Ascacibar, el goleador inesperado de Boca: los números que describen su aporte

Santiago Ascacibar convirtió en cinco de los últimos seis partidos de Boca y se destapó como un artillero inesperado en este semestre, en el que lidera la ofensiva del equipo de Rodolfo Arruabarrena. Su último gol fue en el partido ante Deportivo Recoleta por la vuelta de octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana.

El mediocampista, que el Xeneize incorporó en el arranque de 2026 para aportar equilibrio y recuperación, se convirtió en uno de los jugadores más desequilibrantes del incipiente ciclo de Rodolfo Arruabarrena.

En enero, Boca sabía que fichaba a un volante dinámico, con despliegue y llegada al área, pero lo que nadie podía prever era que esa presencia ofensiva se iba a traducir en eficacia goleadora. Justo lo que más necesitaba el equipo.

Números de delantero para Ascacibar: cinco goles en seis partidos

El exmediocampista de Estudiantes convirtió en los juegos de ida y vuelta frente a Recoleta y también lo hizo en tres de los cinco partidos del torneo Apertura. Es decir que en este semestre, anotó 5 goles en 8 encuentros.

Además de los dos en la Sudamericana, marcó frente a Vélez, Newell's y Estudiantes, su exclub.

Su último gol en Paraguay fue clave para darle tranquilidad al equipo argentino. Aprovechó un rebote alto y, de cabeza, abrió el marcador y empezó a definir la serie.

Ascacibar lleva 8 goles en 2026 y es uno de los dos goleadores de Boca en el año, junto a Miguel Merentiel. Pero tiene un mejor promedio, ya que jugó 27 partidos contra 30 del delantero.

Ascacibar y el gol: el sistema nutre su racha

Una vez finalizado el encuentro de ida ante Recoleta, el entrenador xeneize valoró la faceta goleadora del platinado: "El Ruso tiene condiciones que lo hacen llegar con peligro, tiene olfato e intuición para llegar bien desde atrás y eso le suele costar a la defensa rival para poder tomarlo".

Tal como lo explica Arruabarrena, Ascacibar sigue siendo el jugador que Boca fue a buscar: se complementa muy bien con Leandro Paredes y su juego sin pelota a veces es aún más valioso que lo que aporta con ella. No cambiaron sus virtudes, se potenciaron con el contexto.

Sería preocupante si el Ruso anotara por abandonar su posición en busca del gol. En cambio, si el tanto llega gracias al espacio que el funcionamiento colectivo le genera, es una consecuencia saludable de la propuesta táctica.

Con el sistema que propone el Vasco, que ubica a los mediocampistas más compactos por dentro y al ataque volcado hacia afuera, sus apariciones sorpresivas encuentran un escenario ideal: llega desde atrás, cuando nadie lo espera, y queda de cara al gol.

Ante la falta de efectividad de Miguel Merentiel y a la espera de Enner Valencia, Ascacibar se hace cargo de un rol novedoso y tal vez temporal. Suena utópico que pueda sostener esta estadística, pero este presente goleador lo hace crecer en la consideración del DT, aumentar su confianza y, de paso, ganarse el cariño de los hinchas xeneizes, que lo despidieron con una ovación en el Ducó.