Bendita motivación, Comandante

Jesús Humberto López ESPN

El llamado Grupo de la Muerte puede ser una oportunidad para que Cristiano Ronaldo aderece aun más su extraordinario legado.

La Euro 2020 será, probablemente, su última cita continental. Quizá un halo de nostalgia envuelva a los futbolísticamente enamorados de un hombre que en la Puskas Arena de Budapest, inicie la defensa del título del máximo torneo de naciones del Viejo Continente enfrentando a Hungría. Estoy seguro que lo hará decidido a cargar, una vez más, con el peso de una selección que gracias a él alcanzó la gloria hace 5 años en Francia.

Los números, las cifras, los récords y las estadísticas que Cristiano Ronaldo ha acumulado desde que debutó en el Sporting de Lisboa y hasta el final de su más reciente temporada con la Juventus de Turín (donde marcó 41 goles) son alucinantes. Queda claro que su figura no sólo ha brillado como un sol a nivel de clubes. Notorio y de sobra conocido es que su país se ha beneficiado siempre de su imponente calidad y excelso talento. Enfundado con la camisa nacional lusa y a la que ha defendido en 107 partidos, ha conseguido 104 goles, algunos de los cuales fueron definitivos para contribuir en la máxima conquista de Portugal en su historia, el trofeo Henri Delaunay.

Recuerdo bien aquella imagen de CR7 en el Stade de France, en Saint-Denis. El partido final de la Euro de 2016 se había extendido hasta la prórroga después del empate sin goles en el marcador. Junto a su entrenador Fernando Santos, el nacido en Funchal, capital de la isla de Madeira, sumido en la tristeza, angustia y desesperación por haber salido del partido apenas a los veinticinco minutos debido a una lesión, se desbordaba gritando de un lado hacia otro intentando transmitir sus compañeros esa fuerza que él ya no podía compartir con ellos dentro del terreno de juego. Al final, un gol de Éder a los 4 minutos del segundo tiempo extra le otorgó a los portugueses el triunfo sobre los galos, provocándole al también llamado Bicho la, me atrevo a decir, máxima felicidad que jamás he visto en su rostro en toda su vida, por encima de cualquier otro trofeo ganado antes o después.

Para la presente Eurocopa, cosmopolita e itinerante, postergada además hasta este año por la pandemia, Cristiano Ronaldo buscará superarse y superar a otros. Junto a Michel Platini y con nueve goles, es el máximo anotador en la historia del evento pero nadie ha jugado tantas ediciones (5) y partidos jugados (21) como él.

Si logra ganar con su selección al menos un partido, será el jugador que acumule el mayor número de triunfos en la historia, por encima de Cesc Fàbregas y Andrés Iniesta, que vencieron en 11 encuentros. Por si fuera poco, el Míster Champions también se consagraría como el mayor asistente de todos los tiempos si logra acumular dos más en esta edición ya que está una por debajo de Karel Poborsky, quien hizo 6 con la República Checa. Y para cerrar con broche de oro esta breve pero lapidaria numeralia Ronaldo, quien ya es el máximo goleador en la historia del deporte más popular del mundo con 779 dianas, podrá serlo también específicamente a nivel de selecciones nacionales si logra marcar 5 tantos en este torneo para al menos empatar el récord del iraní Ali Daei.

La ya mencionada Hungría, así como Alemania y Francia serán los rivales de Portugal y, por ende, de CR7 en la Euro 2020. El llamado Grupo de la Muerte puede ser una maravillosa oportunidad para que Cristiano Ronaldo aderece aun más su extraordinario legado futbolístico. Con 36 años de edad, lo ha ganado prácticamente todo y todavía puede seguir cosechando éxitos a granel, si se lo propone a nivel personal y se lo proponen sus compañeros en el entorno grupal. Será un reto muy complicado enfrentar a los dos últimos campeones del mundo pero obligadamente deberá, al menos, obtener el boleto a los octavos de final. Me gustó lo que dijo horas antes de debutar con su selección nacional: “Llego a esta Eurocopa como si fuera la primera. Estoy tan motivado o más como en 2004. Somos los campeones y vamos a pelear por tratar de levantar este trofeo”.

Muy atractivo pues será ver, lo que haga o deje de hacer uno de los más grandes futbolistas de la historia. Si lo hace bien, como casi siempre, será nuevamente entronizado y varios miles o millones lo aclamarán nuevamente como el mejor. Si no es así, sus detractores se deleitarán con una crítica que, desde mi perspectiva, no tendrá razón de ser bajo el amparo de la gran cantidad de títulos que ha conquistado y del contexto numérico y estadístico que usted ha leído. Yo simplemente espero que Cristiano disfrute tanto como yo de uno de los eventos más esperados por quienes amamos al fútbol. Si lo hace, nuestra felicidad se incrementará exponencialmente. La de él, la mía, la de usted. La de todos.