Óscar Ramírez reconoció que el Clásico ante Saprissa llega en un momento donde ambos equipos están obligados a ganar
COSTA RICA --- El clásico llega en el momento justo… o en el peor.
Depende de cómo se vea.
Para Liga Deportiva Alajuelense, es una oportunidad. Para no descolgarse. Para seguir con vida. Para meterse en la pelea. Y así lo entiende su técnico, Óscar Ramírez, quien no esquivó el contexto previo al duelo ante Deportivo Saprissa.
“Los dos estamos urgidos de ganar, ellos por el primer puesto, nosotros por ver cómo entramos a semifinales”, soltó, dejando claro que no es un clásico más. Es uno que pesa en la tabla.
El momento de la Liga obliga. El margen es corto. Y el partido del domingo en el Morera Soto se siente como un punto de quiebre en el semestre.
Ramírez lo tiene claro.No es un partido normal. “En los clásicos la motivación está… es el partido en el que menos hay que motivar”, explicó, reconociendo el peso emocional que tiene enfrentar al archirrival.
El entorno empuja. La afición presiona. Y el jugador responde. En medio de un torneo irregular, el técnico destacó algo que puede marcar diferencia.
Tiempo.
“Ha sido una semana bonita… se ha entrenado bien, se han abarcado cosas que por el tiempo no alcanza”, comentó.
Para un equipo que ha sufrido durante el semestre, poder trabajar con el grupo completo no es un detalle menor.
“El grupo está alegre y contento”, añadió.
Y eso, en un clásico, pesa.
Ramírez no esconde la realidad del equipo.
El camino no ha sido limpio.
“Ha sido un semestre complejo… con lesiones y situaciones extrafútbol”, reconoció, en una de las frases que mejor explican el momento manudo.
Pero también dejó claro que, pese a todo, siguen en carrera.
“Estamos con vida… y depende mucho de este fin de semana”.
