lo saben los Bills y así lo aprendieron los Chiefs hace tres temporadas.