Premier League: Liverpool venció a Chelsea de la mano de Sadio Mané y sigue firme en la cima

Sadio Mané festeja una de sus anotaciones ante el Chelsea. Getty Images

BUENOS AIRES - Liverpool fue una máquina: venció por 2-0 a Chelsea como visitante y se fue de Stamford Bridge con la punta de la Premier League. Sadio Mané por duplicado puso cifras definitivas para los Reds, que contaron con más chances pero que no pudieron ampliar. Allison se quedó con el duelo de arqueros, tras taparle un penal clave a Jorginho a 20 minutos del final del encuentro.

La primera alerta de la tarde no llegó de la forma que esperaban los Reds, mostrando su buen juego asociado. En cambio, estuvieron a centímetros de aprovechar una mala salida de Kepa, arquero de Chelsea, que Salah lo aprovechó y, con lo justo, llegó Christensen para salvar a los locales.

Pero Chelsea no se quedó con las manos cruzadas y, aprovechando la astucia y precisión de Timo Werner, quedó a nada de gritar el primer tanto de la tarde de Stamford Bridge. El alemán controló en la puerta del área y sacó un remate que se fue muy cerca de la valla custidiada por Allison, que seguía de cerca al balón.

La mala noticia para los dueños de casa llegó sobre el final de la primera mitad, cuando en una salida rápida de Liverpool fue Christensen, el mismo que había salvado a los Blues tiempo atrás, debió tacklear a Mané para evitar el tanto de los visitantes y resultó en la expulsión del defensor. Duro golpe para las aspiraciones del elenco de Frank Lampard en el partido.

Si algo le faltaba a Chelsea era recibir otro golpazo en el juego: apenas cinco minutos demoró Liverpool en armar una jugada con la fórmula salah, Firmino y Mané que pusiera a los de Klopp arriba en el marcador. Lujoso momento de los Reds para pegar con autoridad en la tarde, más aún pensando en que el campeón no perdona.

Y si esto no era suficiente, Kepa Arrizabalaga decidió adelantar la Navidad más de tres meses. Error grosero del arquero del elenco de Frank Lampard que le dejó el segundo tanto en el pie a Mané, y el delantero de los Reds no perdonó.