Hernán Medford se calienta: "Somos demasiado moralistas... no satanicen al jugador"

El Pelícano habló previo al clásico sin filtro: defendió el derecho a la vida privada de los jugadores y dejó claro que lo único que importa es ganar

El Clásico todavía no se juega, pero ya tiene tensión. Y gran parte de eso pasa por lo que dejó Hernán Medford en la previa del duelo entre Deportivo Saprissa y Liga Deportiva Alajuelense, en una conferencia donde no esquivó ningún tema y volvió a dejar claro cómo entiende el fútbol… y también lo que rodea al jugador.

“El resultado… eso es lo que vale”, soltó, marcando la línea de lo que será el clásico. Sin rodeos. Sin romanticismo. Para Medford, el debate sobre estilos o propuestas queda en segundo plano cuando la pelota rueda.

Esa postura quedó aún más clara cuando se le insistió sobre el concepto de “proponer”. El técnico devolvió la pregunta. “Explíqueme usted qué es proponer”, respondió, evidenciando su incomodidad con un término que considera ambiguo. Y remató con su idea: “¿Qué hace usted con tener la bola y perder el partido?”.

"El presente es el domingo"

También le bajó el tono a cualquier narrativa basada en estadísticas o rachas.

“No manejo estadísticas de historia… lo que importa es el presente. El domingo”, afirmó, dejando claro que el Clásico no se juega con antecedentes.

Y lanzó una frase que resume su enfoque competitivo:

“En la vida también se está para cambiar historias”.

Para Medford, este tipo de partidos no requieren discurso adicional.

“La motivación ya está… es un Clásico”, dijo.

Y lo definió a su manera.

“Es un partido donde los dos se matan futbolísticamente”.

El tema que encendió a Medford...

Pero más allá del fútbol, hubo un momento donde el técnico entró en terreno incómodo: el comportamiento extracancha de los jugadores y las críticas recientes.

Ahí fue donde dejó una de las frases más fuertes de la mañana.

“No es normalizarlo… pero tampoco es satanizarlo”, dijo, sobre los casos recientes relacionados con consumo de alcohol.

Y profundizó en su postura.

“Un muchacho que está en su cumpleaños y se toma una cerveza… yo no sé cuál es el problema”, lanzó.

El mensaje no fue de permisividad, pero tampoco de condena absoluta.

“Tienen derecho a su vida privada… mientras no haya abuso”, explicó.

Somos demasiado moralistas

Medford fue más allá y cuestionó el tratamiento del tema en el entorno.

“Somos demasiado moralistas”, afirmó.

Y dejó claro que, para él, hay un punto medio.

“No es normalizarlo… pero hay que educar al jugador”, dijo, insistiendo en que el control pasa más por formación que por castigo.

Incluso amplió el foco.

“Todos tenemos que cuidarnos… jugadores, entrenadores, periodistas… todos somos públicos”, lanzó, en una de las declaraciones más incómodas de la conferencia.

Y cerró con una advertencia que no pasó desapercibida.

“Todos tenemos cola que nos majen”.

En lo deportivo, el mensaje fue igual de firme.

Saprissa viene de ganar la Copa.

Pero eso ya quedó atrás.

“No hay nadie relajado… ya pasamos la página”, aseguró.

El equipo entiende el momento.

Y lo que viene.

Tampoco quiso entrar en escenarios sobre lo que significaría una victoria en el clásico para la tabla.

“Nosotros no estamos midiendo eso… vamos a ir a ganar”, afirmó.

Sin especular. Sin mirar al rival.

El Clásico se define en detalles

Medford también dejó una advertencia futbolística clara.

“Son partidos donde no se pueden cometer errores… porque después ese error es el tema del día”.

Un mensaje directo para un partido donde el margen es mínimo.