Con dos goles ante Borussia Dortmund, Robert Lewandowski sigue en estado de gracia, en su mejor temporada con el Barcelona.
BARCELONA -- Robert Lewandowski comenzó su carrera fuera de Polonia en el Borussia Dortmund pero desde que abandonó el club en 2014 parece tener una especial predilección por marcarle goles. Si sumaba 27 dianas en 27 partidos, no pudo en la visita de diciembre seguir la costumbre... Pero a la segunda oportunidad que le enfrentó como jugador del Barcelona la recuperó.
Marcó el delantero polaco el 2-0 que catapultó las opciones de un Barcelona que había acabado desdibujado la primera mitad y al que ese gol, apenas comenzar la segunda, devolvió el ímpetu ante un rival que se derrumbó. Y metió el tercero, en pleno festival azulgrana para poner un pie en las semifinales de la UEFA Champions League.
Ya son 105 los goles que suma Lewandowski en la Champions, solo por detrás de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, y 11 este curso, solamente por detrás de Raphinha. El polaco, revuelto contra cualquier comentario que pusiera en duda su continuidad el próximo ejercicio, ya lleva 40 goles desde que comenzó el ejercicio... Y cinco años después de celebrar el trofeo continental en las filas del Bayern Munich suspira con redondear una carrera de época conquistándolo de azulgrana.
AJUSTADO LAMINE YAMAL
No redondeó precisamente su partido ideal pero de sus pies nació el 2-0, con un soberbio centro a Raphinha, y el 3-0, con un pase bestial a Fermín López. Ellos dos fueron los asistentes pero nada habría ocurrido sin la magia de un Lamine Yamal que no se marchó hasta concretar el gol que tanto estaba buscando, un pase a la red fenomenal, suave y sin más explicación.
Había consumado una primera parte más irregular que brillante... Pero siempre hay que pensar, atender y controlar al joven crack azulgrana. No hace falta que sea el mejor los 90 minutos porque le basta con aparecer en momentos determinados. Ajustado al tiempo y el espacio. Inabordable para cualquiera.
BALDE, ENTRE EL SUELO Y EL CIELO
"Quedan muchos partidos, pero sí, hemos empezado muy bien el año y aunque hay que ir poco a poco podemos soñar" convino tras el partido Alejandro Balde, después de otra exhibición física y futbolística, adueñándose de la banda izquierda y demostrando su condición de indispensable.
El canterano, que aseguró que en verano, durante la pretemporada "confiaba en que tendríamos un año así", dejó claro que se han ganado el derecho a soñar porque el juego "lo demuestra, partido a partido".
