Zubeldía le habló al oído a Nacional: con su jugada tradicional logró el título 17

A los 91' Jarlan Barrera cortó los cinco años sin títulos que atormentaban la tradición ganadora verdolaga EFE

Nacional aseguró su nueva estrella con un gol en tiempo de adición frente a Tolima en Ibagué. Apeló a "la zubeldiana", una jugada patentada por uno de sus entrenadores más representativos y que revolucionó el fútbol colombiano.

Evitó los penales con el manual de la casa. Sacó del archivo la pelota quieta. Desde un tiro de esquina generó la anotación del título, coherente con el sello combativo que mostró desde que Hernán Darío Herrera asumió como técnico hace tres meses por la décima fecha.

A los 91' Jarlan Barrera cortó los cinco años sin títulos que atormentaban la tradición ganadora verdolaga. Anticipó a los centrales de Tolima y pese a su menor estatura castigó con un frentazo que sentenció la final en el Murillo Toro.

Ese segundo cabezazo en el área con destino de gol lo patentó el DT argentino Osvaldo Juan Zubeldía. Prócer de Estudiantes de La Plata, llegó a Nacional en 1976 y refundó nuestro fútbol.

Cultor de la atención a los detalles elevó el nivel de profesionalismo de los futbolistas colombianos. Predicó con táctica, exigió responsabilidad, lideró con el entrenamiento de doble turno y ganó dos títulos.

A 40 años de su muerte en Medellín, la definición biográfica más común es "un adelantado". Eso sembró en nuestra liga y le habló al oído al nuevo campeón con su jugada más característica.

En los sesentas exprimió al máximo la pelota quieta, hasta entonces palabra prohibida. Ideó "la zubeldiana" tan sencilla como efectiva. Tiro de esquina al primer palo, cabezazo atrás para distraer marcas de los defensores y habilitar así, la llegada de otro futbolista para anotar.

Pizarra en estado puro que inspiró a los antioqueños en una de las últimas acciones del partido contra Tolima. Jeison Guzmán levantó el córner, Emanuel Olivera cabeceó al segundo palo y allá apareció Jarlan Barrera para el frentazo definitivo.

Sincronización perfecta, trabajo de semana, más sacrificio que fútbol, título 17. Esa es la estampa de este Nacional de Herrera, alumno directo de Zubeldía en la formación campeona de 1981.

"Lo de hoy fue difícil con rival que nos sometió en el primer tiempo. Aguantamos, pero fue difícil. En el segundo tiempo, mejoramos mucho y con la expulsión manejamos el partido. Gracias a Dios conseguimos el gol de Jarlan", expresó el DT.

Nacional completó 17 estrellas. El legado de uno de sus ídolos sigue latente. Con "la zubeldiana" recuperó la alegría.