El Barcelona está ante el final del camino

TURÍN -- Considerar ‘muerto’ al Barcelona no sería de recibo. De entrada porque tiene a Lionel Messi y a una delantera capaz de sacar petróleo de un pozo seco. De salida porque la historia, reciente además, demuestra muchas cosas. Pero en Turín dejó patente que es un equipo en calle sin salida.

Tres días después de dejarse media Liga en La Rosaleda, el equipo de Luis Enrique se dejó media Champions en el Juventus Stadium. Si le derrotó el Málaga a fogonazos, lo hizo la Juventus a zambombazos, agradeciendo que el entrenador azulgrana quisiera empequeñecerla a través de un sistema ofensivo que se entendió un suicidio.

Futbolísticamente el campeón español no fue el mismo fantasma que en París, pero defensivamente fue un juguete con el que se divirtió la Vecchia Signora, en una primera mitad de pesadilla y que dejó al descubierto hasta qué punto ha desaprendido este Barça a defender.

Ni con balón ni sin balón; ni en estático ni a la carrera; ni por abajo ni por arriba. Messi miraba incrédulo cada celebración de Dybala, y Suárez ni sabía donde mirar cuando su ‘amigo’ Chiellini marcó el 3-0 con un cabezazo que cerró un marcador que ni en sus peores pesadillas habría sospechado el barcelonismo.

Al Barcelona se le viene encima el final de temporada que ni pudo imaginarse. Está en la final de la Copa del Rey, sí... Pero a partir de ahí está en tierra de nadie; pendiente de algo más que el Clásico para voltear una Liga hoy impensable y contra las cuerdas en una Champions espeluznante.

El Barcelona que mandaba, que dominaba y sometía a sus rivales con un fútbol de etiqueta es pasado. Y se teme que sin vuelta atrás. Hoy está la MSN y al frente de todo se mantiene Messi, pero cuando no alcanza eso queda al descubierto sin disimulo. Con la mirada perdida no encuentra el futuro a la vez que se refugia en el pasado y su grandeza. Y ya no basta.

¿Remontará? Se adivina una quimera a la vista de qué es la Juventus pero no es imposible, claro. Pero, más allá de eso, más allá de remontar o caer, lo que es una evidencia es que el Barcelona da la sensación, cierta, de estar a final de camino.