A 8 años del momento que convirtió a Keylor Navas en estrella mundial con Real Madrid

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"Keylor no puede ser el suplente de nadie a cuatro meses del mundial" (2:28)

El analista de ESPN, Mauricio Pedroza, está muy claro en que la situación de Keylor Navas tiene que cambiar y tiene una solución para el tico. (2:28)

El tico estuvo en la casa merengue desde 2014 hasta 2019 donde en total logró alzar 12 títulos, siendo las tres Champions League sus cetros más recordados

Keylor Navas es en la actualidad uno de los mejores porteros del mundo, eso es un tema de dominio público, pero eso fue una etiqueta que quizá no hubiese podido alcanzar en su carrera de no haber llegado al Real Madrid hace justamente ocho años.

Luego de haber tenido una gran campaña 2013-2014 con Levante donde se consolidó con sus tapadones y haber sido el salvador de Costa Rica en el Mundial de Brasil, Florentino Pérez y toda la dirigencia madridista se convenció de que el paso a seguir era comprar al portero tico que pedía a gritos un reto más competitivo y qué mejor que irse al equipo más ganador de toda la existencia del fútbol.

El 5 de agosto de 2014, Keylor Navas pisó el estadio Santiago Bernabeu, habló ante toda la afición, se puso la camiseta con el dorsal #13 y derramó las lágrimas de un país entero que veía como un joven de raíces humildes alcanzaba lo más alto del fútbol.

“Quiero agradecerle a Dios por darme la oportunidad de hacer mi sueño realidad. Lo soñé desde niño y creo que es el día más importante en mi carrera futbolística. Agradecer al Real Madrid por confiar en mí, a toda la gente de Costa Rica que está acá, a toda la afición del Madrid. Tengo muchas ganas de dar lo mejor de mí, estoy muy feliz de pertenecer al club más grande del mundo y me siento súper orgulloso de poder estar en frente de todos ustedes. Es difícil, pero estoy demasiado contento y voy a dar el corazón en cada entrenamiento y en cada jugada. ¡Pura Vida! Y ¡Hala Madrid!”, fue el mensaje que dio Keylor cuando compareció ante toda la afición merengue.

Posterior a ello fue el momento en el que Florentino Pérez le entregó su camiseta y posaron ante las cámaras, momento inolvidable en la retina del portero y cada aficionado del fútbol costarricense.

Tras un año como portero suplente, Keylor Navas recibió la oportunidad de convertirse en titular en la Casa Blanca donde se convirtió en un sello de garantía, a pesar de que en algunos momentos hubo turbulencia y pudo tener una salida anticipada al Manchester United, al guardameta centroamericano no lo distrajo el ruido exterior, se enfocó en hacer su trabajo y en cuestión de cinco años se convirtió en una leyenda en el club.

Navas se ganó la confianza de Zinedine Zidane, con trabajo, humildad y liderazgo convenció al entrenador de que merecía ser titular y este le dio su espacio durante tres temporadas ininterrumpidas donde logró ganar tres Champions League y una Liga Española como sus logros más destacados, pero aparte de ello estuvo en la consecución de un total de 12 copas de diferente índole.

Tras haber protagonizado momentos espectaculares, en 2018-2019 tuvo su última campaña como portero del Real Madrid, ese año tuvo que alternar con Thibaut Courtois que venía de destacar en Rusia 2018, a quien finalmente le terminaron entregando la titularidad absoluta.

El tico entendió que su ciclo como merengue había terminado, pero que a sus 32 años todavía tenía mucho para dar en el fútbol por lo que se marchó vendido al PSG club con el que ya suma siete copas ganadas.

Keylor Navas defendió la camiseta del Real Madrid en 162 partidos, su primer duelo fue el 23 de septiembre del 2014 en una holgada victoria de su equipo sobre el Elche, juego que se desarrolló en Santiago Bernabéu y su último compromiso ahí fue el 19 de mayo en el mismo escenario ante Real Betis.

A pesar de que ese juego terminó 0-2 con victoria para los verdiblancos, la afición se puso de pie y aplaudió durante varios minutos al portero de las tres Champions, le agradeció por tanta entrega y le deseó lo mejor para el futuro, cerrando así quizá el episodio más importante en la carrera de un portero que hoy todavía sigue vigente y que no deja de luchar por sus sueños.