De las locuras del Tanque Silva al codazo a Passarella: historias de los uruguayos en Vélez

Julio sabía que el viejo estaba en la cancha. El hombre, de pocas palabras, se acomodó en la tribuna del Amalfitani y vio salir a su hijo con la V azulada en el pecho.

En pleno partido, Julio pensó que le tenía que regalar algo al viejo. Y no tuvo mejor idea que apelar a un gesto tribunero. Julio César Giménez, el jugador que muchos consideraban como “el otro Maradona”, esperó su momento y en pleno juego activó el plan...

“Les voy a contar una cosa que hice una vez jugando en Vélez. Esto fue bien de tribunero y fue para mi viejo. Cuando era chico nunca me iba a ver, pero andaba atrás de los árboles. Era un hombre muy callado y era muy crítico conmigo. Me mataba. ¿Sabés lo qué me decía? Que no iba a llegar a nada porque yo gambeteaba y no hacía el gol, se la daba a otro para que lo hiciera. Pero fue increíble porque tres o cuatro de los mejores partidos de mi vida los jugué con el viejo en la tribuna y yo sentía que jugaba para él”, comenzó diciendo Julio cuando lo entrevisté para la revista Túnel.

Una noche don Giménez apareció en la cancha. Vélez jugaba contra un equipo peruano por la Copa Libertadores. En aquel partido Julio fue un deleite. “Y faltando cinco minutos dije: le voy a regalar algo lindo a mi viejo. Me arrimo al técnico y le pido el cambio diciendo que estaba contracturado. Y me fui a la mitad de la cancha, bien de tribunero eh. ¿Por qué? Porque yo sabía que venía el ¡uruguayo! ¡uruguayo! de la gente. Y ese recorrido desde la mitad de la cancha hasta el túnel era eso, era para mi viejo que estaba ahí. Mi mamá me contó que el viejo, que era un tipo muy frío, se había puesto a lagrimear. Fue la única vez que fui tribunero”.

Julio César Jiménez, el Pibe de Oro, forma parte de la galería de uruguayos que defendieron la camiseta de Vélez Sarsfield. Pese a que no salió campeón, el exquisito volante entró en el corazón de la gente, un lugar que intentará ganarse ahora Diego Godín, la última incorporación del equipo de El Fortín.

El capitán de la Selección de Uruguay se suma a una larga lista de jugadores uruguayos que defendieron al club y dejaron su huella con historias y anécdotas memorables.

La página oficial del club reveló que “en todas las décadas al menos un jugador charrúa vistió nuestros colores”.

Entre los primeros figuran Camilo Bonarda, Pedro Alegre y Héctor Castro, allá por la década del 30.

El zaguero Julio Dalmao, campeón de América con Uruguay en 1959, defendió a Vélez entre 1961 y 1966. Ruben González fue otro campeón del 59 que jugó en el club.

Un uruguayo que los hinchas no olvidan es el Negro Jorge González. “El hombre llegó a Vélez con 34 años, siendo el jugador récord en Rosario Central, y se ganó el afecto de todos en muy pocos partidos. El hincha todavía recuerda el terrible codazo que le aplicó Daniel Passarella en uno de los tantos partidos que jugamos frente a River en 1979”, se expresó en la web del club.

Miguel Ángel Puppo, Anastasio Malaquin, Ricardo Mier y Rodolfo Perretta defendieron a la institución en los 70.

Malaquin es un histórico de la institución ya que es el uruguayo que más jugó con Vélez y el segundo extranjero de la tabla histórica por detrás de José Luis Chilavert.

En el 80 llegó el golero Freddy Clavijo, Washington Villar, el veloz puntero Adrián Paz y el delantero Miguel Robinson Hernández.

Más acá en el tiempo se recuerda un gol de Marcelo De Souza, que llegó al club recomendado por el paraguayo Chilavert que lo conocía de Peñarol, ante Boca Juniors.

De cara a la temporada 2007/08 desembarcó el lateral Pablo Lima que en su debut fue expulsado a los dos minutos y 45 segundos.

El Tanque Santiago Silva es uno de los personajes que recuerdan los hinchas de Vélez por los locos festejos de sus goles. Le sacó la cámara a un fotógrafo, se trepó al carrito que transporta a los lesionados, prendió velas en la cancha y simuló andar en moto y hasta sufrir un ataque y ser reanimado por sus compañeros.

Más acá en el tiempo se recuerda a Hernán Rodrigo López por los cuatro goles que anotó ante Chacarita en el Clausura de 2010 en Liniers, donde quedó entre los máximos anotadores de Vélez en un solo encuentro.

El golero Sebastián Sosa jugó de 2012 a 2015 en Vélez ganando el Torneo Inicial y la Supercopa. Otro recordado jugador es Diego Zabala. Pero entre todos, probablemente la gente se quede con Julio César Jiménez como se refleja en la página del club diciendo: “saca amplia ventaja el Pibe de Oro como lo apodaron en Peñarol. No hay gente que lo cruce y no le recuerde el gol que le hizo a Central por las semifinales en Arroyito”. Al año siguiente de defender a Vélez, Julio fue vendido a Ferro Carril Oeste donde salió campeón y posteriormente Julio César Menotti se lo llevó al Barcelona para jugar con Diego Armando Maradona. Aquel sueño que no pasó más allá de un amistoso porque el club tenía cubierto el cupo de extranjeros.