Courtois levanta la mano

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El arquero belga fue la figura de Real Madrid no solo en la Final de la Champions contra Liverpool, sino en toda la temporada

Thibaut Courtois se apunta a todo. El belga levanta la mano para lo que sea; o para lo que haga falta. Así lo ha demostrado hoy en París. Así ha sido toda su temporada y, especialmente, esta Champions.

El belga dijo el viernes en la previa del partido ante el Liverpool: "esta vez estoy del lado correcto de la historia". Hace ochos años fue el arquero del Atlético de Madrid en la cruel final de Lisboa. Aquella que revivió al Real Madrid al minuto noventa y Ramos... y después contó otro partido en los tiempos extras. La frase no cayó bien. No fue políticamente correcta. Aunque estuvo llena de razón.

La historia cuenta. Y el Madrid lo dejó muy claro en esta edición de la Copa de Europa. Por su ADN, por los goles de Benzema y, sobre todo, por las manos de Courtois los blancos ganaron su decimocuarta Champions.

El Real Madrid ganó con esta última sus más recientes ocho finales europeas. De 1998 y a la fecha el equipo Merengue es el máximo ganador de la competición. Le podrían sobrar las primeras seis ganadas en la época de oro del club para presumirse como el equipo más ganador de Europa. ¡Una locura!

Y para que todo esto se pueda estar contando y analizando, el rol del arquero belga ha sido clave. Courtois evitó que el Madrid quedara eliminado en la ida de los octavos de final ante el PSG. Después de eso fue que resolvió Benzema. Courtois salvó también el que hubiera sido el 0-4 del Chelsea en la vuelta de los cuartos de final. Después de eso llegó la inolvidable asistencia de Modric y el gol de Benzema. Y Courtois tapó también el gol de Grealish que sentenciaba la semifinal de vuelta en el Bernabéu. Sólo después de eso fue que apareció Rodrygo.

Hoy en la final lo volvió a hacer. El belga tuvo 9 atajadas ante el Liverpool. Dos cuando menos maravillosas. El desvío al disparó de Mané que después pegó en el palo en el primero tiempo, y la increíble salvada ante Salah ya con la ventaja en el marcador permiten explicar el título blanco.

Cualquier otro equipo se asustaría por depender así de su arquero. El Madrid no. Al contrario. Encuentra la forma de ponerlo a la par de Benzema. Porque para un equipo que vive de y para ganar, los goles de su delantero o las atajadas de su arquero sirven para lo mismo.

Pero suyo no fue sólo en el último partido de la temporada. Podríamos meter todos los que el Real Madrid jugó a lo largo de estos meses en una bola de cristal y elegir cualquiera al azar. En todos aparecería algún momento sublime de Courtois que le permite levantar la mano a todo: al mejor de la Champions, al más valioso de la temporada y, por qué no, también al Balón de Oro.