Diez grandes jugadores que se pusieron la del Real Madrid y Barcelona

Un pase que hizo muchísimo ruido, el exculé Luis Figo al Real Madrid AP

¡Qué privilegio para pocos! Vestir las camisetas del Barcelona y Real Madrid seguramente sea el sueño de muchos futbolistas que pisan el Viejo Continente. Sin embargo, pocos han sido los elegidos y por eso vale la pena destacarlos.

Este TOP 10 no tiene como objetivo catalogarlos como los “mejores” que lo han conseguido ya que muchos de ellos seguramente no lo sean (otros tantos realmente sí). Sí es una buena referencia de los que han vivido esa experiencia en las últimas décadas.

RONALDO
El “Fenómeno” fue uno de los jugadores más notables de su época, un elegido que pudo darse el gusto de vestir las camisetas del Barcelona y Real Madrid. También fue futbolista de los eternos rivales milaneses: Inter y AC Milan.

Para muchos fanáticos del fútbol, el brasileño alcanzó su mejor nivel en el Culé, club al que arribó en 1996, procedente del PSV Eindhoven. No pudo salir campeón porque el equipo dirigido en ese entonces por Bobby Robson quedó segundo, a dos puntos del Real Madrid de Fabio Capello.

Sin embargo, el carioca fue el “pichichi” de La Liga con 34 goles en 37 partidos: ¡0,91 por encuentro! En copas (tanto internacionales como locales) gritó otras trece veces.

No se fue con las manos vacías de Cataluña ya que ganó la Copa del Rey, la Supercopa de España y la Recopa de Europa. Duró poco el amor con el club, ya que la próxima temporada la jugó en el Inter de Milán.

En 2002, luego consagrarse campeón del mundo con Brasil y ser el goleador del certamen, fue comprado por el Real Madrid. Ya no tenía la misma explosión que en los primeros años de su carrera pero era determinante en el área. Jugó cinco temporadas en la Casa Blanca y ganó dos Ligas, una Supercopa de España y una Copa Intercontinental. En su paso por la institución madridista metió 104 goles en 177 partidos, promediando 0,59 por encuentro.

En 2006 se marchó al AC Milan y desde ese momento nunca más volvió a alcanzar su mejor nivel, aquel que supo mostrar en los dos más grandes de España.

LUIS FIGO
En 1995 llegó al Barcelona, procedente del Sporting Lisboa de su país. Johan Cruyff apostó por él y no falló. Luego lo disfrutaron Bobby Robson y Louis Van Gaal.

En Cataluña se consolidó como futbolista de élite y ganó dos Ligas, dos Copa del Rey, una Supercopa de España, una Supercopa de Europa y una Recopa también continental. Se convirtió con el correr de los años en un pilar del mediocampo, que llegó a meter 45 goles y brindar 80 asistencias en 249 partidos con esa camiseta. Era amado por los fanáticos hasta que fue transferido por una cifra récord, hasta ese momento, al Real Madrid.

61 millones de euros, que en la vieja peseta equivalía a 10.270 millones, le valió el valieron el apodo de “pesetero”. En el Merengue fue parte de “Los Galácticos” junto a Ronaldo, David Beckham, Zinedine Zidane y Raúl.

Ya no usaba la 7 como en el Barcelona, ahora era el dueño de la 10. Ganó también siete títulos en el Real pero a diferencia de lo conseguido en el Culé, acá se dio el gusto de levantar la UEFA Champions League en 2001-02 y la Intercontinental 2002. Metió 58 tantos y asistió para que convirtieran 76 en 245 encuentros.

LUIS ENRIQUE
Tal vez pocos recuerden que el asturiano haya sido jugador del Real Madrid. Es que su vínculo con el Barcelona fue tan importante en su época de futbolista como posteriormente de entrenador, que su pasado merengue queda en el camino. Sin embargo, en sus vitrinas hay tres títulos obtenidos con el club de la capital española: una Liga, Copa del Rey y Supercopa de España.

Llegó en 1991 procedente del Sporting Gijón y le costó encontrar su mejor nivel en el equipo ya que no daban en la tecla con su posición en la cancha. Lo suyo era la banda derecha y quien bien lo interpretó fue Jorge Valdano, su técnico en el campeonato ganado en 1994-95. Incluso le anotó uno de los cinco goles al Barcelona en un histórico clásico. Jugó 241 encuentros y aportó 23 tantos.

Tras la crisis deportiva sufrida por el Merengue en 1996, “Lucho” fichó por el eterno rival, club en el que brilló y colgó los botines en la temporada 2003-04.

Fue netamente un mediocampista con vocación ofensiva, su posición más destacada. Se consagró campeón cinco veces: dos Ligas, dos Copa del Rey y una Supercopa de España. Metió 115 goles en 333 cotejos, promediando 0,34 por partido, una cifra muy generosa para quien no es delantero. Un buen ejemplo fue lo realizado en la temporada 97-98, en la que consiguió su récord goleador, anotando dieciocho dianas.

Luego se dio el gusto de reforzar su idolatría como técnico del club: seis títulos locales y tres internacionales, entre los que se encuentran una UEFA Champions League y un Mundial de Clubes.

BERND SCHUSTER
Todo un privilegiado: se dio el gusto de jugar en Barcelona, Real Madrid y Atlético Madrid. El alemán llegó primero al Culé en 1980, proveniente del Augsburg de su país natal. Fue compañero dos años después de Diego Maradona, con quien formó una interesante pero corta sociedad futbolera.

En Cataluña pudo festejar ocho títulos, entre los que se destacaron una Liga, una Recopa de Europa y tres Copa del Rey. Anotó 118 goles en 300 partidos, un gran número para un mediocampista, por más ofensivo que sea.

Ya en 1988 cruzó de vereda para formar parte de la “Quinta del Buitre”, la forma en que se denominaba a la generación de futbolistas españoles que salían de las inferiores del Real Madrid en esa década. Con esa camiseta ganó cuatro títulos, entre ellos dos Ligas.

Para seguir con su espíritu de aceptar los desafíos, el germano puso la firma en 1990 con el Atlético Madrid, club con el que obtuvo dos Copa del Rey.

Ya luego como entrenador tendría la chance de dirigir al Merengue en la temporada 2007-08, en la que se consagraría campeón de Liga.

GHEORGHE HAGI
El rumano impresionó al mundo tras su actuación en el Mundial de Italia 90, por eso fue comprado por el Real Madrid en un pase récord para el fútbol de su país. Sin embargo, su paso por el Merengue no fue el esperado ya que sólo jugó 64 partidos, marcó 15 goles y ganó una Supercopa de España. Eso le costó ser transferido al modesto Brescia, de Italia.

En el equipo lombardo, “Gica” consiguió el ascenso a la Serie A pero luego una mala temporada lo hizo descender rápidamente. Su futuro, afortunadamente para él, estaría en el Barcelona.

Allí fue dirigido por Johan Cruyff en un verdadero equipazo, aunque solamente en su etapa como futbolista del club catalán consiguió una Supercopa de España.

Sin dudas, su carrera no será recordada por los logros obtenidos en los dos más grandes de España sino por haber sido uno de los cracks de las décadas de los 80 y 90 que vistieron ambas camisetas.

MICHAEL LAUDRUP
Quien fuera una de las grandes figuras en la selección danesa en el Mundial 86 llegó al Barcelona en 1989 luego de jugar cuatro años en la Juventus. Fue en el Culé en donde más partidos disputó como profesional (165) marcando 40 goles.

De la mano de Johan Cruyff, quien lo había pedido para su equipo anteriormente, el mediocampista ofensivo alcanzó su pico como futbolista, ganando cuatro ligas de forma consecutiva y una UEFA Champions League, como títulos más destacados, que en total fueron nueve.

“No aguanto más a Johan Cruyff”, declaró, antes de cruzarse de bando y ponerse la camiseta merengue. Jugó allí entre 1994 y 1996, coronándose campeón de Liga en su primera temporada. Su paso dejó 62 encuentros disputados y 12 goles con esa casaca. Luego su destino se vincularía con el fútbol japonés y con el poderoso Ajax de Holanda.

JULEN LOPETEGUI
Con pasado en el Real Madrid Castilla, al arquero le tocaría debutar en la Casa Blanca recién en 1989. En sus dos primeras temporadas, fue el tercer arquero y no tuvo oportunidades, pero debutó en Liga en un derbi de Madrid en el Vicente Calderón ante el Atlético, que terminó 3-3. Con un solo partido en sus espaldas, decidió marcharse al Logroñés.

El buen nivel alcanzado en este modesto club durante tres temporadas le valió la convocatoria a la selección española y un futuro pase al Barcelona. Suplente de Andoni Zubizarreta y Carles Busquets en casi toda su etapa, también dejó esta gigante institución sin pena ni gloria y con apenas cinco duelos como titular.

Lopetegui tuvo mejor suerte como entrenador ya que llegó a dirigir a la Furia Roja entre 2016 y 2018. Sin embargo, su salida no fue prolija y fue cesado del cargo antes del Mundial de Rusia, días después de que hiciera oficial su arribo al Real Madrid. No le fue bien tampoco como DT en el Bernabéu, por lo que fue despedido a los pocos meses. Ya en junio de 2019 agarraría el Sevilla.

SAMUEL ETO´O
Debutó en el Real Madrid en 1998, club al que llegó procedente del Leganés. Jugó un solo partido y se fue a préstamo al Espanyol a mitad de temporada. Luego regresó y apenas disputó seis encuentros más, sin marcar tantos. Su experiencia en la Casa Blanca quedó en el olvido.

El futuro estaba ligado al Mallorca, equipo donde alcanzó un notable nivel: 70 goles y 27 asistencias en 165 cotejos, una estadística muy buena teniendo en cuenta que el conjunto de las Islas Baleares no es un poderoso del país. Inclusive se dio el gusto de dar la vuelta olímpica en la Copa del Rey 2002-03, siendo autor de un doblete en la final.

En 2004 tuvo la chance de volver al Real Madrid, que quiso recuperarlo, pero el camerunés se decidió por el Barcelona, que pagó 24 millones de euros. Allí tuvo su gran momento como futbolista: 130 goles y 41 asistencias en 199 encuentros. ¿Títulos? De sobra: dos UEFA Champions League y tres Ligas, como los más destacados. Ya en la 2009-10 se fue para el Inter, donde, para no perder la costumbre, volvió a levantar la Orejona.

ROBERT PROSINECKI
Nació en Alemania 1969 pero desde muy pequeño se fue a vivir con sus padres a Yugoslavia, por lo que su carrera como internacional estuvo ligada siempre a esa selección y también a la croata. Fue uno de los grandes jugadores de esas tierras en las décadas del 90 y 2000, que se dio el gusto de vestir también las camisetas de los dos más grandes de España.

Llegó como una estrella al Real Madrid en 1991 siendo el mejor pago de ese plantel. Sin embargo, las lesiones y la falta de titularidad terminaron por cerrar un balance negativo en esos tres años. Ganó una Copa del Rey y una Supercopa de España y sus estadísticas fueron de 74 presencias con 12 goles anotados.

Luego de jugar un año en el Real Oviedo, se puso la casaca del Culé en la temporadas 95-96 y 96-97. Apenas disputó 22 cotejos y gritó dos goles y pudo dar una sola vuelta: la Supercopa de España.

ALFONSO PÉREZ
Muchos recordarán el grito de “Alfonsoooo Péreeeeeeez Muñooooooz” de un relator español en plena Eurocopa 2000, cuando con gol de este delantero, la Furia Roja lograba un triunfo clave ante Yugoslavia. Menos tal vez sepan que este mismo jugador también entra en la lista de elegidos de haber vestido las camisetas del Real Madrid y Barcelona.

Surgió de las inferiores del Merengue y debutó con el primer equipo en la temporada 1990/91, en el que permaneció hasta la 1994/95. Nunca pudo afianzarse como titular y en su palmarés figuran una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa. Marcó 13 goles en 89 encuentros.

Explotó en el Real Betis (1995-2000) con 59 tantos en 152 partidos, lo que despertó el interés del Barcelona, que se lo llevó para la temporada 2000-01. La experiencia fue muy mala: ningún título y apenas dos tantos en 21 duelos disputados. Su salida hacia el Olympique de Marsella fue la mejor solución a ese mal paso.

BONUS TRACK: JAVIER SAVIOLA
El ejemplo más recordado por los argentinos fue el del “Conejito”. Luego de “romperla” en River y en la Selección Argentina por el Mundial Sub-20 de 2001, el Barcelona pagó 36 millones de euros por su pase. Su nivel siempre fue destacado pero nunca terminó de afianzarse o de ser un “intocable” para los entrenadores. Metió 72 goles en 174 partidos y ganó una Supercopa de España.

En 2007, luego de haber estado a préstamo en Mónaco y Sevilla, no renovó con el club catalán y fue fichado por el Real Madrid. Allí tuvo mucho menos continuidad y apenas disputó 31 duelos, marcando cinco goles. Fue campeón de Liga y de la Supercopa local. Su destino sería el Benfica en 2009.

Además, de los importantes nombres anteriormente mencionados, vale la pena citar el caso de Alfredo Di Stéfano, que según documentos encontrados años atrás, había sido comprado por el Barcelona, aunque nunca llegó a jugar ni un partido oficial en ese club. Fue una gloria luego del Real Madrid, a quien lo acusan de “quitárselo” en medio de una polémica.

¿MÁS EJEMPLOS?

Nando Muñoz, un defensor emblema de los 90.

Luis Milla, formado en el Barcelona pero con siete años como jugador del Real Madrid.

Albert Celades, formado en La Masía pero con destino Merengue.

Daniel García, el delantero catalán que sufrió del Real y que luego se dio el gusto de gritar con la camiseta del Barcelona.

Ricardo Zamora, arquero de principios del siglo XX. En su honor existe el premio que distingue al arquero menos vencido en La Liga.