Así juega Atlético Mineiro, el rival de Lanús en la final de la CONMEBOL Sudamericana

Este sábado, en el estadio Defensores del Chaco y desde las 17:00 (hora argentina), Lanús se enfrentará a Atlético Mineiro por la final de la CONMEBOL Sudamericana 2025. Será la tercera vez que ambos clubes se crucen en un partido decisivo, y detrás del nombre del Galo aparece un equipo que llega a la definición después de una transformación profunda, casi quirúrgica, que explica su repunte competitivo. Para entenderlo, hay que detenerse en un análisis clave: el del comentarista Mário Marra, de ESPN Brasil, quien viene siguiendo de cerca la metamorfosis del conjunto dirigido por Jorge Sampaoli.

Atlético Mineiro estaba "abatido" y volvió a competir

Atlético Mineiro no siempre fue este rival incómodo que aparece hoy con ritmo, funcionamiento y autoridad. Según Marra, antes de la llegada de Sampaoli el equipo "estaba completamente abatido, entregado y jugando mal", con un plantel desconectado, con poca intensidad y sin respuestas emocionales ni tácticas.

Marra lo resume con una frase contundente: "Sampaoli le devolvió vida al equipo y a varios jugadores". Ese renacimiento es visible en piezas que hoy sostienen el funcionamiento. Hulk recuperó potencia y protagonismo después de una larga meseta; Dudu, que no lograba volver a su nivel tras más de un año con problemas físicos, encontró continuidad; Guilherme Arana volvió a jugar a un nivel muy alto; Bernard recuperó influencia en zonas calientes.

Para Marra, la ecuación es simple: "El entrenador mejoró a los jugadores, y con eso mejoró al equipo".

La estructura táctica de Atlético Mineiro: la línea de tres como principio irreductible

El sello que define a este Atlético Mineiro es la salida con tres defensores. Sampaoli no negocia esa base, que a partir de allí se despliega en dos variantes principales: un 3-4-3 o un 3-5-2, según la altura de los carrileros y la función de los mediocampistas internos. La intención es construir desde atrás, atraer presión y progresar con amplitud, ocupando muchos metros del campo y obligando al rival a saltar líneas.

Ese formato, sin embargo, sufrió una herida sensible: la lesión de aquiles de Lyanco, el defensor más sólido del plantel, que quedó fuera del cierre de la temporada. Su ausencia dejó al equipo expuesto en uno de los aspectos más delicados de su funcionamiento. Marra es preciso al explicarlo: "El gran problema de Atlético-MG es la pelota aérea. El equipo sufre con los centros al área".

Sin Lyanco, la zona se volvió vulnerable. Los defensores que ocuparon su lugar todavía no lograron el nivel necesario para defender bien los envíos cruzados ni para sostener los duelos individuales dentro del área. Marra detalla que "la pelota alta aparece con frecuencia como dificultad" y que el equipo aún está "intentando adaptarse" a los nuevos roles defensivos. En un partido de final, esa debilidad puede convertirse en un factor determinante.

La versión ofensiva de Mineiro, el lugar donde el equipo se siente más cómodo

Si la defensa aérea es el punto débil, el ataque es la zona de mayor convencimiento de Mineiro. Con Sampaoli, el equipo recuperó verticalidad, desmarques agresivos y conexiones rápidas entre las tres alturas del campo. La circulación parte desde los centrales, continúa por el mediocampo y se acelera con futbolistas que atravesaron un claro repunte.

En esa estructura, Igor Gomes se transformó en una figura esencial. Marra lo marca como uno de los jugadores más determinantes del torneo, por su capacidad para moverse entre líneas, recibir a distintas alturas y generar ventajas tanto desde el pase como desde la conducción. Arana suma proyección y claridad desde el sector izquierdo, mientras que los movimientos de Hulk siguen siendo un imán defensivo para cualquier rival, incluso cuando no marca diferencias numéricas.

El talento individual, según Marra, fue el primer motor del cambio; la mejora colectiva, el segundo. Esa combinación hizo que Mineiro creciera en fluidez, presión después de cada pelota perdida y agresividad en campo rival, algo que se vio con claridad en la serie ante Independiente del Valle. "Es un equipo que ahora tiene un patrón definido", concluyó el analista de ESPN.