La insólita oferta del Arsenal que casi convence a Luis Suárez de dejar el Liverpool

¿Luis Suárez jugando para el Arsenal? Aunque suene surrealista en 2021, la historia no estuvo lejos de ser así, como repasa un artículo de The Athletic. El salteño firmó con Liverpool en enero de 2011 con la idea de pasar de un Ajax respetado pero alicaído en las competencias europeas, a disputar la Champions League con regularidad. O al menos eso le prometieron los nuevos dueños del Liverpool, Fenway Sports Group, cuando firmó su contrato, pero la redacción de una cláusula en particular generó grandes controversias algunos años más tarde.

Cuando Suárez llegó, la escena era favorable para su adaptación ya que había varios españoles o latinoamericanos, pero el más importante en la cancha, Fernando “Niño” Torres, fue vendido al Chelsea apenas se concretó la llegada del “Pistolero”. Tanto es así, que el artículo señala que los atacantes se cruzaron en la puerta del centro de entrenamiento: uno entraba a conocer y el otro iba de salida. La primera temporada completa bajo las órdenes de Kenny Dalglish no fue buena para el equipo así que para la 2012/2013 llegó Brendan Rodgers, el actual DT del Leicester, que tampoco hizo brillar al conjunto rojo en su primer año al mando, terminando en el séptim olugar de la Premier League. A pesar de la posición del equipo, el salteño tuvo una gran temporada en lo personal, con 23 goles de liga y elegido en el equipo del año.

De acuerdo al artículo, la preocupación de Suárez creció ya que iba a cumplir 27 años y no estaba jugando Champions, no veía que el plantel tuviera el suficiente recambio y estaba bajo el constante acoso de los paparazzi luego del escándalo de racismo con Patrice Evra y el mordisco a Branislav Ivanovic, así que la idea de salir del club empezó a tomar forma. Su representante, Pere Guardiola, hermano de Pep, le develó el contenido de la mencionada cláusula de la polémica: si el equipo no jugaba la Champions podría irse por ofertas superiores a 40 millones de libras.

Más al sur de Inglaterra, el Arsenal contaba con un gran presupuesto para fichajes por primera vez en años y buscaba un sucesor de Robin Van Persie que fuera más convincente que Olivier Giroud y Lukas Podolski. Guardiola inició los contactos y le avisó al club de Londres que Suárez quería dejar al Liverpool. Gonzalo Higuaín, por ese entonces en Real Madrid, estuvo muy cerca de llegar a los Gunners pero al conocer sobre la disponibilidad de Suárez, el entrenador Arsene Wenger puso en pausa el trato con los Merengues.

Steven Gerrard, capitán e ícono del Liverpool, vio que Suárez no estaba bien y le preguntó qué le pasaba, a lo que el uruguayo respondió que quería jugar la Champions y no lo iba a conseguir allí. Desde entonces, el eterno número 8 de los Reds se convirtió en un agente del club para evitar que el salteño se fuera. Suárez hizo público su deseo de irse y Real Madrid fue uno de los equipos que sonó como destino, pero el nombre de Gareth Bale enamoró más a Florentino Pérez. Dick Law, directivo del Arsenal a cargo de las negociaciones, dijo a The Athletic: “el representante decía que, con una oferta de 40 millones de libras, Liverpool estaba obligado a sentarse a hablar. Rápidamente nos dimos cuenta que ese no era el caso, no había obligación”. Guardiola sabía bien que la cláusula no tenía esa facultad, pero las ganas de salir del uruguayo eran tales que buscaba que al menos pudiera activar las negociaciones. El salario de Suárez no era problema, Arsenal estaba dispuesto a cumplir con sus requisitos, por lo que faltaba el arreglo entre los clubes, así que el equipo de Londres hizo una prueba: ofertó 40.000.001 libras.

Desde Arsenal luego se aseguró que, a pesar de lo ridículo de la cifra ofertada con esa libra extra sumada a lo presuntamente requerido, la idea era simplemente activar las negociaciones como si fuera una cláusula gatillo. Pero el resultado fue el opuesto al buscado. Liverpool respondió con indignación a la oferta, la consideraron de mal gusto y bajaron la cortina. Incluso, el dueño del Liverpool, John W. Henry, escribió una frase en Twitter que hasta el día de hoy es recordada por los futboleros ingleses: “¿Qué creen que están fumando allá en el Emirates?”, en referencia al estadio de los Gunners. A su vez, el director del Liverpool le aseguró a Suárez que no estaba en venta y que no se iría a ninguna parte. El uruguayo se sintió dolido y le dijo a Gerrard que Brendan Rodgers y los dueños le habían mentido sobre que lo dejarían salir si no se clasificaban a la Champions. El “Pistolero” llegó a entrenar separado de sus compañeros y Gerrard escribió en su biografía que “la división entre Luis y Brendan, entre el club y el jugador, era amplia y profunda. Era difícil ver de qué manera podrían volver a unirse”.

Fue fundamental el convencimiento de Gerrard, así como de otros compañeros como Lucas Leiva, Philippe Coutinho o José Enrique para que el salteño desistiera de salir en ese mercado. Al ver que no había otros equipos interesados, Suárez se fue desencantando con la idea de salir de la ciudad de Los Beatles. Además, entendió que los hinchas de Liverpool lo habían apoyado incondicionalmente a través de todos sus problemas, y moverse a otro club de la Premier League solo le ganaría otro enemigo en ese país. Pero todavía faltaba rehacer el vínculo con Rodgers, para lo que la mediación de Gerrard fue fundamental: arregló una charla entre el delantero y el entrenador en la que el galés le dijo que lo quería de nuevo en el entrenamiento, y Suárez prometió que dejaría todo en las prácticas.

La novela terminó con Pere Guardiola llamando a Dick Law e informando que Suárez se quedaría en Liverpool, que Gerrard lo había convencido y que le darían un nuevo contrato con un importante aumento salarial, además de otro detalle crucial: lo dejarían irse al final de esa temporada 13/14. El uruguayo tuvo un torneo espectacular con 31 goles en liga, peleando el título hasta el final y ganando la Bota de Oro europea y el premio al mejor jugador de la temporada en Inglaterra. Después de eso, Barcelona, el club en el que Suárez siempre quiso jugar, llegó golpeando la puerta y la salida estaba sentenciada. Arsenal terminó fichando a Mesut Özil y se quedó con los delanteros que tenía. Solo se puede especular con lo que habría sido de la carrera del “Pistolero” si hubiera pasado al norte de Londres, o si Arsenal se hubiera decidido a hacer una oferta más ortodoxa y con el pie en el acelerador a fondo.