A España solo le sirve un empate entre Inglaterra y Croacia

BARCELONA -- España ya no depende de sí misma para disputar la Final Four de la Liga de Naciones. Derrumbada en Sevilla ante Inglaterra, necesitaba vencer en Zagreb para sentenciar su clasificación y después de una segunda mitad vertiginosa, en que reaccionó por dos veces a los goles croatas, acabó perdiendo cuando más buscaba la victoria

Y ahora necesitará que el lunes, en Wembley, ingleses y croatas empaten.

La victoria es trascendental para ambas y solo la igualada beneficiaría al grupo de Luis Enrique, derrumbado a la contra y entregado a la fatalidad en defensa, después de encajar seis goles en dos partidos que se entienden definitivos para explicar esta difícil, desesperada, situación.

En una liguilla con solo tres equipos, con cuatro partidos por cabeza, los errores se pagan demasiado caros. Comenzó la era post mundialista con grandeza España, exhibiéndose y ganando en Wembley antes de aplastar a Croacia en Elche.

Casi todo estaba hecho… Pero la sorpresa se dibujó en Sevilla, la noche en que los ingleses acabaron con la magia de Luis Enrique y abocaron a su selección a un partido sin vuelta atrás en Zagreb.

Criticado sin piedad en no pocas ocasiones, Piqué se echa a faltar en demasía en un equipo con fútbol pero sin defensa. La calidad se le presupone y se le sabe, pero la debilidad atrás la condena de manera indiscutible. Y acaba con un De Gea tan enorme en la portería del Manchester United como indefinido en la meta de la selección.

14 goles encajados en los últimos 10 partidos es el saldo que acompaña a De Gea desde el último amistoso previo al Mundial de Rusia, cuando España empató (1-1) con Suiza en Villarreal. Demasiados golpes como para no quedar pendiente la selección de un milagro.

Croacia, que en Burdeos, se convirtió en el principio del fin de la España de Vicente del Bosque en la Eurocopa de Francia, en 2016 (venció por 2-1 remontando el inicial gol de Morata), volvió a ser fatal para el conjunto dirigido ahora por Luis Enrique. Perisic fue entonces, en el minuto 87, el protagonista que esta vez se llamó Jedvaj, por partida doble y con golpe final, definitivo, en el 93.

Y ahora… A mirar a Wembley.