Messi: "Ronaldinho vino y me dijo que me quedase su número"

BARCELONA -- Del 10 y para el 10, Leo Messi y Ronaldinho Gaucho protagonizan este jueves un programa especial en Barça TV llamado 'Los regalos del 10' en que los dos cracks rememoran el inicio de su relación, el comienzo de su amistad y cómo el brasileño decidió personalmente que fuera el argentino quien heredase el '10' en la camiseta cuando Ronnie se marchó del club.

"Vino a mí y me dijo que me quedara con su número. Cogí la camiseta sin mirar lo que él había hecho porque si no, no la hubiera tomado" reconoce en el programa Messi, quien mantiene firme su admiración por el brasileño y considera que no tuvo la salida merecida del Barcelona.

"El jugador que fue y lo importante que fue para este club, que se fuera de la manera que se fue no me gustó porque no se lo merecía" proclama Leo, quien recuerda que la llegada de Ronaldinho "fue un cambio muy grande para el Barcelona".

"Era un persona muy especial por todo lo que le tocaba vivir en ese momento y por cómo era dentro y fuera de la cancha. Era muy sencillo, muy alegre y estaba siempre bien" explica Messi, quien admite que Ronaldinho fue un espejo para él.

Ronaldinho tampoco se queda atrás en sus buenas palabras hacia el argentino. "Leo es una persona muy tranquila y simple. Cuando se sentó a mi lado en el vestuario tuvimos la ocasión de empezar una amistad muy verdadera” señala el brasileño, quien constata que el rosarino "es un gran hombre".

Siendo un programa dedicado a su relación íntima y personal, Messi recuerda su entrada en un vestuario que, explica, "estaba lleno de estrellas", confirmando que fue muy bien recibido. "Quienes veníamos del B nos sentábamos al otro lado. El vestuario hacía una U y nos sentábamos frente a frente hasta que llegó un momento en que me dijo que fuera a su lado. Estaba una taquilla vacía y justo estaban él, Deco y Motta en ese sector" señala Leo, a quien no le resultó fácil aceptar.

"Al principio la verdad es que me costó. Decía que no, que yo estaba bien en mi lugar hasta que él me obligó más o menos a que me sentase allí" se sonríe Messi, que mantiene frescos aquellos tiempos. "Todo el vestuario me recibió bien... pero él me recibió de manera espectacular. Entrar en ese vestuario no era fácil y me lo hizo todo mucho más fácil. Estaba muy cómodo, muy suelto por cómo me hacían sentir no solo Ronnie sino todos" sentencia el argentino.

EL GOL

Messi se estrenó como goleador oficial el primero de mayo de 2005 frente al Albacete y tras una asistencia de Ronaldinho. La historia no podía ser más perfecta. Presente y futuro atados con un pase y un golazo.

"Su primer tanto fue jugando a mi lado, el pase fui yo quien lo dio" mantiene alegre Ronaldinho, quien con el paso de los años mantiene en la memoria "nuestros momentos juntos. Ahí comenzó su carrera profesional y ser parte del inicio de su historia es algo que recuerdo con mucho cariño. Yo lo buscaba, le estaba mirando... y las cosas salieron bien" cierra Ronnie.

"Aquello fue increíble" sostiene Messi al mencionar la tarde su primer gol. "Fue increíble por haber hecho el primer gol por el festejo que salió todo muy natural, yo no sabía qué hacer en ese momento, vino él y me subí en la espalda, todo lo que vino después fue un momento increíble" explica el argentino.

Al cabo de los años, cuando la carrera de Ronaldinho se explica más en pasado que presente y la de Leo se mantiene en el primer plano acude una afirmación firme del brasileño. "No me sorprende lo que ha hecho. Yo esperaba que pudiera hacer todo esto porque demostraba mucha calidad y el lindo mirar cómo crece a cada año que pasa, con más experiencia y más madurez" certifica el Gaúcho.

El programa se corona con el regalo del '10' de hoy al '10' de ayer de una camiseta firmada y dedicada. "Para mi amigo con todo cariño. Un abrazo grande. Leo". Un programa simple y a la vez emotivo por la historia que desprende.

Porque Leo Messi, acaso el mejor futbolista de la historia, ni duda en colocar a Ronaldinho en un pedestal. "El cambió el Barcelona" sostiene el argentino. Y sí. La historia así lo indica.