James buscó pero la falta de respaldo lo dejó sin desequilibrio ante Southampton

El partido de James Rodríguez fue el más flojo en sus primeras seis fechas en la Premier League con Everton. Sigurdsson lo buscó poco y su lateral por derecha sintió el peso del encuentro. Terminó cojeando en su pierna izquierda.

Tener a Gylfi Sigurdsson por izquierda liberó al colombiano de acompañar por esa banda, para concentrar su influencia por la derecha y hacia el centro a través de diagonales. Su mejores compañeros para desarrollar el juego fueron el brasileño Allan y el francés Doucouré. Cada vez que recuperaron, lo buscaron. Con la pelota en su poder, tocó de primera para aprovechar a Iwobi como extremo izquierdo.

Lo hizo dos veces con cambios de orientación que el nigeriano no aprovechó. Oriol Romeu sufrió un túnel con el partido 0-0 pero con el primer gol, lo encimó hasta confundirlo con el respaldo de James Ward-Prowse. Cuando tomó rebotes para empezar segunda jugada, la vigilancia se extremó. El atacante Che Adams lo siguió hasta la línea de fondo para evitar que pudiera hacer daño con un centro.

Con los dos goles Everton perdió el control. Gylfi Sigurdsson lo ignoró en la salida. Prefirió entregar mal antes que tocar con él. Además lo relegó en los tiros de esquina, lanzados sin efectividad para el goleador Dominic-Calvert Lewin.

También extrañó al lateral Séamus Coleman. El nivel de Ben Godfrey fue discreto para defender y atacar. Sin ese otro apoyo, perdió desequilibrio para combinar como interior y por fuera.

En los últimos 15 minutos sintió la intensidad de Southampton. Nathan Redmond lo presionó en la mitad de la cancha, justo cuando mostró problemas con la pierna izquierda. Su nivel estuvo a la par de un Everton plano, sin la actitud que destaca Ancelotti. Sin embargo, sigue líder pero averiado en sus formas futbolísticas.

James hizo 37 pases, entregó bien 29 y tuvo un remate al arco, a través de un tiro libre. Números que no alcanzaron para evitar la primera derrota tras seis fecha en la Premier League.