Racing, impulsado por otra noche épica, se anota en la carrera por el título: sus argumentos para dar pelea

Racing se quedó con un triunfo inolvidable por 3-2 sobre River en los octavos de final del Torneo Clausura 2025. La victoria, gestada con corazón y empuje, lo reacomoda entre los candidatos de cara a la recta final del campeonato. Ahora, la Academia se medirá con Tigre el próximo lunes 1 de diciembre en el Cilindro, por los cuartos en un duelo que puede consolidar su ambición de pelear por el título.

La vuelta de Santiago Sosa: el motor que volvió a encender a la Academia

Santiago Sosa fue la figura indiscutida en la victoria ante River. Su presencia había sido una duda hasta último momento: no jugaba desde el 22 de octubre por la fractura del seno maxilar superior derecho que sufrió en la semifinal de Libertadores ante Flamengo. Incluso, según los tiempos médicos, aún le faltaban tres semanas para estar completamente recuperado.

Pero Sosa, surgido en River, reapareció en un nivel superlativo. En un equipo que jugó con más corazón que claridad, él aportó orden, intensidad y compromiso. Sus números reflejan su impacto: 35 de 46 pases acertados (76%), 13 de 17 duelos ganados, 5 despejes, 5 recuperaciones y 7 intercepciones. Una actuación que reafirma su importancia táctica y emocional.

El propio volante lo sintetizó con un mensaje que retumbó en Avellaneda: "Somos candidatos. Nos propusimos llegar a la final y vamos a dejar todo por Racing". Su regreso fue más que una buena noticia: fue un punto de inflexión.

La campaña de Racing: regularidad, fortaleza y una racha que promete

Racing terminó tercero en la Zona A con 25 puntos (7 victorias, 4 empates y 5 derrotas), con 16 goles a favor y 13 en contra. Su desempeño reciente explica por qué llega tan bien parado: acumula 13 partidos sin perder en el torneo local, con 9 triunfos, 4 empates y apenas 5 goles recibidos. Las únicas caídas en este período fueron en competencias paralelas, ante Flamengo (Libertadores) y River (Copa Argentina).

En el Clausura hilvanó una seguidilla clave de tres victorias (la última, ante River) y un empate que lo dejó a tiro de los puestos de definición. Más allá de algunas dudas futbolísticas, el equipo se volvió competitivo, sólido y difícil de vulnerar. Racing llega con una tendencia ascendente, un elemento que en la pelea por el título siempre pesa.

La fortaleza del Cilindro: un aliado determinante en la parte final

El Estadio Presidente Perón se volvió un factor diferencial. La última derrota en casa fue en la fecha 7, ante Unión (3-2). Desde entonces, la Academia encadenó 10 partidos sin perder como local, con 6 victorias, 4 empates y apenas dos goles recibidos: los de River en los recientes octavos.

El calendario también lo favorece en la definición del Clausura: recibirá a Tigre el 1 de diciembre y, si supera al Matador y Argentinos deja afuera a Boca, volverá a jugar en Avellaneda para buscar la clasificación a la final del 13 de diciembre en Santiago del Estero. Con su gente detrás y un estadio convertido en fortaleza, la Academia se potencia.

La confianza de Costas y el apoyo del plantel

El vestuario respira confianza y eso también es un argumento en la lucha por el campeonato. Martirena lo explicó así: “Es mucho lo que transmite Gustavo. Capaz nos critican por jugar poco, pero siempre tenemos algo. Esto fue un regalo y un premio para el trabajo mío y del grupo”.

Costas, fiel a su estilo, refuerza ese espíritu competitivo con su discurso frontal: “Racing no tiene que pensar en clasificar a la Libertadores. Hay que ser campeón porque hay que ser campeón. Cuando jugás un torneo lo querés ganar. En un club grande se apunta al campeonato”.

El entrenador incluso reveló el momento en que sintió el quiebre anímico del plantel: “Cambiamos el chip el otro día, con el gol de Tomi Conechny en Rosario (ante Newell's). Me puedo equivocar en táctica, pero cuando los vi entrenar me di cuenta de que este campeonato lo queremos ganar”.