¿Nuevo presidente de Saprissa? Lonnis aclara su rol y pide más agresividad en fichajes

El líder del Comité Deportivo morado afirmó que su perfil no encaja en la presidencia y adelantó que el club planea reforzarse con una estrategia más exigente y analítica

Aunque su liderazgo se ha hecho cada vez más visible dentro del Deportivo Saprissa, Erick Lonnis fue tajante: no quiere ser presidente del club. El exguardameta aseguró que su vocación está en la cancha y la estrategia deportiva, no en la política dirigencial.

“Yo no necesito un puesto. Lo que me mueve es el reto, las ganas de colaborar. A mí no me interesa la presidencia. No creo que vaya a ser presidente de la institución, mis características no son para eso”, afirmó Lonnis tras la victoria morada ante Puntarenas FC.

El exportero, figura histórica del fútbol nacional, explicó que su perfil se alinea más con la planificación, el desarrollo y la gestión del talento.

“Un presidente debe tener tiempo para reuniones políticas, federativas. Yo soy más ejecutivo, más de hacer cosas, de motivar a la gente y de organización estratégica. Ahí me siento cómodo”, puntualizó.

Con la inminente salida de Juan Carlos Rojas de la presidencia y la ausencia temporal de un gerente general, Lonnis reconoció que el club atraviesa una etapa de transición, pero aclaró que su foco es mantener la estabilidad deportiva.

“Nos va a tocar esperar. No hay gerente general, no hay presidente, no hay gerente deportivo. Mi objetivo ahora es aportar para mantener el crecimiento deportivo y el del grupo, especialmente en divisiones menores”, explicó.

El dirigente resaltó el valor del modelo de formación de Saprissa, que sigue siendo referencia en la región.

Saprissa produce y consolida muchos jugadores. Tenemos que seguir impulsando eso, porque somos desarrolladores de talento, no solo para Costa Rica, sino a nivel internacional”.

Fichajes con más exigencia

El otro gran mensaje de Lonnis fue claro: Saprissa quiere ser más agresivo y estratégico en el mercado de fichajes. Lejos de centrarse solo en el presupuesto, el dirigente apunta a un modelo más analítico y autoexigente.

“No creo que sea una cuestión de dinero. Si fuera así, los equipos que más invierten ganarían siempre, y eso no pasa. Tenemos que ser más agresivos en el análisis, el seguimiento y las características de los jugadores”, enfatizó.

Lonnis aseguró que el objetivo es que cada incorporación beneficie al club en múltiples niveles, no solo deportivos.

“No se trata solo de contratar, desarrollar y vender. Debe ser algo estratégico, donde todos ganen. Es un proceso más profundo”, añadió.

El caso Marcos Escoe

También se refirió al atacante Marcos Escoe, quien ha tenido poca participación desde su llegada. Según Lonnis, se trata de una apuesta de desarrollo más que de inmediatez.

“Hay fichajes que se hacen para ya, otros para dentro de dos o cuatro años. El caso de Marcos es de esos jugadores a desarrollar. Por circunstancias se adelantó su debut, pero es parte del proceso”, explicó.

Para ejemplificar, recordó que Álvaro Saborío fue fichado con apenas 17 años y tardó meses en consolidarse.

“Cuando lo contratamos, sabíamos que había que trabajarlo. Hoy pasa lo mismo: hay jóvenes que necesitan tiempo. No todo fichaje debe rendir de inmediato”.

“Lo mío es construir. Lo que quiero es que Saprissa siga siendo el modelo de desarrollo y éxito que representa al país”, concluyó en zona mixta.