Toluca: Obligación total

A Nacho Ambriz le han cumplido en armarle una plantilla a su gusto. Él sabe que no hay tiempo para hacer experimentos porque su prestigio y de quienes le rodean, está en juego.

A menos de una semana del arranque del Apertura 2022 de la Liga MX hay un equipo que, por encima del que ustedes me digan, está notoriamente obligado a dar resultados desde la jornada inaugural. No existe margen de error. No hay forma de justificar un nuevo fracaso. Está absolutamente prohibido echarle la culpa a la mala suerte o a la falta de guiño de la Diosa Fortuna. No hay, porque se acabaron todos, argumentos de los cuales puedan valerse la Directiva, Cuerpo Técnico y los propios jugadores para seguir justificando los pésimos resultados en los que ha caído, gracias a los múltiples errores cometidos por todos los involucrados, uno de los equipos más importantes del futbol mexicano. Es inadmisible, pues, que el Deportivo Toluca se mantenga en las aguas turbulentas de la mediocridad en las que le hemos visto navegar en los últimos tiempos.

Para enderezar el camino andado y enmendar todo aquello que se hizo mal, fue necesario y yo diría, hasta indispensable, hacer una cosa: aceptar el equívoco. Y eso hicieron en su momento Francisco Suinaga, Antonio Naelson 'Sinha', Ignacio Ambriz, Leo Fernández y Claudio Baeza. A estos cinco personajes los vimos en una conferencia virtual dando la cara, aceptando sus errores, asumiendo la responsabilidad y adquiriendo el compromiso de regresar a este equipo al sitio que le corresponde. Quizá no todos estaban convencidos al cien en ponerse frente a una cámara tal y como lo hicieron, pero a final de cuentas, ahí estuvieron como era debido. El primer paso se había dado rumbo a la reconstrucción.

A lo largo de las últimas semanas y a diferencia de lo que tradicionalmente ha ocurrido durante muchos años en el equipo de la capital del Estado de México, se ha hablado mucho del Toluca y de la posibilidad de reforzar el equipo con jugadores de alto nivel. No recuerdo alguna temporada en la que la dirigencia escarlata se atreviera en levantar la mirada con dirección a Europa y se enfocara en futbolistas que cobran muchos millones. La afición choricera, entre la que me incluyo, nunca imaginó que se hablara de un Edinson Cavani o de un Luuk de Jong para vestir la camiseta roja de los Diablos que, dicho sea de paso, volverá a su tradicional tonalidad (adiós al naranja) y expulsará, definitivamente, ese infortunado color negro que maldijo los últimos torneos. Nada que ver, por ejemplo, con lo que a inicios de la década de los noventa contrató el entonces presidente toluqueño Antonio Mañón Izquierdo y que en su momento fue una gran inversión. Trajo en paquete a cuatro jugadores argentinos (Juan Antonio Pizzi, Ernesto Corti, Roberto Depietri y Horacio Aldo Humoller) que venían precedidos de gran cartel y con los cuales se pretendía recuperar la grandeza perdida dentro del futbol mexicano. Al final, no se logró armar un equipo competitivo en torno a estas figuras y el objetivo quedó muy lejos en ser alcanzado. Pero al menos se intentó en ese entonces.

Aunque el uruguayo y el neerlandés no hayan querido, por el momento, viajar a México y formar parte del proyecto que de suyo tendrá que ser obligadamente exitoso (de lo contrario, los ya mencionados tendrán que irse al término de los próximos seis meses) hoy el Toluca es el equipo mejor reforzado de la Liga MX para el Apertura 2022. Ocho nuevos jugadores han llegado a los Diablos Rojos mediante una inversión que era tan necesaria como obligatoria.

A Nacho Ambriz le han cumplido en armarle una plantilla a su gusto, con futbolistas que conoce perfectamente y que sabe (espero lo sepa muy bien) le van a dar los resultados que busca. Él sabe que no hay tiempo para hacer experimentos porque su prestigio y de quienes le rodean, está en juego. Deberá hacer funcionar al equipo lo más rápido posible para enterrar al mismo tiempo las falencias que fincaron el pago de los 33 millones de pesos de multa, uno de los fracasos más grandes en la historia reciente del 10 veces campeón de México. El llamado proyecto 20-26 al que ha aludido Paco Suinaga y en el que tiene a Nacho Ambriz como su principal estandarte para consolidarlo en el plano deportivo, tiene una vigencia de seis meses y una caducidad tan amplia o reducida como ellos mismos lo deseen.

Con los 17 equipos restantes afinando detalles para el arranque del torneo que aderezará nuestra espera hacia Qatar 2022, el Deportivo Toluca Fútbol Club está obligado a convertirse en el gran protagonista del Apertura 2022 de la Liga MX. Quizá (es mi más ferviente deseo) y hasta de varios más en los próximos años.