Luis Enrique: "Ganar sería un golpe definitivo para el Real Madrid"

El entrenador asturiano volvió a cruzarse con periodistas en la sala de prensa. Getty Images

BARCELONA -- Firme en el mensaje, alejado de la euforia que rodea al barcelonismo, Luis Enrique presentó el Clásico como un partido "complicadísimo", en el que sus jugadores deberán dar "lo mejor", en el que espera que la hinchada lleve en volandas a su equipo y que, por encima de todo, sirva para "eliminar al Real Madrid".

"Cada vez quedan menos jornadas y conseguir una victoria ante un rival que era aspirante al título y teniendo en cuenta cómo quedase el Atlético de Madrid podría ser muy importante", convino el entrenador azulgrana, quien admitió que ganar este Clásico "sería un golpe definitivo para el Madrid".

"No hay nada que caliente más a un culé que ganar al Real Madrid. Y dentro de los parámetros deportivos eso es lo que buscaremos", incidió Luis Enrique, quien buscó la colaboración de la hinchada.

"Espero ver un Camp Nou a reventar y que la afición nos ayude en los momentos difíciles, que los habrá", destacó el entrenador azulgrana, quien dio por hecho este apoyo. "Siempre tenemos la ayuda de la afición, pero esta vez la esperamos aún más por ser el gran rival".

MESSI EN LA HISTORIA
La opción de que Messi logre su gol 500 fue también tema de conversación, lo está siendo, por las ganas que Leo pudiera tener de lograrlo, ante lo que Luis Enrique se sonrió: "Esa cifra es de otra galaxia. Ni sumando los goles en los entrenamientos otros jugadores lo alcanzarían, yo entre ellos... Pero lo que he visto en él, más que los goles, son las ganas que hay de ganar. Y eso ocurre en todo el equipo".

El parón por las selecciones y los muchos kilómetros realizados por el tridente azulgrana, en comparación a la poca exigencia de la BBC, tampoco fue tenida en cuenta por el técnico asturiano, quien dejó claro que un Clásico "genera tal energía en los futbolistas que no me preocupa que hayan podido viajar más o menos con sus selecciones".

Del Real Madrid, por supuesto, Luis Enrique dijo esperarse lo mejor. "Da igual la diferencia de puntos. Somos de las mejores plantillas del mundo y va a ser un partido complícadisimo" destacó el entrenador, quien admitió que el equipo de Zidane puede plantear el duelo de distintas formas: "Puede ser que se vengan arriba o que esperen más en el medio… Tienen distintas maneras".

"Nosotros no vamos a cambiar nuestra forma de jugar... Porque sería ridículo", proclamó el entrenador azulgrana, quien adelantó que el Barcelona mantendrá su propia filosofía: "Lo nuestro es tener el balón y a partir de ahí ser efectivos de cara a puerta, minimizando sus opciones".

El Clásico, aunque la Liga tenga tan claro color azulgrana, es la única mira que tiene Luis Enrique, quien lo demostró apartando del plano el partido de Champions ante el Atlético de Madrid. "¿Hay partido el martes?", preguntó bromeando para concluir que ni se lo plantea: "Solo pensamos en este y no influye para nada lo que venga después".