En duda el papel de Cristiano Ronaldo en Man United tras llegada de Ralf Rangnick

Inmediatamente después de concluir el partido que quedó 1-1 entre Manchester United y Chelsea en la jornada dominical, Cristiano Ronaldo se dirigió directamente al túnel de Stamford Bridge, sin siquiera mirar por encima del hombro a sus compañeros de equipo o a los hinchas que coreaban su nombre efusivamente.

El exdelantero del Real Madrid y la Juventus no suele quedarse en la cancha una vez sonado el pitazo final; sin embargo, su brusca salida del césped del Chelsea parecía ser más veloz de lo usual. Ciertamente no fue producto de la fatiga, considerando que sólo había jugado por espacio de 26 minutos en sustitución de Jadon Sancho, autor del gol del United, en el segundo tiempo.

Quizás se debió a la constatación de que, una vez llegue el DT interino Ralf Rangnick para asumir las riendas del equipo de Old Trafford, es probable que tenga que acostumbrarse a la clase de experiencia que soportó en el estadio del Chelsea en la tarde del domingo.

A menos que Rangnick cambie por completo su filosofía de juego, las tácticas y formación del United con su nuevo entrenador serán muy similares a aquellas mostradas por el técnico interino Michael Carrick contra la plantilla de Thomas Tuchel: mayor solidez en el mediocampo, a la vez que se esperará que los delanteros hagan presión alta con energía y que conformen la primera línea defensiva en todo momento. Y es allí donde radica el problema para Cristiano. El astro portugués es muchas cosas, incluyendo un goleador increíble; no obstante, no cuenta con la energía, ni aparenta tener el apetito, para hacer la labor que Rangnick espera de sus delanteros y que Sancho, Marcus Rashford y Bruno Fernandes aportaron en el choque del domingo.

“Pensé que el tridente delantero: Marcus, Jadon y Bruno, hicieron un gran trabajo al estar conscientes de cuándo presionar y cuándo retirarse”, expresó Carrick después del partido.

La gran interrogante que Rangnick debe responder con rapidez es si estará dispuesto a adaptar su filosofía para acomodar al jugador figura del United, o si ahora Cristiano deberá aceptar un rol diferente (uno que podría no gustarle) como suplente de impacto.

Cristiano nunca se sentirá conforme pasando más tiempo en la banca que en el campo de juego. A pesar de acercarse a cumplir 37 años en febrero próximo, sigue siendo uno de los futbolistas más motivados y decididos de este deporte. Simplemente, no está en su naturaleza aceptar un papel secundario; aunque Carrick indicó antes del partido contra los actuales líderes de la tabla de Premier League que Cristiano no elevó protesta alguna por su sorpresiva relegación.

“Tuve una buena charla con Cristiano”, afirmó Carrick. “Y estuvo grandioso”.

Con el United aprestándose a enfrentar al Arsenal este jueves en Old Trafford, seguido por otro encuentro de local contra Crystal Palace el próximo domingo, es probable la ausencia de Cristiano del XI titular contra el Chelsea no haya sido más que una estrategia de gestión de recursos, asegurándose de que el internacional portugués se mantenga fresco para ambos compromisos.

Tras haber causado poca o nula repercusión en las recientes derrotas contra Liverpool y Manchester City, que contribuyeron en gran medida al despido de Ole Gunnar Solksjaer de la dirección técnica, tenía sentido dejar a Cristiano fuera de la nómina para el choque contra los campeones de Europa. Aún no está claro si fue Carrick o Rangnick quien tomó la decisión, aunque Carrick insistió que Rangnick no participó en la elección de jugadores para el encuentro contra el Chelsea. “Ese no fue el caso, no”, fue la respuesta de Carrick.

A pesar de su casi nula repercusión en los compromisos contra Liverpool y City, Cristiano sigue siendo líder goleador del United en la presente temporada, y por amplio margen. Con 10 tantos en todas las competiciones, supera en más del doble a Fernandes y Mason Greenwood, empatados en el segundo lugar de la tabla con cuatro goles cada uno.

Entonces, planificar sin Cristiano con miras al futuro será una apuesta para Rangnick. Cierto, su ritmo de trabajo no es el que el entrenador alemán exige normalmente a sus delanteros; sin embargo, sus goles han rescatado al United más de una vez esta temporada. Por eso, si su participación disminuye con el nuevo técnico, otro jugador deberá elevar su nivel de forma significativa.

Cuando el United fichó a Cristiano en agosto pasado, proveniente de la Juventus, siempre se corría el peligro de que el United se hiciera excesivamente dependiente de un jugador que ha marcado 799 goles de por vida con club y selección. Su regreso al club, luego de que dejara el United para jugar en el Real Madrid en 2009, fue considerado como una oportunidad que no podían rechazar, motivando un debate interminable con respecto a si su presencia ha sido positiva o perjudicial para el equipo.

No obstante, Rangnick representa el aquí y ahora, y Cristiano será juzgado por lo que puede o no hacer.

Cuando Fabio Capello se hizo cargo de la selección de Inglaterra en 2008, no tardó en dejar claro que no podía, o que no intentaría, conseguirle un sitio a Michael Owen en su plantilla, a pesar de que el delantero apenas tenía 28 años en aquel entonces, sumando 41 goles en 88 apariciones previas a la contratación de Capello como seleccionador. Capello consideraba que Owen no era más que un goleador, siendo incapaz de hacer suficientes aportes al equipo (más allá de sus tantos) que justificaran su convocatoria. Sólo lo llamó una vez, como sustituto, antes de pasarlo por alto durante el resto de su ciclo.

Cristiano podría convertirse en la versión de Rangnick en el United: un jugador con excelente registro goleador, pero nada más. Y si ese termina siendo el caso, es probable que el regreso de Cristiano a Old Trafford dure poco, porque él no fichó por el United por segunda vez para limitarse a ver la acción desde la banca.