La historia de cómo se derrumbó todo en Manchester United contada desde adentro

Marcus Rashford festeja un gol para el Manchester United. Getty Images

NURSULTÁN, Kazajistán -- Son las 4:50 del miércoles por la mañana. La sensación térmica es de -22ºC, pero cuando el joven plantel de Manchester United sale del sector de llegadas del Aeropuerto Internacional del Nursultán Nazarbáyev, una multitud de 60 locales con bufandas y carteles de United le da una ruidosa bienvenida.

United viaja a Kazajistán por primera vez para jugar un partido de rutina de la fase de grupos de la Europa League contra FC Astana a casi 6000 kilómetros de Old Trafford, en una ciudad que está más cerca de Pekín que de Manchester. Futbolísticamente, Nursultán es lo más lejos de casa que United podría estar dentro de la órbita de la UEFA, pero es un partido que resume dónde se encuentra el equipo y el club en este momento; a kilómetros de distancia de donde querría, y de donde pretende, estar, jugando un torneo secundario mientras la elite de Europa --de la que alguna vez fue uno de los líderes-- disputa la Champions League.

Nursultán podría llegar a ser su afelio, el punto desde el que empezará a encontrar su camino de vuelta a la cima del fútbol. Un joven equipo repleto de productos de la academia --seis adolescentes debutaron con United en el Astana Arena-- cayó 2-1 ante los campeones kazajos. El resultado no sorprendió --el DT Ole Gunnar Solskjaer dejó a casi todos sus titulares en Manchester dado que United ya clasificó a la fase de eliminación-- pero fue un bochornoso recordatorio de lo mucho que ha caído el club.

Desde el retiro de Sir Alex Ferguson en mayo de 2013, cuando United conquistó el título de la Premier League con un margen ganador de 11 puntos, el club se ha alejado mucho de la posición de poder que supo sostener. Manchester City se ha convertido en la fuerza dominante de Manchester e Inglaterra, con tres títulos en seis años, mientras que sus tradicionales rivales de Liverpool se han convertido en ganadores de la Champions League y parecen destinados a cortar una sequía de 30 años en la liga premier esta temporada.

Han pasado diferentes entrenadores --Solskjaer es el cuarto DT posterior a Ferguson-- se han gastado £840 millones (mil millones de dólares) en jugadores sin resultados. Los directivos han cometido errores, y recién ahora están hablando de un "reinicio cultural" en Old Trafford.

¿Pero cómo puede ser que todo se haya deteriorado tan rápido? Supuestamente, Manchester United era demasiado grande, demasiado rico y demasiado exitoso como para fracasar.


"Los chicos querían una estrella... Y llegó Fellaini"

"O ES UN PAYASO O ES UN M------ GENIO", le sugirió David Moyes a un miembro de su cuerpo técnico luego de una reunión con Ed Woodward, el nuevo vicepresidente ejecutivo de United, en julio de 2013.

Proclamado como "El Elegido" luego de firmar un contrato por seis años como sucesor de Ferguson, Moyes entendió que vendrían grandes fichajes, como Gareth Bale, Cesc Fàbregas y Cristiano Ronaldo. Woodward incluso le dijo que el club estaba esperando para pulsar el botón de cualquier movimiento que él quisiera hacer. Moyes ya había cancelado un movimiento (organizado por Ferguson) para incorporar a Thiago Alcántara de Barcelona porque no le convencía. Luego de haber trabajado bajo el ajustado presupuesto de Everton durante 11 años, Moyes se había ganado el apodo de "vacilante" por su costumbre de evaluar a fondo a cada potencial fichaje, pero Woodward ahora le estaba dando de la oportunidad de llevar el fútbol de fantasía a la realidad.

Pero nada de eso ocurrió. Moyes quería a la dupla de Leighton Baines y Marouane Fellaini de Everton, pero lo que realmente deseaba era hacer una declaración, y para hacerlo debía traer a jugadores de renombre que entusiasmaran a los fans. A fines de julio, Woodward regresó de la gira de verano del equipo en Australia indicando que se iba a casa por "trámites urgentes en el mercado de pases". Fellaini, mientras tanto, tenía una cláusula de escape en su contrato con Everton (que vencía a mediados de agosto) que le permitía irse por £23.5m. Baines, por otro lado, dejó en claro que no forzaría el pase a United.

Con el correr de los días, nadie llegaba para reforzar el plantel. Cundió el pánico. Pero tres minutos antes del cierre de la ventana de pases del 31 de agosto, Fellaini llegó de Everton por £27.5m -- £4m más de la suma por la que su contrato le habría permitido salir dos semanas antes.

Fue una ventana de verano desastrosa, y, puertas adentro, Moyes y Woodward empezaron a echarse culpas.


"Antes de los partidos, [David Moyes] decía, 'hoy tenemos que hacer 500 pases'. ¿Qué es eso? ¿500 pases? Ese tipo de cosas nunca pasaban bajo la dirección de Sir Alex [Ferguson]. Antes de jugar contra Bayern Munich en los cuartos de final de la Champions League en el Allianz Arena, nos dijo que intentáramos ganar tiros de esquina pateando la pelota contra las canillas de los jugadores de Bayern. Era irrisorio, realmente". - un ex mediocampista de United.


"Los muchachos querían una estrella que levantara el vestuario, y llegó Fellaini", le dijo a ESPN FC un miembro del primer equipo de Moyes. "Felli era un buen tipo e hizo un buen trabajo, pero el resto nos mirábamos entre nosotros, preguntándonos qué diablos había pasado. David no hizo una buena evaluación del plantel. Necesitaba dos nuevos mediocentros al principio porque Rio [Ferdinand] y Vida [Nemanja Vidic] estaban lesionados. Pero estaba demasiado preocupado por hacer un movimiento importante en seguida. Él no corría riesgos y no quería hombres que corrieran riesgos".

United tuvo su peor inicio de campaña en la época de la Premier League, seguido por otra adquisición por pánico. En la ventana de pases de enero ficharon a Juan Mata, y lo llevaron a la sede de entrenamiento en helicóptero. El club estaba desesperado por promover la idea de que Woodward había orquestado un gran logro fichando al hombre de Chelsea por £37.1m, pero los jugadores no estaban impresionados.

"Gran chico, Juan, pero no lo necesitábamos", le dijo un jugador de la primera a ESPN FC. "Teníamos a Shinji Kagawa en ese momento y era un jugador muy popular y respetado en el vestuario. Moyes no sabía cómo usarlo. No confiaba en él. Pero Shinji era más rápido y más directo que Juan, quien en realidad tuvo el efecto de enlentecer el equipo".

Con Fellaini y Mata, se había marcado un patrón. United estaba pagando demasiado por jugadores inadecuados para el equipo.


"Ninguno de los fichajes nos impresionaba"

UNITED DESPIDIÓ A MOYES EN ABRIL DE 2014 pero el enfoque disperso en el mercado continuó bajo la dirección de su sucesor, Louis van Gaal. Ahora, Woodward hacía movimientos por su cuenta, y rompió el récord británico de pases al fichar a Ángel Di María por £59.7mn y completar el préstamo de Radamel Falcao de Mónaco. Una vez más, los jugadores no se deslumbraron con los fichajes, entre quienes también se encontraban Daley Blind, Luke Shaw, Morgan Schneiderlin y Matteo Darmian, mientras que jugadores de la academia, como Jonny Evans y Danny Welbock fueron vendidos a bajo precio.

"Para ser justos con Ed, le dio a Louis lo que quería", le dijo un ex entrenador de United a ESPN FC. "Louis quería a Di María, a [Bastian] Schweinsteiger y a Memphis Depay, y él los consiguió".

"Ninguno de los jugadores que fueron fichados impresionaron a los que ya estábamos ahí", le dijo a ESPN FC un jugador de aquel entonces. "Di María fue el único que consideramos como un auténtico jugador de United. Era un gran tipo y se lució después de dos o tres partidos, pero tenía muchas grandes discusiones con Louis --siempre en español, a todo volumen-- y después de eso se quiso ir. Hay un concepto erróneo con respecto a Di María. Era popular en el plantel y un jugador de primera, pero él y Louis simplemente no se llevaban bien.

"Falcao era un tipo muy agradable, muy humilde, pero no estaba totalmente recuperado de su lesión de rodilla, así que nunca funcionó para él. El resto de los fichajes simplemente no fueron lo suficientemente buenos. Louis quiso borrar la influencia de Ferguson y volver a empezar, pero fue demasiado lejos y terminó empeorando el plantel".

La terquedad de Van Gaal también dio lugar al costoso error de fichar a Depay de PSV Eindhoven por £25m en 2015.

"Louis era fan de Depay", le dijo el ex entrenador a ESPN FC. "Descubrió que se había reunido con Liverpool y que estaban en condiciones de llegar a un acuerdo, así que Louis le dijo a Ed que teníamos que movernos rápido. PSG también estaba interesado. Pero Albert Stuivenberg, uno de los entrenadores, había trabajado con Memphis cuando era más chico en Holanda y conocía su carácter. Le dijo a Louis que era una mala idea y que no era el jugador adecuado para United.

"Pero Louis ya estaba resuelto, y Ed completó el acuerdo. Albert tenía razón. Memphis no era adecuado para United".

Depay marcó siete goles en 53 partidos antes de ser enviado al Olympique de Lyon, y hay una historia que ilustra porqué fracasó en Old Trafford. "Cometió un error que dio lugar a un gol en un partido en Stoke" recuerda uno de sus compañeros de United. "Louis estaba furioso, así que lo castigó haciéndolo jugar en la reserva al día siguiente. Memphis se presentó al partido en un Rolls Royce. Algunos de los chicos le dijeron que no era una buena imagen. Al día siguiente, fue a entrenar con el mismo auto".

Van Gaal intentó fichar a Sadio Mané de Southampton en agosto de 2015, pero el delantero rechazó el pase a Old Trafford porque, según las fuentes, dejó en claro que no quería jugar para el neerlandés. En cambio, United firmó a Anthony Martial de Mónaco; el francés sigue en el club.


Llega Mourinho pero el desequilibrio continúa

LA ÉPOCA DE VAN GAAL DEJÓ A UNITED CON UN PLANTEL DESEQUILIBRADO, lo cual impulsó a su sucesor, José Mourinho, a gastar mucho en el intento de inyectar ritmo, goles y experiencia. Paul Pogba, Zlatan Ibrahimovic, Henrikh Mkhitaryan y Eric Bailly llegaron en el primer verano de Mourinho. Romelu Lukaku, Victor Lindelof y Nemanja Matic desembarcaron un año después, antes del arribo de Alexis Sánchez en enero de 2018, procedente de Arsenal.

Manchester City había sido uno de los candidatos favoritos para fichar a Sánchez, pero United estaba dispuesto a pagarle £400.000 semanales, y terminó convirtiéndose en uno de los peores fichajes en la historia del club. Ex jugadores de United hablaron con sus contactos en Arsenal, y todos recibieron el mismo mensaje: "No lo toquen, no tiene el carácter para jugar en United".

"¿Por qué nadie del club le pidió a alguno de los chicos que hablara con Danny Welbeck sobre él?", un jugador de United le comentó a ESPN FC.

A esta altura, Mourinho ya estaba haciendo comentarios poco felices sobre el reclutamiento de jugadores. Woodward tiró la idea de crear la posición de director de fútbol, pero Mourinho se resistió y la idea se archivó. Pero cuando el DT hizo públicas sus quejas sobre la estrategia del club en el marcado de pases durante la gira por Estados Unidos en el verano de 2018, cuando ya era evidente que los cazatalentos y el equipo de reclutamiento de United no compartían el deseo de Mourinho de fichar a Jerome Boateng de Bayern Munich como zaguero central, Mourinho empezó a tener los días contados en el puesto. El historial de lesiones de Boateng era la gran preocupación del departamento de captación de talento de United. También se sospechaba de los motivos por los que Bayern quería venderlo, ya que United había visto los problemas físicos que Schweinsteiger y Owen Hargreaves habían tenido al llegar del Allianz Arena.


"El problema de Ed [Woodward] es que no sabe lo que no sabe. Tiene buenas intenciones y quiere que United sea campeón de la Premier League y la Champions League nuevamente, pero cree que tiene la solución para todo. No la tiene, United no la tiene, y debe contratar a la gente correcta en los puestos claves. Además, es demasiado bueno. Uno de los problemas que comparte con los Glazer es que no son lo suficientemente duros. Ese no es el caso en City o Chelsea, o con Levy en Spurs". - le comentó una fuente a ESPN FC


Mourinho también sentía que United se movía demasiado lento en el mercado --la excepción fue cuando Woodward superó a Chelsea con el fichaje de Lukaku-- y su enfoque entraba en conflicto con la determinación del club de ser estratégico para evitar los errores de Moyes y Van Gaal. Woodward había reformado el sistema de captación de talento del club para darle a United ojos y oídos en todo el mundo con 60 agentes que reportaban a la sede de Carrington, pero no funcionó para Mourinho.

Lo despidieron el pasado mes de diciembre, y Solskjaer fue ratificado en el puesto de entrenador en abril tras arrancar como interino. Woodward dijo que el noruego estaba ayudando a United con un "reinicio cultural", enfocándose en el talento de la academia e incorporando jugadores emergentes. En septiembre le dijo a "United We Stand" que el club había fichado a Aaron Wan-Bissaka de Crystal Palace luego de un proceso exhaustivo que había comenzado con "804 laterales derechos del sistema sobre la base de los informes de talento".

Entre el fichaje de último momento de Fellaini en 2013 y el fichaje ultra analizado de Wan-Bissaka, United finalmente parecía haber encontrado un plan coherente.


Fútbol aburrido

LA CULPA SIEMPRE ES DEL TÉCNICO. Puedes culpar a los jugadores y los propietarios, pero el DT es quien termina pagando el precio del fracaso. El problema de United, post Ferguson, es que ha contratado al hombre equivocado en el momento equivocado cada vez. El tiempo dirá si lo mismo aplica a Solskjaer.

"Era un caos bajo la dirección de David Moyes", le dijo a ESPN FC un ex jugador de United. Otro recordó que "los entrenamientos fueron una m----- en Australia" durante las primeras semanas del reinado del escocés.

"Nos dijo que iba a mejorar nuestro estado físico. Acabábamos de ganar la Premier League por 11 puntos, pero éramos un grupo de jugadores que siempre aspiraba a mejorar, así que le creímos", dijo un ex jugador. "Pero los entrenamientos eran aburridos y poco estimulantes. Bajo la dirección de Sir Alex, entrábamos en calor en cajas, pasando la pelota con un toque, y era intenso y competitivo. Con David eran dos toques y nuestra técnica empeoró.

"Un factor importante en el fracaso de David en United fue que tardó demasiado en darse cuenta de lo que había heredado. El equipo había dejado de presionar bajo el mando de Sir Alex. Y comenzó a defender en mayor profundidad debido a la edad y experiencia del equipo, pero David llegó y pensó que íbamos a poder hacer un fútbol veloz. No fue posible y tuvimos un arranque pésimo, del que no nos pudimos recuperar”.

Moyes batalló para ganarse el equipo, pero sus intentos de hacerlo más profesional, como prohibir la tradición del equipo de comer papas fritas las noches anteriores a los partidos, enojó a muchos que sintieron que estaba haciendo cambios innecesarios sólo por el hecho de hacerlos.

Tácticamente, los jugadores también tuvieron dificultades para acostumbrarse a Moyes. "Antes de los partidos, decía, 'necesitamos hacer 500 pases hoy', dijo un ex mediocampista de United a ESPN FC. "¿Qué sería eso? ¿500 pases? Nunca hicimos algo así con Sir Alex. Antes de enfrentar a Bayern Munich en los cuartos de finales de la Champions League en el Allianz Arena, nos pidió que intentáramos ganar los corners pateando la pelota por las barbillas de los hombres de Bayern. Era algo gracioso".

En su autobiografía, "#2Sides," Rio Ferdinand dijo que Moyes no logró conectar con los jugadores de United. "Las innovaciones de Moyes dieron lugar a mas negatividad y confusión", dijo Ferdinand. "La mayor confusión fue cómo quería que moviéramos la pelota hacia adelante. Algunos sentían que la tenían que patear más largo que en cualquier otro momento de su carrera. Todo el enfoque era una incógnita para ellos.

"A veces nuestra estrategia principal era el cruce diagonal largo y alto. Era vergonzoso. ¡En un partido en casa contra Fulham hicimos 81 cruces! No paraba de pensar, ¿por qué estamos haciendo esto? ¡Andy Carroll no juega con nosotros!". Cuando United despidió a Moyes, menos de 12 meses después de haber firmado su contrato por seis años, United había pasado de ser campeón a uno que no pudo clasificar para ser parte de la competencia europea.

Después de Moyes, Van Gaal entró en Old Trafford en el verano de 2014 como ganador de la Champions League y con la experiencia de haber dirigido a los clubes más grandes del mundo como Ajax, Barcelona y Bayern Munich. Además, había llevado a la selección holandesa hasta las semifinales en el Mundial de Brasil. "Se sintió como un 'jefe' desde el día uno", dijo un jugador de United a ESPN FC. "Simplemente tenía la presencia y la autoridad".

El staff en el detrás de escena también quedó inmediatamente impresionado. Van Gaal fue cálido e inclusivo al punto que logró que regrese la sensación general de bienestar. Su personalidad y carisma combinó con el deseo de Woodward de hacer que United volviera a dar el golpe, con los dos hombres trabajando juntos y el club invirtiendo a lo grande durante una reconstrucción masiva. Pero mientras que Van Gaal volvió a llevar al equipo a la Champions League en su primera temporada, su futbol se volvió predecible. Exigió que sus jugadores siguieran al pie de la letra su filosofía de juego basada en la posesión. En un momento en el que sus rivales de la Premier League y europeos se estaban desarrollarlo a un ritmo veloz con estilos de juego muy enérgicos, el United de Van Gaal era cada vez más lento.

"Me gustaba Louis", dijo a ESPN FC un jugador que quería a Van Gaal. "Fue un entrenador brillante. Tácticamente, el mejor que tuve. Pero su fútbol era restrictivo y no permitía que alguien se pudiera destacar con un juego más vistoso en el último tercio de la cancha. Si alguien tiraba y fallaba, tenía que explicar lo que había hecho después del partido. Louis odiaba que los jugadores patearan con el primer toque – él básicamente les ordenaba hacer un toque antes de tirar al arco. Realmente una locura".

Van Gaal enviaba grabaciones a los jugadores por email de lo que habían hecho mal. Cuando lo ignoraban, los emails pronto llegaban con "acuses de recibo". Durante las reuniones de equipo, el entrenador criticaba a los jugadores delante de sus compañeros por los errores técnicos más básicos.

"Había que trabajar duro con Louis", dijo uno de los jugadores senior. "Llegó al punto en el que Wayne [Rooney] y Michael [Carrick] se acercaron para decirle que era demasiado y que necesitaba hacer un cambio. Durante un tiempo lo hizo, pero para cuando lo despidieron, los jugadores ya no soportaban más la situación. Todos esperaban el receso internacional para poder escaparse unos días”.

Van Gaal fue despedido 48 horas después de que United ganó la FA Cup en 2016 – su primer trofeo en la era post-Ferguson -- con Mourinho contratado en su lugar después de que el club también había pensado en el entrenador de Tottenham, Mauricio Pochettino, y el asistente de Van Gaal y leyenda de Man United, Ryan Giggs.

Con Pep Guardiola al mando de Manchester City, Mourinho fue la respuesta de United: un nombre importante descripto como una "máquina de ganar trofeos" pero una figura senior en Old Trafford. En este punto, United era una sombra del equipo que Ferguson había llevado directo al título tres años antes. Los hombres experimentados se habían marchado, quedando jugadores como Phil Jones, Chris Smalling, Ashley Young y Antonio Valencia, junto con los astros entrados en edad, Rooney y Carrick. Suma los fracasos de Depay, Schweinsteiger, Darmian y Schneiderlin, y es fácil sugerir que Mourinho había tomado un desafío más grande de lo que imaginaba.

Que Mourinho haya conseguido dos trofeos (Europa League y la copa de la liga), llegado a la final de la FA Cup y clasificado para la Champions League quizá sean una gran prueba de sus logros. Pero invirtió cerca de los £400m en dos años y medio como entrenador y se marchó en diciembre de 2018 sin haber logrado que el club estuviera mejor que cuando había llegado.

El fútbol de United no era inspirador, estaba casi en los niveles de la época de Van Gaal, y Mourinho reaccionó mal ante las críticas de ex jugadores, sobre todo de figuras icónicas como Paul Scholes y Gary Neville. También se había hecho de mala fama alrededor del club y en el vestuario en sus últimos meses a cargo.

Según una fuente, las cosas estaban tan mal con Mourinho que cuando Solskjaer pasó a ser entrenador interino, todos en Old Trafford se refirieron a él como el "antídoto".


“El problema de Ed es que es demasiado bueno”

EN LA ZONA DE RETIRO DE EQUIPAJES DE NURSULTÁN, los seguidores de Manchester United alentaron a los jugadores, pero abuchearon a Ed Woodward. Este hombre de 48 años se había acostumbrado a las críticas después de suceder a David Gill en 2013, e incluso tan lejos como en Kazakstán la historia seguía siendo la misma. Woodward se describe a sí mismo como un "pararrayos" y con eso viene acompañado el abuso que recibe, tanto en persona como en los medios sociales. Puede que ponga cara de coraje, pero fuentes han comentado que la negatividad lo puede consumir. “Es una persona normal, y por supuesto que quiere agradar a los demás”.

Woodward pasó un rato alrededor de seguidores en un bar irlandés en Nursultán, por ejemplo, y un fanático se acercó y chasqueó los dedos en el oído del entrenador, después de eso, el incidente se posteó en todos los medios sociales. Fuentes de United le dijeron a ESPN FC que a Woodward no le gusta socializar con la seguridad del equipo a su alrededor. Pero incidentes como estos, sin embargo, quizá pongan de manifiesto su ingenuidad.

Los fanáticos se sienten frustrados acerca de cómo Woodward y los Glazers, los propietarios estadounidenses, han estado manejando el club, pareciendo estar más preocupados por el éxito comercial que dentro de la cancha. Cuando los Glazers, que también son dueños de los Tampa Bay Buccaneers, compraron el club en 2005, endeudaron a United en unos £350m. desde entonces, los estadounidenses han convertido a United en la marca comercial más poderosa del mundo del fútbol, pero a diferencia de Roman Abramovich en Chelsea o Sheikh Mansour bin Zayed al Nahyan en City, los Glazers no han invertido su dinero, sino que han estado generando ganancias sobre una base regular. Desde que Sheikh Mansour compró a City en septiembre de 2008, ha invertido más de £1 mil millones en el club para dar vuelta su suerte. En Old Trafford, los intereses de la deuda y el dinero recibido en dividendos ha visto unos £1 mil millones saliendo de las arcas de United.

Ex inversionista bancario, Woodward asesoró a los Glazers durante su posesión de United cuando trabaja en JP Morgan. Habla con el copresidente Joel Glazer todos los días, y a pesar de los fracasos del club, una fuente de United le ha dicho a ESPN FC que él está "firme" en su puesto. Pero tal como les ha sucedo a todos los entrenadores después de Ferguson, Woodward sigue siendo evaluado en contraposición con Gill, que presidio al club durante un éxito y una estabilidad increíbles al lado de Ferguson.

"Los jugadores solían referirse a David como 'Sr. Gill'", dijo un ex jugador de United. "Pero Ed Woodward nunca ha tenido ese nivel de respeto. Es una buena persona, les cae bien a todos, pero David Gill tenía un status en el club y a United le ha estado faltando eso".

Dentro del juego, Woodward ha forjado fuertes relaciones con figuras líderes del ambiente como el hombre de Man City, Ferrán Soriano, el de Tottenham, Daniel Levy y otros en Juventus, Bayern Munich y Real Madrid. Pero una figura de uno de los principales equipos de la Premier League le dijo a ESPN FC que Woodward se deslumbra fácilmente con los jugadores de renombre o sus agentes. "El problema de Ed es que no sabe qué es lo que no sabe", le dijo una fuente a ESPN FC. "Tiene buenas intenciones y quiere que United vuelva a ser el campeón de la Premier League y de Europa, pero él cree que tiene la solución para todo. Y no es así, United no es así, y necesita contratar a las personas adecuadas en los lugares indicados. Él es demasiado agradable. Un problema que tienen él y los Glazers es que nunca son duros. Ese no es el caso en City o Chelsea, o con Levy en los Spurs".

Un área clave en la que United necesita mejorar es en la posición de director de fútbol, un puesto en el que hay que diagramar el enfoque del equipo a largo plazo dentro de la chanca y contratar a jugadores y entrenadores que tengan en cuenta esa visión. Cuando despidieron a Mourinho, este rol fue citado como una prioridad. Casi 12 meses después, fuentes nos dicen que ya no es algo tan importante.

Woodward ha reconocido que, por momentos, él ha sido el hombre que ha bloqueado transferencias. “A veces tengo que ser el que dice no, y no es fácil”, le dijo a United We Stand. "Nuestra tendencia natural es respaldar el entrenador en todas las circunstancias posibles, pero también tenemos que escuchar a los expertos".


“Ole va a tener que ser egoísta”

SOLSKJAER ESTABA EN MODO RELAX mientras se sentó en el bar del Hotel Ritz-Carlton, la base de United en Nursultán. El entrenador de United le restaba importancia al clima gélido de afuera, diciendo que era más frío cuando iba a su cabaña en Noruega. Menos de 12 meses antes, Solskjaer estaba entrenando a Molde en su país natal. Quizá haya habido momentos en los últimos meses en los que podría haberse acostumbrado a la soledad de su retiro.

"Para ser justos con Ole, está haciendo cambios importantes”, dijo uno de los antiguos compañeros de Solskjaer en United a ESPN FC. "Pero no sé cuánto lo deben estar escuchando en realidad en el club y si es que realmente está logrando hacer todo lo que realmente quisiera”.

El período inicial de Solskjaer como interino fue tan bueno, ganando los primeros ocho partidos y llevando al equipo a una impresionante victoria por 3-1 en la Champions League contra PSG en Francia, que en abril le otorgaron un contrato por tres años. Woodward declaró que Solskjaer era el hombre indicado para llevar adelante el "renacer cultural” de United gracias a sus buenos resultados y su estilo ganador con un equipo compuesto predominantemente por jugadores desarrollados en el club. En el detrás de escena, el departamento de cazatalentos estaba trabajando a sol y sombra, con la firma de Wan Bissaka como ejemplo de la manera en la que United estaba usando esa estrategia para reclutar jugadores. Por su parte, Solskjaer se deshizo de jugadores que estaban ganando mucho, pero entregando poco, como Lukaku, Sánchez y Darmian.

Cuando United entró en la cancha contra Astana, el promedio de edad de sus diez hombres en el campo de juego era de 20.1. El descarte dentro del equipo ha sido brutal y la falta de refuerzos – sólo tres firmas en el verano – significa que Solskjaer tiene que usar jóvenes inexpertos cuando les quiere dar un descanso a sus jugadores senior. Esa es la razón por la que United ha estado languideciendo en la mitad de la tabla esta temporada, pero de todas maneras en Old Trafford dicen que el club no va a salir a gastar dinero como loco en enero.

Gary Neville, ex capitán de United, le ha dicho a Solskjaer que se proteja a sí mismo presionando por fondos para firmar jugadores. "Ole no va a estar para ver el fruto de su trabajo, de las bases que está sentado, a menos que sume jugadores alrededor de los jóvenes", dijo Neville. "Los más jóvenes no van a desarrollar la madurez que necesitan sin jugadores experimentados a su lado.

"Ole lo tiene que exigir [que se invierta dinero]. Va a tener que ser egoísta, tener un enfoque despiadado y protegerse en enero”.

El dinero está, pero no llegar a la Champions League va a perjudicar los esfuerzos del club para intentar firma a los mejores jugadores. Y el prospecto de terminar entre los primeros cuatro en la Premier League, que garantiza la clasificación automática para la principal competencia europea, parece tan lejana como Kazakstán.

Fuentes le han dicho a ESPN FC que la jerarquía de United está preparada para soportar un período "doloroso" para salir del otro lado mejor parados que antes. También está presente la visión de que la paciencia traerá acompañada buenos resultados. City y Liverpool son los dos grandes de este momento, pero nadie en Old Trafford espera que Guardiola se quede en City por mucho tiempo, mientras que también se cree -- o quizá se espera -- que Liverpool en algún momento tenga que empezar a hacer planes para seguir su vida después de Jürgen Klopp dentro de dos o tres años. Pero esperar que tus rivales fracasen no es un plan óptimo para lograr el éxito. Seis años de errores y pasos en falso han sido muy perjudiciales para Manchester United, pero cuando salieron del Astana Arena en el aire había optimismo. Quizá, pensando que peor que esto las cosas no podrán estar.

En algún momento, United va a tener que salir del frío.