Los hinchas de Boca Juniors se preparan para viajar a Brasil para disputar la final de la CONMEBOL Libertadores ante Fluminense y Río de Janeiro aún discute cuál será el esquema de seguridad para recibir a miles de fanáticos argentinos la próxima semana.
Según ESPN , ya hay algunos puntos trazados y definiciones para el trabajo que se hará ante la esperada “invasión” de hinchas de Boca. Se proyectan más de 100 mil personas viajando y las autoridades brasileñas están pendientes.
Sin embargo, no todo está definido, ya que Río también vive otros problemas relacionados con la seguridad pública, considerados más urgentes y que han exigido la mayor atención del secretario y también de la Policía Militar.
El alcalde Eduardo Paes (PSD) ya publicó este jueves un decreto en el Boletín Oficial anunciando la “ Ley Seca ” que entrará en vigencia a la medianoche del sábado 4 y estará vigente hasta las 6 de la mañana del domingo 5, que penaliza la venta y el consumo. La distribución de bebidas alcohólicas está prohibida en toda la zona del Maracaná.
El próximo lunes está prevista una reunión de autoridades de seguridad (Policía Militar y Policía Civil) con la CONMEBOL, en la que se deben definir otros temas para el plan de seguridad.
El viernes previo a Boca-Fluminense es uno de los puntos de atención en materia de seguridad. Copacabana también es vista como un lugar sensible y tendrá equipos reforzados trabajando, después de que el lugar fuera escenario de algunas peleas entre hinchas rivales antes de los partidos entre equipos brasileños y sudamericanos. También se monitorearán todos los movimientos argentinos hacia el Maracaná.
Entre lo que estudia la alcaldía está la posibilidad de utilizar el Terreirão do Samba, un espacio cercano al sambódromo de Sapucaí, en el Centro, para recibir a los hinchas argentinos que viajarán a Río en auto (o autobús y camioneta), tal como sucedió durante la Copa del Mundo 2014.
Río ya sabe, incluso por el volumen de reservas de hotel, que muchos aficionados viajarán sin alojamiento, y muchos incluso sin entradas para ver la final.
En cuanto a este segundo punto, los hinchas sin entrada garantizada al estadio, la preocupación es por posibles intentos de invasión, como también ocurrió en 2014. Por lo tanto, la seguridad en el Maracaná y sus entradas también serán reforzadas.
En la etapa final también se instalará una comisaría, como es habitual, pero habrá refuerzos de jueces y fiscales de turno. Será esta unidad la que también estará alerta ante posibles casos de racismo "en los tablones", que se volverán habituales en muchos partidos recientes del torneo sudamericano.
