Robert Lewandowski, víctima colateral de la pandemia de coronavirus

En medio de la crisis sanitaria, el delantero del Bayern dejó de ser el delantero más caro de la Bundesliga. AFP

El futbol profesional vivirá su segundo fin de semana en la Bundesliga de Alemania bajo una nueva normalidad en medio de la pandemia del Covid-19. Al mismo tiempo que se busca el título en la cancha, fuera de ella, surgen los balances, expectativas, sumas y restas que dejan una cotidiana conclusión: la pérdidas económicas para una liga valuada en 695 millones de euros.

La primera de esas víctimas es Robert Lewandowski, goleador del Bayern Munich y la selección polaca, quien, de acuerdo con el reporte de la firma KPMG Football Benchmark, dejó de ser el delantero más valioso de la Bundesliga y su lugar fue ocupado por el noruego Erling Haaland, de 19 años, y figura del Borussia Dortmund.

Precisamente Haaland, cuyo valor se estima entre 69 y 72 millones de euros (mde), anotó tres goles el pasado fin de semana en la victoria del Dormund por 5-3 sobre FC Augsburg. Lewandowski, de 31 años y quien marcó un gol en la victoria del Bayern Munich por -0 sobre Union Berlin, ahora está valuado entre 68 y 72 mde, pero es el jugador que más valor perdió respecto al ranking de febrero, antes de que el coronavirus golpeara Europa.

KPMG dio a conocer el 11 ideal de los jugadores con mayor valor en la liga alemana, donde únicamente hay cuatro equipos y el portero más caro es Péter Gulácsi, de RB Leipzig, con 20 mde. En la zona defensiva hay tres jugadores de Bayern Munich: Alphonso Davies (37 mde), Lucas Hernández (46mde) y Benjamin Pavard (56mde), y uno del Borussia Dortmund: Achraf Hakimi (51mde).

El propio Bayern Munich domina la media cancha con Joshua Kimmich (70mde) y Thiago (52mde), y complementa esta zona del terreno de juego Kai Havertz (81mde), del Bayer Leverkusen. Junto a Haaland en la delantera está su compañero de equipo Jadon Sancho (127 mde) y Timo Werner, de Leipzig (83mde).

Las figuras de la Bundesliga regresaron el pasado fin de semana para jugar la fecha 26 del torneo en medio de un escenario atípico, con protocolos exquisitos entre los que se prohibía celebrar los goles, la antítesis de la alegría futbolística, cinco cambios en 90 minutos, el uso de cubrebocas en las bancas (incluido el entrenador), y mantener el distanciamiento social entre los reservas para reducir la posibilidad de contagios. Además, se prohibió el intercambio de camisetas y se realizaron pruebas a los jugadores antes del partido.

En Alemania es fundamental terminar la temporada, pues significaría salvar alrededor de 650 mde que la Bundesliga recibe por derechos de televisión y patrocinadores, de acuerdo con KPMG, así que la liga está dispuesta a sacrificar una pérdida de alrededor de 140 millones, al no tener público en las gradas, para recuperar el mayor número de millones de euros posible.