España se reencuentra con el futbol y firma la noche más dulce ante Alemania

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Lo mejor de la jornada sabatina de la UEFA Nations League. (0:51)

BARCELONA -- Histórica como no se podía imaginar, la noche de este martes quedará en los libros como la mayor goleada de siempre con que España castigó a Alemania en Sevilla. Un 6-0 de película, un 6-0 inimaginable, un 6-0... Merecido. España, que necesitaba ganar para clasificarse para la Final Four de la Liga de las Naciones, arrasó de mala manera a un rival derrumbado desde el primer minuto.

Dijeron los alemanes que viajaban a Sevilla con la ambición de ganar... Y se fueron con la peor derrota de su historia en partido oficial. Y con Joachim Low temblando en el banquillo. Si las lesiones de Canales y Sergio Ramos pudieron ser las malas noticias de la noche, los seis goles, que no fueron más por hasta tres paradas providenciales de Neuer, apartaron del escenario cualquier otra circunstancia.

España sin término medio. Cuatro días después de empatar en Suiza y despertar toda clase de dudas, alcanzando la crítica a un Luis Enrique al que se llegó a afear no tener un plan determinado, dar bandazos con sus convocatorias y estar desaprovechando la renovación que se exigía en una selección con más futuro que presente, la Roja aplastó a Alemania disfrutando de la noche más feliz que se recuerda desde el 6-0 con que castigó a Croacia en septiembre de 2018.

No tuvo, sin embargo, nada que ver con aquel encuentro porque si Croacia llegó, antes de ser aplastada, a poner en dificultades al equipo español, Alemania este martes fue barrida de principio a fin. Desarbolada ante la rapidez, automatismos, pizarra y brío de un equipo español que se clasificó con grandeza para la Final Four de la Liga de las Naciones que se disputará en octubre de 2021 y en la que le acompañará Francia, a la espera del cierre de los dos grupos que acabarán este miércoles.

Alemania, que no encajaba 3 goles en 45 minutos desde que en la final de consolación del Mundial de 1958 perdió por 6-3 ante Francia (3-1) al descanso, fue un juguete roto a manos de una España magnífica, que la arrasó de principio a fin y que, necesitada de ganar para meterse en la Final Four de la Liga de las Naciones, redondeó una exhibición monumental.

La de este martes fue la peor derrota germana desde aquel lejano 1958 y la primera vez que encajaba 5 goles desde que perdió (5-3) en Basilea frente a Suiza en un amistoso disputado en mayo de 2012.

El festival lo comenzó Luis Enrique en la pizarra, dibujando un corner lanzado poco después del cuarto de hora por Fabián al segundo palo mientras toda la defensa germana andaba pendiente de Sergio Ramos. Ahí apareció, imperial, la cabeza de Morata para clavarle el primer puñal a Neuer, quien no podía en ese momento imaginar que aquella jugada no sería más que la puerta de entrada a un auténtico infierno.

Un gol anulado al propio Morata a los 23 minutos y una parada milagrosa del meta germano a Ferran Torres a la media hora fueron los precedentes a los goles de Dani Olmo y Rodri (minutos 33 y 38) que no solo dejaron el duelo sentenciado, sino que cerraron una primera mitad de matrícula de honor. Probablemente la mejor que se recuerda a la selección española en muchos años.

¿Final de la historia? Para nada. Si por algo se distingue Luis Enrique es por su hambre, por una ambición, acaso desmedida, que transmite a los jugadores. Prohibida cualquier relajación y atendiendo a que los seleccionados no volverán a verse las caras hasta el mes de marzo, la segunda mitad fue un calco de la primera.

Un equipo con Neuer, con Gundogan, Goretzka, Kroos, Werner o Sané fue tan impotente tras el descanso como antes que él. Sin tiempo a pensar en una reacción Dani Olmo ya rozó el 4-0 a los dos minutos de la reanudación y Ferran Torres, por dos ocasiones y para sumar un histórico hat-trick, logró llevar el resultado a un 5-0 inmisericorde... que acabó siendo ese 6-0 histórico que nunca se había visto antes entre ambas selecciones.

Alemania, eliminada en la primera fase del Mundial de Rusia y colista de grupo en la primera edición de la Liga de las Naciones, cerró su segunda participación con una humillación monumental que deja a su seleccionador contra las cuerdas... Tal como en España la figura de Luis Enrique, que ya comenzaba en los últimos días a escuchar no pocas críticas, se ganó, en mayúsculas, un crédito que este fútbol español, en plena renovación, le regaló en una noche histórica. La noche más feliz.