Aunque inicialmente declinó hacer comentarios, el entrenador luego hizo una breve reflexión sobre las secuelas del incidente en Benfica.
José Mourinho se defendió de las críticas que recibió por su defensa de su dirigido Gianluca Prestianni tras ser acusado por Vinícius Júnior de proferirle insultos racistas en el partido de ida de los playoffs de la Champions League entre Benfica y Real Madrid.
El entrenador, expulsado en ese partido, fue criticado por la televisión tras sugerir, en una entrevista posterior al encuentro, que Vinícius había provocado insultos racistas con su celebración del gol y que su club no podía ser racista por tener una estatua de Eusébio en las afueras de su estadio.
Algunos días más tarde, Mourinho explicó que "no ha sido fácil gestionar emocionalmente todo lo que ha sucedido y sigue sucediendo", y luego de la victoria por 3-0 de su equipo sobre AVS, por la Primeira Liga de su país, se mantuvo en la misma sintonía.
Consultado acerca de la reacción ante los cuestionamientos que recibió de una gran cantidad de voces en el mundo del fútbol y sobre si se arrepiente de sus dichos, el extécnico de Chelsea, Inter y Real Madrid entre otros evitó hacer comentarios en principio, pero luego ratificó las sensaciones que había dado previamente.
"Repito que ha sido difícil para todos. No voy a especificar cuál es el nivel de dificultad, pero obviamente ha sido difícil para todos. Creo que hoy él [Prestianni] y yo, como todos nosotros, hemos sido capaces de ser profesionales y hacer nuestro trabajo lo mejor posible", reflexionó Mourinho, que no estará para el partido de vuelta de este miércoles en el Santiago Bernabéu.
En Madrid, las Águilas tendrán que revertir un déficit de 1-0 gracias al gol, precisamente, de Vinícius Júnior a poco de comenzar el segundo tiempo. Mientras tanto, la goleada sobre AVS lo sostiene en el tercer lugar de la liga portuguesa, a 7 puntos del líder Porto.
