El regreso de Neymar a España respondería a cuestiones de ego de Barça o Real

Aparentemente, ahora sólo es cuestión de hacer que los números funcionen. El director deportivo de PSG, Leonardo, confirmó que el club está negociando para vender a Neymar, con Real Madrid y (posiblemente) Barcelona como los destinos más probables. Pero cuando un jugador tiene un precio de 210 millones de euros, nada es sencillo. Sobre todo, porque quien quiera que fiche a Neymar también tendrá que desembolsar más de $300 millones en concepto de salario durante los próximos cinco años.

Lo deprimente es que el motor del movimiento parece responder más a cuestiones de ego que a una motivación futbolística de todas las partes. Seguro, Neymar es un jugador realmente talentoso, y posiblemente siga siendo uno de los herederos aparentes del duopolio Cristiano Ronaldo/Lionel Messi. Pero Barcelona acaba de sumar a Antoine Griezmann a una delantera que ya cuenta con Messi y Luis Suárez (por no mencionar a Ousmane Dembélé). Real Madrid acaba de gastar $110m en Eden Hazard, tiene grandes planes para Vinicius Junior y Rodrygo, y Marco Asensio no estará lesionado para siempre. (Y eso que ni siquiera mencionamos a Gareth Bale y James Rodríguez).

¿Dónde encajaría el brasileño en cualquiera de estos clubes cuando todo esto parece reducirse a una cuestión de egolatría y a una jugada comercial?

La respuesta es que no encajaría. Fichar a Neymar requeriría el desmantelamiento de un equipo ya construido (y, presumiblemente, planeado, aunque con Real Madrid nunca se sabe cuánta planificación hay). Lo que es capaz de contribuir, sobre todo a ese precio, ¿alcanza para justificar el desbaratamiento de todos sus planes?

Yo diría que la respuesta es un "no" rotundo, por no hablar de números. Sé que a algunos el Fair Play Financiero les parece una broma, pero es real y sigue vigente. Barcelona no encuentra un par de millones extra para fichar a Matthijs de Ligt, ¿pero puede comprometer 500 millones para recuperar a Neymar, quien se fue para poder escribir su propia historia fuera de la sombra de Messi? ¿Realmente?

¿Real Madrid, que sigue sin poder vender a Bale y James debido a sus onerosos contratos, fue por otro mega contrato por otro jugador que abrió menos de la mitad de los partidos de liga con PSG en los últimos dos años? ¿Están seguros?

Es un signo del juego moderno, y por la manera en la que los grandes clubes se ven atados por contratos masivos, si el contrato se llega a cerrar, no será un acuerdo por dinero. De la única manera que funciona es incorporando otras piezas, razón por la cual escucharás mucho hablar de Philippe Coutinho, Nelson Semedo, James o Isco yendo para el otro lado. Sumar un jugador como parte de un intercambio no sólo ayudará a ahorrar dinero, sino que te dará un margen de maniobra para poner prácticamente cualquier valuación y podrás dejar que la amortización haga el resto.

También esta la posibilidad de que no se vaya a ningún lado, lo que significaría que prevalecerá la cordura. Thomas Tuchel lo mencionó después del primer partido de la Ligue 1 el domingo con PSG. Sin dudas, si se queda será interesante ver la reacción de los fanáticos de Les Parisiens. El domingo por la noche, durante la victoria de PSG por 3-0 ante Nimes (Neymar no fue visto por ningún lado), él fue invitado – con carteles y cánticos – a dejar el club.

¿Será esta una situación que quedará en el olvido después de un par de performances buenas y algunas rachas ganadoras? Uno esperaría que no, pero teme que así será, tal como uno espera que si Florentino Pérez o Josep Bartomeu llegan a desembolsar una gran suma por este muchacho una vez más, se terminen haciendo responsables.

No hay nada de malo en el hecho de hacer una inversión grande si crees que tienes el jugador indicado: Kylian Mbappé es la prueba A, B y C aquí. Pero hacerlo por cuestiones de ego, en las semanas posteriores a la ventana de pases, roza la irresponsabilidad. Este es un buen momento para recordarles a Florentino y Bartomeu que ellos no son los propietarios de los clubes. Ellos son los presidentes responsables de dirigirlos por los caminos adecuados.